lunes, 20 de noviembre de 2017

COMO SI FUERA EL ÚLTIMO

Foto: El Norte de Castilla
Que la vida es ‘mu’ perra es algo que viene sabido de antiguo. Para que no queden dudas de a dónde llegamos, la vida empieza a ponerse dura desde el justo momento en que nuestras cabezas asoman a la luz. El propio parto es en sí mismo un momento traumático tanto para el neonato como para la mujer que cometió la osadía de convertirse en madre. Lo es de forma evidente cuando llegan, es ley, esos navajazos que de forma paulatina e inexorable nos van ajando el corazón. Cuando de las heridas aún mana sangre nos lo repetimos -la vida es perra, la vida es perra- como si fuera un mantra con la intención de tamizar el dolor. Lo es, también, aunque no sea tan patente, en ese día a día que nos va atormentando con sus dudas, con sus miedos, con la necesidad constante de pelear en pos de una supervivencia que nunca termina de estar garantizada.  No sé si es porque no sabemos, no podemos o no queremos hacerlo de otra manera; el caso es que vivimos como si siempre faltase una pieza para completar el puzle que nos permitiría evitar el desasosiego. Parece que siempre tenemos pendiente en la cartera un montón de cosas por hacer para poder, llegado el caso, hacer lo que uno quiere. Buena parte de estos demonios serían, si todo fuera racional, perfectamente evitables; otros, los producidos por aquellas fatigas relacionadas con la manera de conseguir llevarse un chusco de pan a la boca, directamente no. Poder saborear ese bocado cuesta, en muchos casos, litros de sudor. Pero es imprescindible. Lo placentero se convierte en real porque una parte menos agradable, más perra, los sustenta. En realidad es así con todo: de una ciudad valoramos lo hermosa que luce sin percatarnos de que ese encanto sería imposible si no escondiese bajo su suelo una feísima y eficaz red de alcantarillado. Los alcaldes lo saben y por ello se afanan en inaugurar plazas.  
La cultura generada por ‘Estudio Estadio’, aquel primer programa que resumía los partidos de fútbol en un par de minutos, mostraba el fútbol de una manera irreal, enseñaba solo la consecuencia omitiendo la dureza del minuto a minuto en que el balón es escurridizo. Los profesionales sí que son conscientes de ello y por eso llegaron a profesionales. Óscar Plano y Mossa pelean por un balón como si fuera el último, luchan por cada centímetro de terreno. Tanto, que si quitásemos el balón de la imagen, podríamos pensar que simplemente estaban peleando. Las manos, los codos, cualquier parte del cuerpo, legal o ilegal, es susceptible de convertirse en instrumento útil para la contienda. Este momento no saldrá en ningún resumen, lo saben, pero sin esa lucha no habría ni partido. Los resúmenes televisivos de partidos de fútbol tienen ese componente antipedagógico: deforman la realidad sustrayendo lo feo, lo perro, mostrando solo los días de fiesta. Los regatitos, los taconcitos, incluso los goles, como el lomo en aceite, la longaniza o los langostinos, son una parte muy pequeña de la realidad. La vida es pelear por cada balón.  Así de perra.

Publicado en "El Norte de Castilla" el 19-11-2017

jueves, 16 de noviembre de 2017

PALABRAS QUE SON MÁS QUE PALABRAS

Imagen tomada de www.zendalibros.com
Los estudiosos de la hermenéutica tienen la difícil tarea de extraer de los textos la información no escrita. Su labor consiste en bucear entre las palabras para encontrar algún tipo de mensaje que ni los autores de los pasajes que investigan tuvieron presente cuando los escribieron. Para realizar este ejercicio de interpretación, el receptor del texto se introduce en la piel del emisor tratando de, por ejemplo, conocer el contexto o averiguar las motivaciones. Así, una parte de este estudio consiste en analizar en profundidad el sentido de las palabras utilizadas. Visto de esta manera, cada uno de esos vocablos transmite mucho más que lo que su estricto significado define.  

