Así dice la Biblia, palabra de Dios. Así, claro, había que
creerlo ya que no existía, ni existe, forma de rebatir sobre una materia que es
desconocida. La palabra escrita estaba secuestrada por un pequeño reducto de
personas, las pocas que sabían leer, las muy pocas que podían hacerlo en latín,
que se valían de tal rehén para extender a su incumbencia la interpretación
‘oficial’ de los textos bíblicos. Ellos leían, todos escuchaban esa lectura.
Interpretación de hombre convertida en palabra de Dios. Contravenir era tildado
de herejía. Anatema. Hasta que llegó Gutemberg e inventó la imprenta de tipos
móviles. Más libros, en más idiomas y más baratos. Más aprendieron a leer. La
Biblia comenzó a ser lo que aparecía escrito en la Biblia y no tanto lo que
decían que aparecía. Lutero, por
ejemplo, sería impensable sin Gutemberg. El fraile agustino también fue anatematizado
pero tenía defensa: escribía y se le leía. El cristianismo terminó por romper. La
iglesia romana, ante el desafío, decide, en paralelo, reformar e imponer mano
dura ante el desafecto. De nada sirvió. Ni los tribunales -la Inquisición-, ni
el control de la información -el Índice de libros prohibidos-, fueron, a la
larga, capaces de evitar lo inevitable.
Blog sin más pretensión que la de poner un poco de orden en mi cabeza. Irán apareciendo los artículos que vaya publicando en diversos medios de comunicación y algunas reflexiones tomadas a vuelapluma. Aprovecharé para recopilar artículos publicados tiempo atrás.
jueves, 19 de abril de 2018
jueves, 12 de abril de 2018
ES EL MAPA, NO EL CURRÍCULUM
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La democracia no es más que un, por más que complejo, simple
ejercicio de abstracción a la manera de un mapa: un papel en el que se han
trazado líneas y escrito indicaciones que nos sirve para tener una somera idea
de dónde nos encontramos, para saber cómo movernos dentro de un determinado
territorio si queremos avanzar hacia algún sitio. Un papel que se conserva en
la medida en que es cierta la relación entre el dibujo y la realidad, entre lo
que entendemos y lo que es. Si, cuando creemos estar a punto de alcanzar una
plaza arbolada tras haber seguido las directrices pautadas en el mapa, nos
encontramos en un gris callejón sin salida, maldecimos en alto, hacemos del
papel una pelota y la pateamos. La democracia es así de delicada, cuando el
trazo deja de representar la realidad, la desconfianza hace nido en el hueco. El
plano se vuelve papel inútil y nos colocamos al albur de cualquier patada que
lo lance a la nada.
martes, 10 de abril de 2018
LOS GENTILICIOS MENTIROSOS
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| Foto El Norte de Castilla |
Los gentilicios arrastran consigo el peso de todos los tópicos. En un
principio, estas palabras actuaban como simples adjetivos que se limitaban a
informar del lugar de procedencia de las personas o cosas referidas. Poco a
poco, a medida que a dicha ascendencia se le atribuían determinadas
características que (al parecer) debían de ser inherentes a ese origen, los
gentilicios comenzaron a encerrar en sí toda una serie de informaciones
inexorablemente adheridas al lugar de nacimiento. De
esta manera, cuando de alguien nos dicen que es de un determinado sitio,
inmediatamente asumimos que esa persona es así, asá, tiene un gran sentido del
humor, es muy seco, en sus bolsillos viven cocodrilos o no sabemos si sube o
baja cuando está en una escalera. Así las cosas, no pocas veces, el
gentilicio deja de ser un simple adjetivo para adquirir categoría como
sustantivo. En una u otra función sintáctica, en el lenguaje coloquial, estas
palabras atribuyen a cada sujeto los estereotipos que hemos ido interiorizando.
jueves, 5 de abril de 2018
PASO APÓCRIFO POST SEMANA SANTA
Una mañana de un jueves cualquiera de hace, año arriba, año abajo, un par
de milenios, un joven barbilampiño discutía con su padre en la ebanistería que ambos
regentaban. Les acababa de llegar un
pedido con el que, una vez hubiere sido entregado, solventarían, al menos
durante un tiempo, las habituales incertidumbres económicas. Además, consciente
el padre de su pericia, estaba convencido de que su labor satisfaría al cliente
con lo que, si aceptaban ahora, no les faltaría trabajo en el futuro. El joven,
por el contrario, no lo tenía nada claro.
- - Padre, sabe usted que siempre he acatado sus
decisiones, pero en este caso tengo que contradecirle. No podemos aceptar ese
trabajo, hacerlo sería ir en contra de nuestra gente.
