Sentados a la vera de un río,
Lennie Small y George Milton reposan tras haber puesto su huella en muchos de
los caminos arenosos de aquella California que sufría, unos más que otros, como
siempre, la Gran Depresión. Huían del pasado tratando de poner pie en un futuro
que nunca habría de llegar. En realidad pretendían escapar de un pasado
idéntico al futuro, una maldición que se repetía y de la que parecía imposible
huir: Lennie, inmenso, desmesuradamente fuerte, terminaba matando a cada ser
vivo que pretendía acariciar, fuese este ratón, conejo o mujer. Vuelta a las
andadas, vuelta a los caminos. Así lo cuenta Steinbeck en su novela ‘De ratones
y hombres’. Creo, y digo creo, que los dirigentes del fútbol profesional
español no tienen tan atrofiados los mecanismos del pensamiento como el pobre
Lennie pero el resultado es similar. Quieren, dicen, al deporte que tienen
entre manos, pero hacen todo lo posible por estrangularlo. El problema no es el
día de la semana elegido, ni la hora señalada, ni el vergonzoso estado del
césped en el que se jugó el partido. No, el problema solo es uno: la falta de
respeto. Michael Jordan, el baloncestista norteamericano, decía que nunca jugó
un partido a medio gas, por intrascente que fuera, ya que habría gente que solo
tendrían esa posibilidad de verle jugar. Aquí cada día se maltrata inmunemente
a quien pretende acudir al estadio, lo hacen sin problemas porque parecemos el
país del "nunca pasa nada". Hasta que pasa, eso sí. Lo que no es seguro es que
esa reacción exigiendo el respeto debido se vaya a dar a tiempo. Quizá, tan
acostumbrados estamos a ser tratados como súbditos que lleguemos a pensar que
este es el estado natural de las cosas. Al fin y al cabo, tomando palabras del
teólogo Leonardo Boff , hemos desechado la razón objetiva, la lógica de las
cosas, por la subjetiva, la lógica del yo. Un ‘yo’ que es mayor cuanto más
poder tenga el sujeto y que termina imponiéndose a los miles de ‘yoes’ más
pequeñitos.
Blog sin más pretensión que la de poner un poco de orden en mi cabeza. Irán apareciendo los artículos que vaya publicando en diversos medios de comunicación y algunas reflexiones tomadas a vuelapluma. Aprovecharé para recopilar artículos publicados tiempo atrás.
martes, 21 de agosto de 2012
jueves, 19 de julio de 2012
DE LA POLÍTICA
Hubo un tiempo en que las guerras
se parecían demasiado a la sátira de Gila. Moría gente, pero todo con un orden.
Estaba definido el día, la hora y el campo de batalla. Otra cosa eran las
invasiones bárbaras que llegaban en oleadas y arrasaban lo que pillasen por
medio. En la guerra clásica, sin embargo, se respetaban los tiempos y las
formas. La modernidad acabó con todo eso. Había que ganar y para conseguir ese
objetivo las sutilezas siempre son obstáculos.
En el tratado ‘De la Guerra’, Carl von Clausewitz afirma que estas son "la continuación de la política por
otros medios". Pues bien, el arte contemporáneo se ha encargado de
retorcer la realidad hasta invertirla, ahora los gobiernos occidentales han
desdibujado la política hasta reducirla a una continuación de la guerra por
otros medios. Seguimos con von Clausewitz: “La guerra constituye un acto de
fuerza que se lleva a cabo para obligar a un adversario a acatar la voluntad
del otro”. No me digan que hoy la política no es eso.
jueves, 12 de julio de 2012
SINIESTRO TOTAL O SUICIDIO
La esencia de la filosofía se resume
en buscar respuesta a las tres preguntas clásicas: ¿Quiénes somos? ¿De dónde
venimos? ¿Adónde vamos? Pero esas mismas dudas son las que tiene en la cabeza una
persona que al despertar siente hachazos en la cabeza y comprueba que en la
misma cama hay cuatro personas más. Este hecho no emparenta la filosofía con la
suma de una orgía y una borrachera, más que nada porque el primero pretende
profundizar en el conocimiento y el segundo se conforma con una respuesta
simple que le permita ponerse en pie para seguir caminando en busca de otra
juerga. Hasta que el bolsillo se vacía.