martes, 14 de noviembre de 2017

A CABEZA LIMPIA

El nombre de Eusebio, en esto del fútbol, se relaciona en función de la generación a la que uno pertenezca. Para los menos jóvenes, la referencia les trasladaría a los años sesenta y recordarían al tremendo delantero mozambiqueño que goleaba como portugués. Los que somos menos mayores apuntaríamos a un chaval de La Seca que hoy entrena a la Real Sociedad. Si ese nombre se pronuncia en Valladolid, tanto da para una u otra generación, sin ni siquiera mentar que la cosa va de fútbol, Eusebio será aquel fino centrocampista que tras dejar aquí huella, partió de Zorrilla para mostrar su talento en los en los escenarios más reputados del fútbol mundial.  

jueves, 9 de noviembre de 2017

LA MÁXIMA DE GIRÓN

Imagen tomada de www.merca2.es
Cuentan que José Antonio Girón de Velasco resumía con una máxima el modelo de relación que establecía con las personas en función de sus coyunturales posicionamientos políticos. El que fuera uno de los fundadores de las JONS, desde su posición de poder, repetía a quien quisiera escucharle: “Al amigo, el culo; al enemigo, por culo y al indiferente, la legislación vigente”. 

martes, 7 de noviembre de 2017

JO, ¡QUÉ TARDE!

Foto El Norte de Castilla"
Hay días en los que uno no está para nada. Haciendo números con los dedos, hubiera salido mucho más a cuenta haberte quedado en la cama. Todo lo que podía salir mal, salió mal. En parte, piensas, es culpa tuya y caminas mentalmente buscando el punto en que las cosas se empezaron a doblar. Buscas y rebuscas leyendo el día hacia atrás –hice esto; poco antes, eso; antes aun, aquello–  y terminas dándote cuenta de que hacía un rato que tomaste una mala decisión de apariencia intrascendente pero que a la postre torció el molde que parió tan mal día. Ese lamento no sirve de nada pero es irremediablemente humano. En otras circunstancias, el ejercicio de retrospección puede servir para aprender y no repetir errores pero de los días torcidos poco se puede aprender. Todo lo más, emular a Joseph Minion. Tomar el material del caos, ordenarlo y escribir un guion para que Martin Scorsese lo lleve a la gran pantalla. Así, que un gris empleado pierda el metro a la salida de su trabajo desemboca en una suerte de peripecias que convierten lo que en principio era una intrascendente anécdota en la genial ‘Jo, ¡qué noche!’.

jueves, 2 de noviembre de 2017

JUEGO DEL PAÑUELO

Rasueros
Antaño, a las escuelas públicas de Rasueros las llamábamos ‘de José Antonio’, pero no estaban dedicadas al fundador de la Falange sino a uno de sus miembros ilustres, el que fuera Gobernador Civil de Ávila entre el 57 y el 66 del siglo pasado, José Antonio Vaca de Osma. Un nombre que nada nos decía a quienes allí nos desasnábamos. Y eso que el ‘prohombre’ tenía dedicada también la plaza donde se encuentra situado el ayuntamiento. Doblemente dedicada, pues además del nombre, en la plaza existía un pilar sobre el que reposaba un busto del tal Vaca de Osma.

lunes, 30 de octubre de 2017

TEMPESTAD, CALMA, TEMPESTAD

Siempre que las cosas vienen mal dadas aparece una voz amiga que se ampara en la sabiduría popular para recordarnos que tras la tempestad siempre llega la calma. La frase es naturalmente cierta pero no deja de mostrar una visión harto optimista. Con la misma lógica se podría decir que tras la calma siempre llega la tempestad. Ítem más, es en situaciones de (aparente) sosiego cuando se siembran esos vientos que gestan las tormentas.    
No hace falta añadir un contexto sobre la situación política en Cataluña, sobre la concatenación de hechos en épocas de (aparente) calma que provocaron otra serie de peripecias cuando rompió la tarde en tormenta. Información ha habido de sobra y cada cual, a estas alturas, tendrá formada su opinión al respecto. Un hecho, sin embargo, cabe ser resaltado: en medio de todo el desbarajuste institucional, con miles de personas defendiendo en las calles posturas más que  opuestas, incompatibles, ha habido un respeto escrupuloso (lo que hagan tres no mancha a la sociedad) a la integridad de las personas. Todo, crucemos los dedos, ha discurrido de forma pacífica.   

