El número de habitantes del área metropolitana de Tokyo se
va acercando al de la población del conjunto de España. La conurbación entorno
a Cantón, la iguala. Desde 2010, más de la mitad de la población del planeta
vive en ciudades. Las estimaciones para final de siglo sobre la nigeriana Lagos
apuntan la idea de una megalópolis que podría llegar a los cien millones de
habitantes y que, en ningún caso, bajaría de 60. Bien, este último dato se
puede poner en duda al modo del economista británico John Maynard Keynes: “En
cien años, todos calvos”. Vamos, que son muchas las cosas que pueden ocurrir a
lo largo de un tiempo tan largo -y tan imprevisible como lo es el futuro- como
para no pensar en que se puedan revertir las tendencias que ahora se proyectan.
Los primeros apuntes, empero, son de ya, de ahora mismo y nos hablan a las
claras de la realidad en la que nos encontramos. Del anverso que muestran y del
reverso que nos asuela: en paralelo a la hiperpoblación de grandes núcleos se
vacía un entorno territorial cada vez mayor. Esos territorios que se despueblan
se van convirtiendo paulatina e inexorablemente en proveedores de materias
primas, alimentos, energía, capital… y mano de obra. ‘Esos territorios’ es Castilla
y León con respecto a nuestra particular megalópolis: Madrid.
Blog sin más pretensión que la de poner un poco de orden en mi cabeza. Irán apareciendo los artículos que vaya publicando en diversos medios de comunicación y algunas reflexiones tomadas a vuelapluma. Aprovecharé para recopilar artículos publicados tiempo atrás.
jueves, 26 de abril de 2018
jueves, 19 de abril de 2018
PREIMPRENTA Y CONTRARREFORMA
Así dice la Biblia, palabra de Dios. Así, claro, había que
creerlo ya que no existía, ni existe, forma de rebatir sobre una materia que es
desconocida. La palabra escrita estaba secuestrada por un pequeño reducto de
personas, las pocas que sabían leer, las muy pocas que podían hacerlo en latín,
que se valían de tal rehén para extender a su incumbencia la interpretación
‘oficial’ de los textos bíblicos. Ellos leían, todos escuchaban esa lectura.
Interpretación de hombre convertida en palabra de Dios. Contravenir era tildado
de herejía. Anatema. Hasta que llegó Gutemberg e inventó la imprenta de tipos
móviles. Más libros, en más idiomas y más baratos. Más aprendieron a leer. La
Biblia comenzó a ser lo que aparecía escrito en la Biblia y no tanto lo que
decían que aparecía. Lutero, por
ejemplo, sería impensable sin Gutemberg. El fraile agustino también fue anatematizado
pero tenía defensa: escribía y se le leía. El cristianismo terminó por romper. La
iglesia romana, ante el desafío, decide, en paralelo, reformar e imponer mano
dura ante el desafecto. De nada sirvió. Ni los tribunales -la Inquisición-, ni
el control de la información -el Índice de libros prohibidos-, fueron, a la
larga, capaces de evitar lo inevitable.
jueves, 12 de abril de 2018
ES EL MAPA, NO EL CURRÍCULUM
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La democracia no es más que un, por más que complejo, simple
ejercicio de abstracción a la manera de un mapa: un papel en el que se han
trazado líneas y escrito indicaciones que nos sirve para tener una somera idea
de dónde nos encontramos, para saber cómo movernos dentro de un determinado
territorio si queremos avanzar hacia algún sitio. Un papel que se conserva en
la medida en que es cierta la relación entre el dibujo y la realidad, entre lo
que entendemos y lo que es. Si, cuando creemos estar a punto de alcanzar una
plaza arbolada tras haber seguido las directrices pautadas en el mapa, nos
encontramos en un gris callejón sin salida, maldecimos en alto, hacemos del
papel una pelota y la pateamos. La democracia es así de delicada, cuando el
trazo deja de representar la realidad, la desconfianza hace nido en el hueco. El
plano se vuelve papel inútil y nos colocamos al albur de cualquier patada que
lo lance a la nada.
martes, 10 de abril de 2018
LOS GENTILICIOS MENTIROSOS
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Foto El Norte de Castilla |
Los gentilicios arrastran consigo el peso de todos los tópicos. En un
principio, estas palabras actuaban como simples adjetivos que se limitaban a
informar del lugar de procedencia de las personas o cosas referidas. Poco a
poco, a medida que a dicha ascendencia se le atribuían determinadas
características que (al parecer) debían de ser inherentes a ese origen, los
gentilicios comenzaron a encerrar en sí toda una serie de informaciones
inexorablemente adheridas al lugar de nacimiento. De
esta manera, cuando de alguien nos dicen que es de un determinado sitio,
inmediatamente asumimos que esa persona es así, asá, tiene un gran sentido del
humor, es muy seco, en sus bolsillos viven cocodrilos o no sabemos si sube o
baja cuando está en una escalera. Así las cosas, no pocas veces, el
gentilicio deja de ser un simple adjetivo para adquirir categoría como
sustantivo. En una u otra función sintáctica, en el lenguaje coloquial, estas
palabras atribuyen a cada sujeto los estereotipos que hemos ido interiorizando.
jueves, 5 de abril de 2018
PASO APÓCRIFO POST SEMANA SANTA
Una mañana de un jueves cualquiera de hace, año arriba, año abajo, un par
de milenios, un joven barbilampiño discutía con su padre en la ebanistería que ambos
regentaban. Les acababa de llegar un
pedido con el que, una vez hubiere sido entregado, solventarían, al menos
durante un tiempo, las habituales incertidumbres económicas. Además, consciente
el padre de su pericia, estaba convencido de que su labor satisfaría al cliente
con lo que, si aceptaban ahora, no les faltaría trabajo en el futuro. El joven,
por el contrario, no lo tenía nada claro.
- - Padre, sabe usted que siempre he acatado sus
decisiones, pero en este caso tengo que contradecirle. No podemos aceptar ese
trabajo, hacerlo sería ir en contra de nuestra gente.
- - Ya sé que los romanos sojuzgan a los nuestros. ¿Cómo
no lo voy a saber? No me hace falta recordar más que cómo fue tu nacimiento. Tu madre estaba arrecida de frío en aquel establo. ¿Tienes idea del miedo que
pasamos? Pero, hijo, bien conoces nuestra situación, con las cuatro mesas y
media docena de sillas que nos encargan, apenas nos da para vivir. No podemos
decir que no.
lunes, 2 de abril de 2018
EL SILENCIO COMO RESPUESTA
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Foto El Norte de Castilla |
En cualquier conjunto que agrupe a un número de humanos superior a uno se establecen interacciones que terminan siempre, de una u otra forma, generando relaciones de poder. En algunos casos, estas relaciones están subordinadas a una jerarquía, una estructura de autoridad en términos legal, política y socialmente establecidos; en otros, aparecen porque existen circunstancias características en un ámbito determinado que, sin que estén codificadas, facilitan la preponderancia de unos miembros sobre otros del grupo humano; en un tercer grupo estarían las que se crean de forma espontánea, al menos aparentemente, en función de las personalidades propias de cada individuo.
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