- - Ya sé que los romanos sojuzgan a los nuestros. ¿Cómo
no lo voy a saber? No me hace falta recordar más que cómo fue tu nacimiento. Tu madre estaba arrecida de frío en aquel establo. ¿Tienes idea del miedo que
pasamos? Pero, hijo, bien conoces nuestra situación, con las cuatro mesas y
media docena de sillas que nos encargan, apenas nos da para vivir. No podemos
decir que no.
lunes, 2 de abril de 2018
EL SILENCIO COMO RESPUESTA
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| Foto El Norte de Castilla |
En cualquier conjunto que agrupe a un número de humanos superior a uno se establecen interacciones que terminan siempre, de una u otra forma, generando relaciones de poder. En algunos casos, estas relaciones están subordinadas a una jerarquía, una estructura de autoridad en términos legal, política y socialmente establecidos; en otros, aparecen porque existen circunstancias características en un ámbito determinado que, sin que estén codificadas, facilitan la preponderancia de unos miembros sobre otros del grupo humano; en un tercer grupo estarían las que se crean de forma espontánea, al menos aparentemente, en función de las personalidades propias de cada individuo.
jueves, 29 de marzo de 2018
LOS DOS LIBROS DE LA CONCHITA
Andan ya un poco desvaídos por el paso de los años, pero aún conservo los
dos primeros libros que tuve, de obligación, que leer en el colegio. La
Conchita, que así, con artículo y todo, llamábamos a la profesora de Lengua y
Literatura, nos prescribió, examen mediante, la lectura de ‘La tesis de Nancy’
y ‘El acalde de Zalamea’. No sé si la buena mujer, y estupenda maestra, era
consciente, pero con esa doble elección nos estaba facilitando dos perfectos
instrumentos para indagar primero, diseccionar después y comprender más tarde
parte de los elementos idiosincrásicos de esta España sobre la que cabalgamos.
Dos instrumentos que multiplican su fuerza si se leen en paralelo.
jueves, 22 de marzo de 2018
UN LAVAPIÉS AL LINDE
Tener un periódico entre las manos me produce una sensación parecida a la
de abrir las puertas de la despensa. En algún caso, como si fuera la hora de la
merienda, tengo la intención de ir
directo a una noticia concreta para saciar un apetito informativo. Voy directo
al chorizo sin apenas percatarme del resto de alimentos que se guardan, preparo
el bocadillo y asunto resuelto. La mayoría de las veces, sin embargo, pretendo
cocinar. Observo, doy vueltas en la cabeza a las distintas posibilidades sobre
qué puedo preparar, selecciono los productos adecuados y me pongo a ello. Este
proceso permite encontrar en noticias sin aparente relación la clave de una
sabrosa fusión culinaria. Hoy, por ejemplo, disponemos de los ingredientes
precisos para preparar un suculento ‘Lavapiés al Linde’.
martes, 20 de marzo de 2018
SE NON È VERO, È BEN TROVATO
A lo largo de la historia, la mentira siempre fue utilizada como arma de guerra. Tan es así, que ya en los inicios de la Grecia clásica, y hace de ello más de dos mil quinientos años, el dramaturgo Esquilo de Eleusis dejó escrito que «La verdad es la primera víctima de la guerra». La mentira bélica tenía como objeto que el enemigo tomase decisiones erróneas al creer que las cosas eran de manera distinta a la que en realidad eran. Con engaños de este pelo, Alejandro Magno cruzó el Hidaspes y venció a las tropas del rey Poros o las tropas aliadas pudieron desembarcar en las playas de Normandía.
jueves, 15 de marzo de 2018
LA SANGRE DE LA QUE NACIMOS
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| Imagen tomada de elpais.com |
La sangre de la que nacimos nos vuelve a dar vida. Las calles de nuestras
ciudades, venas de agua, vías de tránsito entre dos puntos de la nada cotidiana,
las mismas que parecían muertas o aletargadas, vuelven a ser espacio de encuentro
y reivindicación, a mostrar pulso y aportar impulso. En ellas se oye de nuevo
el ruido propio de miles de personas que no quieren callar más. Voces que ya
saben que el silencio suena a un dejar hacer, que han comprendido que quien
detenta el poder confunde –-siempre y de forma intencionada–- el ‘callar’ con
un ‘otorgar’ que entienden a su favor. A su favor y en beneficio de quienes no
necesitan gritar para ser escuchados en Palacio porque los palacios son suyos.
Ellas, la sangre de la que todos nacimos, tomaron las calles el ocho de
marzo. Millones de mujeres, de voces, de experiencias, de formas de sentir; millones
de aspiraciones, mitad comunes, mitad diversas; millones de mensajes a veces
contradictorios pero suyos, de ellas, de todas ellas, que denunciaban lo que
nosotros ni hemos sido capaces de ver. La fusión de todas esas voces nos pide
abrir los ojos y derribar esos esquemas mentales con pirograbados de un mundo
macho. Como hijo, exmarido, pareja, amigo… me siento interpelado. Quiero seguir
escuchando para seguir aprendiendo; quiero seguir aprendiendo para seguir
creciendo.
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