domingo, 29 de octubre de 2017

EX AEQUO

No me sorprendería que más de uno hubiese llegado tarde o se hubiera perdido alguna proyección por haberse distraído tertuliando en cualquier terraza. Sí, amigo que lees esto desde fuera de Valladolid, has leído bien: 29 de octubre, Valladolid, terraza. El veranillo de San Miguel se nos está yendo de las manos. Tanto, que le está empezando a sobrar el diminutivo. Un mes hace ya de la celebración del santo arcángel y todavía quedan por ahí, paseando por la calle, gentes en mangas de camisa. Tanto, digo, que a nada que se alargue tres días más, va a terminar invadiendo la víspera de la noche de difuntos. A este paso, cuando se explique el Tenorio en las aulas, va a haber que contar a la chavalería que hubo un tiempo en que lluvias, brumas, nieblas y fríos eran, por estas fechas, lo más propio en este nuestro páramo de mar adentro. Tanto, insisto, que hace bueno hasta por la noche. No es aquello de alguna mañana otoñal que nos alegraba la vista al mostrar el sol luciendo en todo lo alto, mañanas de un calor mentiroso padre de buenos catarros.

viernes, 27 de octubre de 2017

VIAJAR PARA VIAJAR

Si en dos escenas consecutivas de una misma película, por ejemplo, nos encontramos a un parado y un ejecutivo diciendo en sus respectivas casas que van a pasar la mañana en un banco de la Plaza Mayor, todos entenderemos que van al mismo espacio de la ciudad pero no al mismo sitio. Posiblemente, el uno sentado, el otro azorado, ninguno se vaya a percatar de la presencia del otro. Y es que en los diccionarios habita una pléyade de palabras polisémicas. Vocablos de esos que, dependiendo del ángulo desde el que lancemos nuestra mirada, significan una cosa u otra radicalmente distinta.  Pues bien, en el ámbito político, aún más. Tanto que  me atrevería a decir que este fenómeno lingüístico se hace extensible a casi todas las palabras. Es así para los términos más abstractos. ‘Democracia’, ‘libertad’, ‘derecho’ y tantas otras significan lo que el orador de turno quiere que signifiquen y terminan siendo piedras que se lanzan contra el adversario. Pero también, y esto tiene su mérito, cabe la polisemia para las palabras aparentemente más concretas. Un ‘turista’ es una cosa y, al parecer, un ‘turista’ es otra cosa. Una primera acepción es “Individuo ruidoso, sin modales, que cree que el lugar al que llega es el espacio ideal para hacer lo que le salga del nardo”. En algunos lugares se alzan protestas contra su presencia indiscriminada. Al eco de esas voces, el alcalde de Valladolid lanza un reclamo: si ellos no los quieren, viene a decir el ínclito munícipe, que los envíen para acá. Claro, el señor Puente entiende ‘turista’ por su segunda acepción: “Persona que, sin alterar el ritmo de la ciudad de acogida, visita otro lugar diferente al suyo habitual con el fin de contemplar los encantos de la ciudad receptora y/o disfrutar de las actividades que en ella se realizan”.

jueves, 26 de octubre de 2017

CONTRADICCIONES SOLO APARENTES

Unos meses antes de que presentase el recurso de inconstitucionalidad contra un Estatuto de Cataluña recién aprobado por las Cortes Generales, el PP de Mariano Rajoy hizo lo propio contra la ley de matrimonios entre personas del mismo sexo. Tiempo después, Rajoy, ya presidente del Gobierno, asistió bien dispuesto a la boda de un alto cargo de su partido. Una unión de esas que quiso evitar con aquel recurso porque “el matrimonio es y siempre ha sido una institución entre un hombre y una mujer para la procreación”. Allí brindó gustoso y dio los parabienes a la ilusionada pareja. Por esta aparente contradicción le llovieron bofetadas a mano abierta que le venían de todos los lados. Hipócrita fue lo más lindo que escuchó.

