Mostrando entradas con la etiqueta Temporada 2017-2018. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Temporada 2017-2018. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de junio de 2018

NUMANCIA, NUMANCIA, NUMANCIA

Foto El Norte de Castilla
La idea me ha rondado por la cabeza estos días. Todo empezó en el momento exacto en que concluyó el partido de Soria. De alguna manera lo plasmé en el artículo de ese día. Entonces, cuando el ascenso blanquivioleta más que se vislumbraba, agüé un poco el vino recordando situaciones parecidas en las que el oso muerto del que se había vendido su piel estaba aún muy vivo. Esa noche rematé diciendo que si al final ocurría lo que parecía que iba a ocurrir tendríamos tiempo para festejar. Y –añadí– aplaudir a un dignísimo rival. Cerré los ojos y me imaginé el momento en que el árbitro pitaba el final de este partido, la explosión de júbilo del momento inmediatamente posterior, la algarabía de un poco más tarde... y, de repente, escuchaba en mi cabeza miles de gargantas blanquivioletas rindiendo homenaje a los rojillos gritando a coro un ruidoso 'Numancia, Numancia, Numancia'. Demasiado bonito, pensé.

viernes, 15 de junio de 2018

FESTEJAR ANTES DE HORA

Imagen El Norte de Castilla
En la noche del sábado 13 de junio de 2015 Girona estaba de fiesta. Dos días atrás, el equipo de la ciudad se había impuesto rotundamente en tierras mañas al Zaragoza por 3 goles a 0. Muchas conversaciones de bar en aquella noche preveraniega derrochaban optimismo, las copas chocaban y se brindaba con un 'esto está hecho, que pase el siguiente'. El día de después, a la taurina hora de las cinco de la tarde, habría de ser el de la confirmación. Montilivi estaba preparado para la celebración. Dos horas después se hizo el silencio. El Zaragoza se impuso por 4 tantos a 1 y se clasificó para la ronda definitiva. Allí estaba, bien hará en recordarlo estos días en el vestuario, Jaime Mata.

martes, 29 de mayo de 2018

UNA NOTICIA BUENA Y UNA MALA

Imagen El Norte de Castilla
Qué se va a hacer, somos así. El humano es intrínsecamente cobarde y como tal, cuando la ocasión lo requiere, pasa sus buenos ratos buscando argumentos para evitar cargar con el peso de las culpas, bien tratando de que el error se convierta en transparente para que nadie lo vea, bien intentando que la responsabilidad recaiga en espaldas ajenas. A este juego de esconder yerros para evitar acarrear las reprimendas vamos aprendiendo desde los años de la infancia. Una de las más socorridas –e ingenuas– estrategias que se transmite generación tras generación consiste en envolver la falta cometida tras un hecho –aparentemente, solo aparentemente– positivo. Esto da lugar a escenas más o menos así.

domingo, 13 de mayo de 2018

APRENDIENDO A HACER CUADRADOS

Foto El Norte de Castilla
A los matemáticos de la Grecia clásica les dio por cuadrar superficies; esto es, por transformar, mediante formulaciones geométricas, cualquier figura plana en un cuadrado de idéntica área. Para ello solo podían valerse de los instrumentos con los que contaban:esencialmente la regla y el compás. No lo tuvieron difícil mientras pusieron su empeño en figuras poligonales. Pero cuando lo pretendieron con el círculo, la cosa cambió: no hubo manera. Lo intentaron con denuedo, de hecho Hipócrates de Quíos fue capaz de cuadrar algunas figuras curvilíneas, las lúnulas, pero el redondel se resistía a ser restringido a cuatro segmentos. Tanto, que la expresión 'cuadrar el círculo' devino en sinónimo de 'imposible'. A pesar de los sucesivos fracasos, los matemáticos de diversas civilizaciones siguieron intentando dibujar un cuadrado cuya superficie fuese ese πr2 hasta que, ya en los años finales del siglo XIX, el matemático alemán Ferdinand von Lindemann anuló cualquier esperanza: el empeño no podría lograrse porque el número pi es trascendente (no puede ser la solución de ninguna ecuación algebraica) y, por tanto, no hay forma humana que permita trazar un segmento que mida exactamente raíz de π , el valor que, multiplicado por el radio, debería ser el lado de ese imposible cuadrado que encerrase la misma superficie que el círculo matriz.