Quizá
por vivir en un país domeñado durante siglos por el caciquismo y asolado por el
analfabetismo, hemos llegado a creer que nuestros gobernantes eran filósofos,
cuando en realidad estábamos en manos de unos juerguistas que campaban impunes
porque proponían barra libre y nos hicieron creer que estábamos todos invitados,
a pesar de que la gran mayoría no participábamos de la fiesta. Pero como se oían
en la calle los acordes del Juanito Chocolatero nos sentimos embriagados. Hasta
que la música dejó de sonar. Los de dentro se llevaron las botellas que
quedaban y no pagaron la cuenta. Ahora el gran hostelero pide la pasta, ellos,
cosas de la resaca, no recuerdan lo que pasó y dicen que tenemos que pagar
entre todos, entiéndase por todos, a todos los que no son ellos, que a escote
nunca es mucho.
¿De
dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? Es el cuadro que pintó Gauguin en
los días previos al que tenía señalado como fecha de su suicidio. Las tres
preguntas pero en otro orden son, también, el título de una canción del grupo
gallego Siniestro Total. Un paisano suyo, de nombre Mariano, uno de esos que
teníamos por filósofos, nos pide cuentas para saldar la deuda. ¿Quiénes somos?
¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? No tienen ni idea. ¿Estamos solos en la
galaxia o acompañados? O quizá sí lo saben, pero prefieren no decirlo, vaya,
por no ponernos en alerta.
Publicado en "El Norte de Castilla" el 12-07-2012
jueves, 5 de julio de 2012
AQUELLA GENERACIÓN POCO PREPARADA
Luisa levanta la cabeza y
observa, obnubilada, la imponente Torre Eiffel. Ella no podría explicar cómo se
mantiene en pie ese monstruo de hierro con sus 330 metros de altura. Desconoce
el año en que se realizó la Exposición Universal para la que fue concebida, ni
siquiera tiene conocimiento de que hubiera habido una exposición universal. No
sabe ni una palabra de francés, ni conoce la historia del palacio en el que se
asienta el Museo del Louvre, ni sabe que fue eso de la comuna de París, incluso
sería incapaz de decir cómo se llama el Presidente de Francia.
Luisa gira la cabeza, frente
a sí se levanta una colina en la que destaca una iglesia muy blanca. Su hija le
ha repetido varias veces el nombre de la colina, “Montmartre, mamá, Montmartre”.
Decide ir, la mañana es agradable y no está muy lejos. Camina hacia allí con la
intención de entrar en la iglesia. Pasea por las mismas calles que pisaron
Picasso o Modigliani, pero eso ella lo desconoce. En realidad desconoce quién
era Modigliani. De Picasso sí podría recordar haber oído el nombre alguna vez. Una
vez dentro de la Basílica del Sacré Coeur, deja la sillita en la que su nieto
duerme plácidamente, se sienta en un banco y cierra los ojos. Una lágrima va haciendo
camino entre los pliegues de su piel. Antonio, su marido, que nunca pisó París,
que se fue sin conocer a su nieto, se hace ahora presente.
Allí, tan lejos del pueblo
en el que desarrollaron toda su vida, Luisa va coloreando con emociones sus
recuerdos: la gris miseria, la blanca ilusión, la verde esperanza, la negra
muerte. Su trabajo en el campo, el abandono de la escuela sin apenas haber
pasado por ella, sus cinco hijos sacados adelante, una casa por fin digna de
tal nombre…
No, no se puede decir que
Luisa y Antonio hayan pertenecido a la generación mejor formada de este país.
Pero sin carreras, ni másteres, ni más idioma que un castellano que apenas
podían escribir, fueron capaces de construirlo desde los escombros.