martes, 24 de octubre de 2017

LAMPARONES Y LISTAS

Nunca probé la coca. Oportunidades, claro, sí se presentaron, pero siempre rechacé ese primer encuentro. Podría pretender presumir y decir que fue una decisión apuntalada en sólidos pilares éticos. Mentiría como un bellaco. Si nunca la probé fue, única y exclusivamente, porque me acechaba un pánico atroz que impedía siquiera la tentación. Un pavor que se alimentaba con dos motores, uno externo y otro interior. El primero era un aparatito de tipo contextual. Llegué a la mayoría de edad en las postrimerías de los 80 y no era difícil constatar las secuelas que las drogas habían dejado en la generación que me precedió. Los golpes en cabeza ajena a veces sirven para activar motores del pánico, para escarmentar. El segundo mecanismo era -sigue siendo- mucho más virulento: mi propia personalidad. No sé decirme que no. Es hoy y sigo sin poder tener en el frigorífico cualquier cosa rica porque no pasa de la noche. Me apetece, lo cojo y ya. Ese ser consciente de como soy es el freno, la alarma que me impide dar pasos en dirección al abismo porque sé que si lo emprendo no tengo vuelta atrás, no hay retorno posible. Déjenme que les cuente un secreto: hubo alguna etapa en mi vida en la que tuve que sostener un enconado enfrentamiento contra mí mismo porque estaba sometido por lo que en mi pueblo llaman un vicio. Un enganche; vamos, una adicción. Quizá caí porque el motor externo no me mantuvo alerta y el interno no se percató del peligro. Tiempos pasados para siempre, espero.

CLAMÉ AL ÁRBITRO Y NO ME OYÓ

El Don Juan creado por Zorrilla se exculpaba de las bellaquerías que adornaban su currículum, «de mis pasos en la Tierra responda el cielo, no yo», de una de las formas más miserables que cabe imaginar: negando su libre albedrío, invalidando su capacidad para obrar de una manera u otra en función de su propia voluntad. Don Juan se ampara en la divinidad,  «Clamé al cielo y no me oyó», para que esta le sirva como parapeto y así justificar sus infamias ante el inabarcable listado en el que se enumeran las personas que sufrieron tales agravios. Es de imaginar que los rezos del Tenorio nunca se produjeron. Sabe que la salvaguarda de su pellejo depende solo de su habilidad para esquivar los navajazos -figurados y literales- que a buen seguro habría de recibir. A ver, no quiero decir que el no rezar sea propio de canallas; afirmo que los canallas no pierden tiempo en esas menudencias. Aunque solo sea porque rezar es el reconocimiento de la propia debilidad. Un tipo de la calaña del personaje de Zorrilla no se puede permitir esas licencias que son marca de los flojos. Don Juan dice que lo hace sin haberlo hecho como ruin recurso para fortalecerse apoyándose en el conocimiento de la debilidad de sus rivales. Desde que se le puede considerar como tal, el humano ha dialogado consigo mismo, se ha envuelto en sus pensamientos. Cuando estas reflexiones le sobrepasaron comenzó a invocar a las divinidades para hacer eco de sus necesidades. Estas plegarias fueron el antecedente de todo rezo, de toda oración. 

domingo, 22 de octubre de 2017

MÁS BESOS, MÁS VECES, EN MÁS SITIOS

No sé si somos nosotros los que caminamos sobre la senda que marca el  tiempo o es este el que transita a través nuestra dibujando en el trasiego secuelas en los cuerpos que va pisoteando.
No sé si soy más de Heráclito y pretendo adentrarme por distintas veredas que acercan a una verdad cambiante o más de Parménides y asumir que nada cambia, que el camino solo es uno.
No sé si somos nosotros los que nos dirigimos a la Seminci y cada octubre nos topamos con ella o permanecemos quietos y es la Seminci la que emerge puntualmente para acudir a su cita otoñal. De una u otra forma, el momento del encuentro es este y ahí está la noticia, el meollo del asunto: que el festival de cine se ha recluido en las salas y arropado en las pocas fechas de su semana; que sea y exista solo para sí, en sí mismo. Parece, y si esto es así será la mejor de las noticias, que la Seminci pretende ‘desensimismarse’ y salir de ambas prisiones autoimpuestas–la del espacio y la del tiempo-.