martes, 8 de mayo de 2018

SUSPENDIDO Y, DE MOMENTO, NO SUSPENSO

Foto El Norte de Castilla
No albergaban duda alguna. Los cofrades de la Hermandad de 'pucelólogos', todos a una cual alalimón, veían seguro el triunfo del Valladolid en Soria. No era un hablar por hablar, ese tópico optimismo de cualquier aficionado que en sus cábalas semanales siempre aventura el triunfo de los suyos;se trataba, sin más, de la experiencia, de la puesta en valor de un saber labrado tras años de pesquisas. Un 'pucelólogo' que se precie es un detective que nutre su labor con conocimientos que se hallan a medio camino entre el criptoanalisis y la hermenéutica. Un caudal que le permite desentrañar el conjunto de signos que el equipo deja escritos con tinta de agua, mensajes que son ininteligibles para el resto de los mortales.

martes, 10 de abril de 2018

LOS GENTILICIOS MENTIROSOS

Foto El Norte de Castilla
Los gentilicios arrastran consigo el peso de todos los tópicos. En un principio, estas palabras actuaban como simples adjetivos que se limitaban a informar del lugar de procedencia de las personas o cosas referidas. Poco a poco, a medida que a dicha ascendencia se le atribuían determinadas características que (al parecer) debían de ser inherentes a ese origen, los gentilicios comenzaron a encerrar en sí toda una serie de informaciones inexorablemente adheridas al lugar de nacimiento. De esta manera, cuando de alguien nos dicen que es de un determinado sitio, inmediatamente asumimos que esa persona es así, asá, tiene un gran sentido del humor, es muy seco, en sus bolsillos viven cocodrilos o no sabemos si sube o baja cuando está en una escalera. Así las cosas, no pocas veces, el gentilicio deja de ser un simple adjetivo para adquirir categoría como sustantivo. En una u otra función sintáctica, en el lenguaje coloquial, estas palabras atribuyen a cada sujeto los estereotipos que hemos ido interiorizando.

lunes, 2 de abril de 2018

EL SILENCIO COMO RESPUESTA

Foto El Norte de Castilla
En cualquier conjunto que agrupe a un número de humanos superior a uno se establecen interacciones que terminan siempre, de una u otra forma, generando relaciones de poder. En algunos casos, estas relaciones están subordinadas a una jerarquía, una estructura de autoridad en términos legal, política y socialmente establecidos; en otros, aparecen porque existen circunstancias características en un ámbito determinado que, sin que estén codificadas, facilitan la preponderancia de unos miembros sobre otros del grupo humano; en un tercer grupo estarían las que se crean de forma espontánea, al menos aparentemente, en función de las personalidades propias de cada individuo.

martes, 20 de marzo de 2018

SE NON È VERO, È BEN TROVATO

A lo largo de la historia, la mentira siempre fue utilizada como arma de guerra. Tan es así, que ya en los inicios de la Grecia clásica, y hace de ello más de dos mil quinientos años, el dramaturgo Esquilo de Eleusis dejó escrito que «La verdad es la primera víctima de la guerra». La mentira bélica tenía como objeto que el enemigo tomase decisiones erróneas al creer que las cosas eran de manera distinta a la que en realidad eran. Con engaños de este pelo, Alejandro Magno cruzó el Hidaspes y venció a las tropas del rey Poros o las tropas aliadas pudieron desembarcar en las playas de Normandía.

lunes, 12 de marzo de 2018

DE ACUERDO EN EL ‘QUÉ’