Publicado en "El Norte de Castilla" el 5-07-2012
jueves, 28 de junio de 2012
VAN PORQUE TIENEN VIDA
Allá van, en filas de a uno, a
dos o a tres, allá van cantando canciones convertidas en himnos cuyas letras
aprendieron de niños a fuerza de tanto oírlas. Cantando porque quien canta sus
males espanta. Cantando, porque quienes comparten una canción son parte de la
misma cosa, son parte de lo mismo. Puede ser la misma borrachera, pero también
el mismo miedo, la misma rabia.
Y caminan, y caminan porque les
quitan lo suyo, aunque suyo solo sean los brazos; los montes, los pozos, todo
lo que de la tierra arrancan, nunca les perteneció. Lo que les quitan es el pan
de la boca, el pan de mañana, el único futuro que conocen, porque picar es todo
su pasado. No entienden de CO2, ni de mix energético, entienden de horas de trabajo,
de una tras otra, y tras otra, otra.
miércoles, 27 de junio de 2012
PORTUGAL: ESTÁ AUNQUE (A VECES) NO LO PAREZCA
Pasa por delante de nosotros y no
le miramos, en todo caso una mueca de suficiencia revela un desconocimiento
profundo que se ha ido acentuando según pasaban los siglos. Portugal está ahí,
pero, es como la vecina poco arreglada a la que negamos una mirada porque
pensamos que las guapas viven de los Pirineos hacia arriba. Ella es consciente
de que es más pobre, y por eso, es mirada con desdén por una España que en su
día fue gallo y hoy sufre las mismas apreturas ‘Bruselenses’. Pero ella sigue a
lo suyo, continúa haciendo su vida. José Manuel Sánchez cree que ese
sentimiento “Es una barbaridad y un error”. Él no compartía esa sensación y no
dudó en ir a Lisboa cuando en el 96 le ofrecieron un trabajo. Estuvo dos años,
más que suficientes para conocer a una lisboeta y comenzar una vida en común
que dura hasta hoy. No lo comparte pero lo explica: “El español piensa que es
superior y por eso España nunca mira al Atlántico”. Hace siglos no fue así y el
sueño de todos los descendientes de los Reyes Católicos fue reunir bajo su
manto a todos los pueblos de la península. Una vez que se convirtió en
imposible España giró la cabeza.
domingo, 24 de junio de 2012
FRANCIA, DEL COMPLEJO AL TÓPICO
Una fotografía tiene el poder de
mentir. Más que nada porque capta un instante y muestra un espacio concreto.
Sobre Francia se ha creado una idea que parte de una simple foto, de una imagen
fija, pero no puede ser lo mismo París que un pueblo de la Bretaña, ni se
parecen los años sesenta a los de la década pasada. También influyen, cómo no,
los ojos del que mira, la foto y Francia. Para nuestros padres, el país vecino
era a la vez un referente y un escándalo. Se le admiraba tanto como se le
criticaba, unos envidiaban su libertad y otros se hacían cruces ante sus
costumbres (eufemismo para no hablar de sexo). Francia era el paraíso y la
perversión. Nuestros hijos ya no ven esas diferencias, hay matices, eso sí,
pero los Pirineos han dejado de ser cordillera.
jueves, 21 de junio de 2012
SUS SCROFA DOMESTICUS
El jabalí tiene más alta la
cabeza que el culo. El cerdo doméstico, por el contrario, levanta más los
cuartos traseros que los delanteros. Al fin y al cabo la evolución de este
último ha venido impuesta por el precio que toma cada una de sus partes, todas aprovechables,
en los mercados. El jabalí es un animal
sociable, no entiende de fronteras, aprovecha la noche para desplazarse y
siempre lo hace en grupos en los que la hembra de mayor edad y tamaño marca la
pauta. A su primo suido, el cerdo doméstico, se le ha ido arrinconando en
espacios cada vez más reducidos donde pelea por un centímetro cuadrado con
decenas de hermanos, tiene la comida asegurada, pero aun así, es capaz de
atacar al resto por ser el primero en llegar a la tolva.
lunes, 18 de junio de 2012
CROACIA: MÁS HISTORIA DE LA QUE SE PUEDE DIGERIR
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