jueves, 19 de octubre de 2017

AL CIELO SE LE OLVIDÓ EL OFICIO

La Victoria va envejeciendo, los hijos se emanciparon y ahora, acosados por jornadas laborales difícilmente compatibles con la crianza de sus hijos, requieren de sus padres para cubrir los huecos de ausencia. La imagen no es, por tanto, infrecuente en mi barrio. Una niña que apenas levanta unos palmos del suelo tan pronto jugueteaba por la plaza de San Bartolomé bajo la atenta mirada de su abuelo como correteaba hacia él buscándole la mano. De pronto se queda quieta. A la vez que inmoviliza las piernas, alza el cuello y mira hacia arriba. Baja de nuevo la cabeza, dirige la mirada hacia sus brazos extendidos e, inmediatamente, busca la complicidad de su abuelo.

martes, 17 de octubre de 2017

LA HISTORIA ES UN PUÑETERO CENTÍMETRO

Foto "El Norte de Castilla"
En la escuela ya aprendimos que el teatro clásico -y sus descendientes- se estructura en los consabidos presentación, nudo y desenlace. Un armazón este, también válido para casi cualquier desempeño narrativo o, sin más, argumentativo. El oyente, el lector, recibe la función con la secuencia indicada. El orden de creación, sin embargo, no sigue el mismo camino. El autor piensa primero en el desenlace porque ahí radica el fondo de lo que pretende transmitir. La presentación y el posterior nudo no son más que la excusa para llegar a ese punto culminante en que se presenta bien envuelto el mensaje que se quiere transmitir. 

viernes, 13 de octubre de 2017

UNA IMPROVISACIÓN MUY BIEN PREPARADA

Foto: El Norte de Castilla
Leí en algún sitio, aunque ahora no sea capaz de recordar dónde, ni tan siquiera de traer a la memoria el nombre del protagonista, que tras una cena de esas pomposas en las que tras el postre se sirven unos discursos bien fríos, el anfitrión, un joven con ínfulas, un postulante bien predispuesto para escalar en los círculos del poder, se puso en pie y agasajó a los asistentes con una plática, «improvisada» se preocupó de apostillar, tan hueca de contenido como brillante en la forma. Tras los aplausos que prescribe el protocolo, un veterano político presente en dicha velada recogió el testigo de la palabra y, cortesía obliga, dirigió sus primeras palabras al novel orador.
 - Qué improvisación más bien preparada. Magnífica. Le felicito. 

jueves, 12 de octubre de 2017

LOS COLEGIOS DE CARTÓGRAFOS

Los mapas no son la realidad. Ayudan a comprenderla, sí, pero no son la realidad. Más allá de las obligadas limitaciones de tamaño, hay un hecho que lo impide: la pérdida de una dimensión. Mientras la realidad se mueve en tres, los mapas se dibujan en dos. En política ocurre algo parecido, pregunten si no a los sociólogos: no puede haber mapa preciso. El desencuentro es, en este caso, incluso más acentuado.
La cartografía política nos ha enseñado a pensar en ‘una’ dimensión, como si todas las opciones ideológicas con sus diferentes lecturas y los matices que cada cual podamos añadir se pudieran ir ubicando a lo largo de una recta: un eje que fuera de izquierda a derecha, de derecha a izquierda. De repente, por algún estallido, se nos desconfigura el sistema de referencia y, para reubicarnos, utilizamos categorías estancas en las que agrupamos a todo aquello que no aparecía en el mapa inicial. Así, añadiendo a aquel eje inicial términos como ‘catalanes’ o ‘independentistas, introduciendo en el mismo cajón a personas tan dispares como Puigdemont, Anna Gabriel, LLuis Llach, Dyango, Carme Forcadell  o Gerard Piqué, medio nos apañamos.