Vamos a lograr qué, vamos a erradicar cuál. Sustituyamos el ‘qué’ del primer arranque por un deseo socialmente deseable, no sé, el pleno empleo; reemplazemos el ‘cuál’ del segundo por un lastre colectivamente detestable, se me ocurre, la corrupción; y así, con un semblante impostado que transmita un aire de buena voluntad y un poco de aditamento retórico para adornar,  un estadista puede construir un discurso con el que recogerá el aplauso unánime de buena parte de la población. Vacío, puro vacío. Cualquier propuesta pergeñada a partir de una serie de ‘qués’ o ‘cuáles’ no tiene más objeto que acariciar nuestros oídos, que seducirnos para lograr  que nuestras  defensas se relajen. Cuando el mismo truco se ejecuta por enésima vez, aquella posible ilusión inicial, tras haber atravesado el desierto del tedio, ha mutado en desafecto. Nadie se cree nada y se da por descontado que lo que se dice no tiene valor.  A esto, con cierta generosidad, lo llamamos política. No es más que un error conceptual que viene forzado por la costumbre: de tanto verlo así hemos llegado a asumir que ‘política’ solo pueda ser así.  Asumida esa forma de hacer y hastiados de tanta promesa incumplida, la desafección política llega sola tirando por el camino de enmedio con ‘qués’ y ‘cuales’ aun más grandes. La política, sin embargo, se cimenta en los ‘cómos’. Al fin y al cabo, los anhelos de una gran mayoría de la población coinciden en lo sustancial. Nadie, por seguir con los ejemplos, va a negar que sería formidable que hubiera suficientes puestos de trabajo para que nadie tuviera miedo de perder el suyo. Ninguna persona en su sano juicio, salvo que sea beneficiaria, dejará  de celebrar el advenimiento de un modelo de gobernanza impermeable a la corrupción. El reto se sitúa en ‘cómo’ conseguirlo, en definir los pasos que habría que dar y diseccionar las dificultades potenciales que a buen seguro surgirían. En ese ‘cómo’ es donde se marcan las diferencias entre unas propuestas y otras, en ese debate es donde habita la política con mayúsculas.

martes, 6 de marzo de 2018

LA TEORÍA DE CUERDAS Y LOS UNIVERSOS PARALELOS

Foto El Norte de Castilla
La teoría de cuerdas, ese modelo de la física teórica cuyas entrañas se conforman con una serie de arcanos que nos resultan ininteligibles a la mayoría de los comunes, viene a decir que las partículas no están formadas por materia sino por vibraciones de un filamento. O algo así. Vamos, que aunque parezca que haya cuerpos materiales, en realidad estamos formados por ondas que vibran con una determinada frecuencia, como si fuésemos música o ruido. A partir de estas remotas conjeturas de las que no conocíamos ni el nombre hasta que la serie de televisión ‘Big bang theory’ lo introdujo en nuestras casas a traves de Sheldon Cooper, su excéntrico protagonista, cabe lanzar un órdago a la grande y suponer la existencia de universos superpuestos, mundos que ocupan el mismo espacio físico. Hasta ahora, cuando pensamos en la existencia de esas otras realidades, las suponemos en lugares colosalmente alejados.

lunes, 26 de febrero de 2018

FRUSTRACIÓN MAL DIGERIDA

Foto El Norte de Castilla
Raramente nuestras decisiones o nuestras acciones nos afectan solo a nosotros. Lo habitual es que lo que hagamos o dejemos de hacer, lo que nos pase o nos deje de pasar, produzca un efecto en las personas que tenemos cerca. Un hecho cierto que no suele dejar a nadie indiferente; más bien al contrario, ser consciente de ello puede servirnos como estímulo o convertirse en un chantaje. Somos así, ¡qué se va a hacer!, seres sociales que, en este largo proceso evolutivo, hemos sido capaces de llegar hasta aquí porque hemos encontrado soluciones colectivas a los problemas que se han ido planteando. Problemas que, en no pocos casos, han sido provocados por el propio ser humano que no ha encontrado límite para realizar todas las aberraciones imaginables sobre otros humanos. En esta realidad colectiva se asientan las reflexiones sobre el concepto y el sentido de la ‘libertad’. Si lo que hiciésemos no afectase a nadie, la libertad no tendría ni término que se refiriese a ella, no haría falta.

domingo, 18 de febrero de 2018

EL CENTÍMETRO CUADRADO, LA DÉCIMA DE SEGUNDO




Foto El Norte de Castilla
Táctica y estrategia son dos términos que en el lenguaje coloquial se suelen utilizar de forma indiferenciada, como si ambas palabras fueran sinónimas. Pero no es tan así. Lo explicó perfectamente Mario Benedetti en un poema titulado, precisamente, ‘Táctica y estrategia’, unos versos que le sirven para explicar a la mujer que ama cuáles son unas y cual la otra para conseguir el objetivo de que ella sienta lo mismo por él. Táctica es mirarla, aprenderla, quererla, hablarla, escucharla y serle franco. Su estrategia, «más profunda y más simple» nos dice el poeta, consiste en «que un día cualquiera/ no sé cómo ni sé/ con qué pretexto/ por fin me necesites». La estrategia, al fin, tiene más recorrido, se nutre de una visión global y requiere la suma de varias acciones bien paralelas bien concatenadas. La táctica es más concreta, se refiere a una acción determinada y define el método con el que se decide llevarla a cabo, la manera en que se va a ejecutar.

domingo, 11 de febrero de 2018

EMPUJAR Y VOLVER A EMPUJAR

Foto El Norte de Castilla
Empujar la enorme piedra por la ladera con la intención de subirla hasta la cima. Una vez logrado el objetivo, la piedra, cosas de la gravedad, rueda cuesta abajo hasta el pie de la montaña. Y vuelta a empezar. Así una y otra vez; así la sangre se pudre y el sudor se derrama en una labor tan estéril como absurda; así el ciego Sísifo gastaba sus días. Un mito de la Grecia Clásica que sirvió de referencia a Albert Camus para reflexionar sobre el (sin)sentido de la existencia. En ese subir la piedra sabiendo que la propia naturaleza impondrá su caída, en esa obligación de emprender de nuevo la subida, se muestra la consciencia de lo absurdo de la vida. No es de extrañar que la reflexión del filósofo nos enfrente al abismo de nuestra existencia, «No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio».

domingo, 4 de febrero de 2018

EL MEJOR DE LOS VIAJES, FELIZ REGRESO, CHAVALES

Foto El Norte de Castilla
Aprender y enseñar son dos verbos a los que tendemos a emparejar como al trueno con el relámpago. Hay quien enseña y, en paralelo, quien aprende. Cierto es que tal secuencia se produce, pero el aprendizaje es un ser díscolo con tendencia a ir a su bola. Cualquier persona que tenga entre sus responsabilidades la de enseñar, lo sabe: se enseña lo que se puede y aprenden lo que les parece. La calle, la tele, el móvil, la pandilla y mil imponderables  repercuten tanto o más en el aprendizaje de la chavalería que sus padres o profesores.      
Nuestros dos pequeños protagonistas caminan por las inmediaciones del estadio entre felices y asombrados. El día pinta especial; será una jornada de esas que, pasados los decenios, se recordarán con cariño, una experiencia que servirá para contarla en cualquier reunión de amigos, en alguna cena familiar y, seguramente también, a sus propios hijos cuando la ocasión lo permita. Van, nada menos, que a ver un partido de su equipo fuera de su ciudad; de golpe dan rienda a su pasión y disfrutan de una excursión. EL adulto, del que suponemos que es su padre, ahora absorto, con la vista fija en el móvil, días atrás habrá disfrutado de la sonrisa emocionada de ambos cuando les dio la noticia, habrá sufrido la incontinencia de unos nervios en aumento según se acercaba el momento. Quizá les haya chantajeado como se hace en vísperas de los Reyes Magos: como os sigáis portando mal, no venís conmigo el sábado. Pero sí, claro que sí vinieron y lo hicieron siguiendo todos los pasos de una liturgia de este nivel. La indumentaria, por ejemplo, además de proteger del frío debe estar adornada con algún signo reconocible. Vamos a ver a la Cultural, somos parte de la Cultural. Por más que el fútbol esté profundamente mercantilizado, su esencia contiene la verdad del verde. El día en que ese sentimiento de pertenecer a algo desaparezca, el fútbol será lo que es el circo. 