lunes, 9 de octubre de 2017

AJO Y AGUA

Foto: El Norte de Castilla
Sin agua no hay vida. Al menos tal y como la entendemos en este pequeño rinconcito del universo. Tan es así, que a pesar de los esfuerzos científicos pretendiendo encontrar alternativas biológicas sin la presencia del agua, la existencia o no de este líquido sigue siendo la base principal para calificar como habitable un planeta. Más allá de estas conjeturas científicas, en nuestra Tierra la relación entre agua y vida es obvia. Tan obvia que asociamos el agua con la abundancia, tan obvia que cada vez miramos al cielo con más miedo según se van alargando los periodos de sequía. Antaño a estas etapas de escasez se les consideraba, bien castigos de los dioses, bien estridencias del destino. Al fin, reacciones humanas habituales cuando nos encaramos ante lo desconocido, ante lo que nos supera, ante lo que nada podemos hacer: asumirlo como cuestión de fe o como designio del destino; enfrentarlo con rogativas o con resignación. Hoy, cuando la sequía se vuelve pertinaz, seguimos igual de desazonados que nuestros antepasados. A diferencia de entonces los científicos nos han aportado explicaciones. Alguna no se limita a abordar el porqué, como sucedía en aquel sueño del faraón bíblico, de que las vacas famélicas sucedan a las gordas. Los estudios nos avisan de que el factor humano está alterando las condiciones del planeta hasta estar provocando un cambio climático que propiciará que las vacas esqueléticas se desaten. Tan obvia es la relación, digo, que el ‘agua’ se ha incrustado hasta en nuestras expresiones con su sentido literal, con otro de valor metafórico o apelando a elementos relacionados con el líquido vital.

jueves, 5 de octubre de 2017

VARIACIONES DEL DINOSAURIO

Imagen tomada de www.publico.es
“Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba allí”. Rajoy, tómenlo como metáfora, se quedó dormido sin percatarse de la magnitud de los movimientos de las diversas placas tectónicas que conformaban la estructura social de esa España que presidía. De tanto negar los problemas, llegó a creer que no había problema alguno. De tanto negar la existencia de conflictos, sí, también territoriales, uno de estos (nos) ha estallado y su detonación se lo puede llevar a él por delante. Entre la ley y la propaganda, Rajoy, tómenlo como metáfora, se veía con agua y manguera suficiente para apagar cualquier incendio, siempre pequeño, siempre controlado, que pudiera producirse. Al despertar, sin embargo, pudo comprobar que ya nada era como lo había dejado cuando se quedó traspuesto en la autocomplacencia. El dinosaurio sagrado ya no estaba. Ahora, Rajoy, tómenlo como metáfora, persigue huellas y sombras. Pero quien esto hace siempre llega tarde. Cada vez que se introduce en un debate, el debate ya versa sobre otros asuntos. Sigue a vueltas con un referéndum, cuando ese tiempo pasó mucho antes del domingo pasado. No acierta ni a señalar. Acusa a Puigdemont, un recién llegado, un MacGuffin irrelevante en el relato, de arrastrar a la sociedad cuando la única razón por la que se ha puesto (aparentemente) delante es para no morir aplastado. 

domingo, 1 de octubre de 2017

SE ACUMULAN LOS GESTOS

Foto; El Norte de Castilla
La lengua, y no me refiero a la que tenemos en la boca, que también, es un organismo vivo. Vive, por tanto, expuesta a una continua evolución que permite la incorporación de nuevos giros o palabras. Adquiere así más profundidad, mayor capacidad para dotar de matices la comunicación. Paradójicamente, este proceso no se suele deber a agentes intrínsecos a la propia lengua, a un guardián del idioma que nos indicaría el camino lingüísticamente correcto, sino a factores extrínsecos de diverso pelaje. Uno de estos se asienta en las circunstancias geopolíticas. Toda lengua acrecienta su acervo semántico incorporando palabras o expresiones que proceden de otras lenguas. Son los llamados extranjerismos. Estas modificaciones suelen difundirse por ósmosis, por el mutuo influjo que se produce entre dos lenguas de dos territorios vecinos. Pero también ocurre que la influencia esté relacionada con el citado dominio geopolítico. Hoy por hoy son los EE.UU. los depositarios del poder global.  Este dominio, como los fluidos, se expande en todas las direcciones. La idiomática no iba a ser una excepción. De esta manera, son numerosos los vocablos que, con origen en el idioma de Shakespeare, van encontrado acomodo en el cervantino. En algunos casos, show por espectáculo, se produce una sustitución que arrincona un término adecuado; en otras, se encuentra allí un término idóneo para ocupar un vacío. Es el caso de ‘speaker’. No existe en castellano un vocablo que defina de forma precisa esa figura que, micrófono en ristre, anima informando o informa animando. ‘Animador’, ‘presentador’ u ‘orador’, porque bien se quedan cortas, bien se pasan, no sirven para delimitar la actividad que en los partidos en los que el Pucela actúa como local, desarrolla Rubén Pérez. Es este el que, mientras Óscar Plano amontona dedicatorias, Pepe Zorrillo -supongo- sonríe para sus adentros y el público muestra castellanamente su alegría, dota a la fotografía de banda sonora gritando aquello de «gool del Real Valladolid, goooool de Óscar...» dejando con los puntos suspensivos espacio para que la afición remate «Plaaaano». Un in crescendo que parece influido por los cánones actuales: tras indicar que es ‘de los nuestros’, la mayor intensidad sonora final recae sobre el nombre del individuo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