lunes, 29 de enero de 2018

MÁS ABURRIDO QUE UN MONO EN UN BONSÁI

Imagen "El Norte de Castilla"
En los oficios relacionados con el manejo de las palabras ocurre que a veces un profesional se atasca, no encuentra la palabra precisa, no atina con la imagen adecuada. No cuesta imaginar al poeta, pluma en la mano derecha mientras con la izquierda se rasca la cabeza, desesperado. Pese a ser un experto muñidor de palabras, entendemos que hoy no es su día. La caprichosa inspiración ha decidido no presentarse y, así,  el papel se va llenando de tachones que ocultan versos fallidos. En paralelo, casi sin saber cómo, a buen seguro sin pretenderlo, personas profanas a estas artes reciben la inesperada visita de alguna musa y, en medio de cualquier conversación, se les cae una maravillosa metáfora; dibujan, sin darse importancia, una imagen perfecta. 

domingo, 21 de enero de 2018

MATA, COSECHA 16-17

Foto El Norte de Castilla

De cuando en cuando, el cerebro y el cuerpo emprenden diferentes caminos. No es lo habitual, claro. De normal, se acompañan, van de la mano por más que sus responsabilidades –el uno dirige; el otro, puesto a sus órdenes, ejecuta–sean de distinto calado. Incluso, en los momentos en que el cuerpo falla, cuando pretende aislarse, el cerebro no lo permite y, con tal de mantenerse unidos, insiste en mantener vivo su mandato. Quiero y no puedo, lo llamamos. En estos casos, si el cuerpo se empecina en su negativa, el cerebro rebaja paulatinamente su nivel de exigencia y puede caer en el abandono. Entonces, ni se puede, ni se quiere. Aun así, aunque ninguno tenga fuerzas suficientes para mantenerse en pie, se detienen juntos en el mismo punto y, en un ejercicio de masoquismo, se cuentan sus miserias. Cuando es el cerebro el que pretende marchar solo, sin embargo, no hay cuerpo que le pueda acompañar. A aquel, introvertido, endogámico, silencioso, que se retuerce y da vueltas sobre sí mismo, le incomoda cualquier compañía. El pobre cuerpo, sin órdenes claras, puede abatirse, arrastrarse tratando de perseguirlo o caer fulminado en el imposible empeño de darlo caza en este circuito perversamente diseñado en espiral.  
Esta tendencia es demasiado acusada en los delanteros. Sus cerebros pasan largas épocas murmurando, lanzando soliloquios que solo ellos escuchan . El cerebro de Mata –el ‘nueve’ del Valladolid, el pichichi de la categoría– llevaba un periodo alejado de estos traumas, caminaba feliz en compañía de su cuerpo obediente. Ordenaba al pie. ­

domingo, 14 de enero de 2018

LA MALDICIÓN DEL PRIMER MATRIMONIO

Ha transcurrido más de un siglo y la secuencia siempre se repitió de la misma forma. Todas las mujeres de las últimas cuatro generaciones de la familia Lefebvre fueron sucesivamente encontrando la felicidad –la estabilidad, la armonía o el factor que sea que permita que un matrimonio se consolide– tras las segundas nupcias una vez que el primer intento hubo sido fallido. Isabelle, una joven del clan, comparte vida y proyecto con Pierre. Querría casarse pero, atormentada, no se atreve al haber interiorizado aquella circunstancia como una maldición de la que no podría escapar. Los signos que denotan ilusión, sin embargo, vuelven a  dibujarse en su rostro cuando su cabeza pergeña una idea en apariencia infalible: habrá de encontrar un hombre con quien casarse para, inmediatamente, firmar los papeles del divorcio. De mostrarnos las vicisitudes de la puesta en práctica del plan se encargó en el 12 Pascal Chaumail con su «Llévame a la Luna», una de esas comedietas románticas que tanto valen para unas risas como para una siesta. 

lunes, 8 de enero de 2018

EL RAPAZUELO IMPACIENTE

Los rivales conocen las carencias del Real Valladolid y le encuentran las cosquillas con suma facilidad a poco que se lo propongan


Foto El Norte de Castilla
La vida concede tiempo casi para todo. Sí, vale, es demasiado corta y siempre andamos con la sensación de que no va a haber días suficientes para desarrollar todo cuanto querríamos, vivimos con ese remusgo de no haber aprovechado en condiciones la dádiva de vivir. Mas aun así, –la mayoría– tenemos momentos, días, etapas, variopintos que son suficientes para llenar el fardel con toda la gama de sentimientos, emociones o experiencias. Lo sorprendente es que la humana forma de afrontar esta realidad se muestra como una paradoja: de más jóvenes, cuando el tiempo por delante parece infinito, se vive de forma apresurada, como si el tiempo apremiase; al arrugarse el rostro, cuando aparece la consciencia del límite, los tragos se toman más largos, como si no hubiera prisa por terminar la copa, como si nada más urgiera. Lo que se ha aprendido en el entretanto es a seleccionar los momentos, a dar a cada tiempo una lectura. Así, los malos se viven con menos drama –con la consciencia de que son, a la vez, pasajeros y ley de vida–; los buenos, se saborean sin más.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

DE PUNTO A PUNTO EN ZIGZAG

Foto "El Norte de Castilla"
En un folio, la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta,_pero esa ley solo sirve en la hoja de papel. Fuera de ese amparo, las líneas que nos llevan de un punto a otro se trazan curvas o se dibujan en zigzag. Cuando creemos que todo está aprendido, la vida nos coloca en la tesitura de volver a empezar. Cuando creemos que hemos avanzado, alzamos la vista y vemos que el destino está más lejos que antes de partir. Cabe lamentarse, claro, incluso autojustificarse con  un discurso victimista e ir llorando por las esquinas maldiciendo la mala fortuna, lo mal que nos trata la vida, las zancadillas que nos ponen los demás. Y así, quedarse quieto. Cabe también levantarse, tomar nota, pensar, armarse de valor y arrancar de nuevo para reemprender el camino.

domingo, 17 de diciembre de 2017

CUANDO EL RELOJ MARCA LAS XII

Foto "El Norte de Castilla
La numeración romana suena a antigualla prescindible. Este sistema simbólico que utiliza letras para representar valores numéricos ha quedado circunscrito a reductos de carácter casi sacro –el numeral regnal de papas y reyes–, foliaciones institucionales, la cuenta secular del tiempo o el adorno de algunos relojes. XII fueron Pío, el penúltimo Papa, y Alfonso, el penúltimo Rey  que no conocí; XII es la legislatura en que nos encontramos; XII fue el siglo de las Cruzadas, la misma centuria en que se firmó el Tratado de Zamora que sirve como partida de nacimiento de Portugal;  XII es el lugar en que se encuentran las agujas del reloj cuando el sol brilla en lo más alto, el mismo que marcan cuando, anochecido, arranca la hora de las brujas o finaliza súbitamente el encanto de Cenicienta. XII también, y también en romanos, es la marca que ha lanzado el Pucela como señuelo de un proyecto tan enrevesado para ser explicado en su parte menuda como sencillo de comprender en sus trazos más gruesos.  Los objetivos son difícilmente discutibles; pero, de tan genéricos y ambiciosos, resulta imposible saber –hasta que pase un tiempo– si la semilla prende o el esfuerzo se ha quedado en un deseo de cambio de año, un dejar de fumar, aprender inglés o perder algún kilo de esos que sobran. Para oficializar el hecho, el pasado martes, sobre la tarima del Miguel Delibes, fueron apareciendo una serie de exfutbolistas de última o penúltima ola junto con lo que antaño se denominaba ‘las fuerzas vivas de la ciudad’. Estos últimos, los inquilinos del palco, bien resguardados del frío -que por mucho XII esto no deja de ser Pucela- , aparecen con semblante serio, expectante. Unos más que otros, claro, que las guerras de Puente, el alcalde, y Carnero, el presidente de la Diputación, se libran en otras campas. Suárez, el presidente del club, perdón, de la S.A, estira la camisa para intentar que le llegue al cuerpo. La cara refleja la impotencia de quien nada puede hacer en ese momento, de quien es consciente de que su suerte depende de las piernas de otros. Moro, vicepresidente de nuevo cuño, se muestra triste, con los labios apretados y sus comisuras asomándose al suelo. No sé si temía alguna desgracia, pero posa en modo funeral.