LA HABITACIÓN DE LOS DISTINGUIDOS

Imagen tomada de http://noticieros.televisa.com
Los espíritus acomplejados viven con la urgencia de sobresalir, como si lográndolo fueran a imponerse a su propia psicosis. Cuando lo consiguen, necesitan echarlo en cara -¿veis?, parecen preguntarnos-, como si el resto de los mortales fuésemos conscientes de esa tensión que les generan sus propios fantasmas. Vemos, sí, pero no damos tanta importancia a ese hecho del que nuestros protagonistas presumen ufanos. Si el asunto acabase aquí, habríamos derribado ese artificioso edificio. El acomplejado no podría permitirlo y daría un paso más. Necesita medirse y para ello qué mejor que utilizar el metro del reconocimiento ajeno. Soy bueno porque se me valora, porque el jefe me ha puesto una medallita o un pin de colorines, porque pinto algo.

lunes, 25 de septiembre de 2017

NO ME VEAS

Foto: El Norte de Castilla
De repente, sin haberlo previsto, por una irresponsabilidad, te ves imposibilitado para realizar la labor que tenías encomendada.  Con ello, el resto de las personas que comparten objetivo contigo se ven obligadas a multiplicar su tarea: han de realizar la que les corresponde y una parte alícuota de aquella en la que tú te desempeñabas. Entonces, lo más probable es que no se llegue a buen fin -si ya es difícil completar lo propio…-, te culpabilizas y te llevas las manos a esa cabeza por la que le rondan mil preguntas, que recrea imaginariamente la situación intentando corregir en la ficción el error producido en la realidad. Las frases en condicional se encadenan: si no hubiera dicho, si no hubiera entrado al trapo, si hubiera cerrado la puerta, si no hubiera cogido el coche, si no hubiera empezado a fumar, si, si, si…  Pero ya es tarde, a esta hora ya sabes que no hay remedio.
El árbitro, con su código de tarjetas de colores, ha ordenado a Michel que abandone el campo. Como los salmones, el Pucela nadaba contracorriente intentando llegar a la portería rival para desovar. Ahora, por una niñería, tendrá que hacerlo sangrando tras haber perdido una de sus aletas. El centrocampista se tapa la cara. Podría parecer que no quiere mirar, en realidad es un resorte instintivo tan infantil como la actitud previa que acarreó el castigo: se tapa la cara para esconderse pensando que si él no ve, los demás tampoco lo ven a él.   

jueves, 21 de septiembre de 2017

CUANDO DICE QUE SE VA

Imagen tomada de www.intangiblesydeporte.com
Cuando creemos que algo se está produciendo, es que ya se ha producido. Lo que vemos en ese tiempo que llamamos ‘presente’ no es sino la constatación de que lo sustantivo ya ha ocurrido. A partir de ese momento en que la realidad se muestra palmaria, podemos estar seguros de que la transformación se había venido fraguando desde mucho antes. Dejar de fumar cuando el diagnóstico es irrefutable poco soluciona.

viernes, 15 de septiembre de 2017

LOS RICOS TAMBIÉN LLORAN

Mi madre, como tantas de su generación, trabajaba más horas de las que tenía el día. A esas mujeres y a sus maridos, les debemos casi todo lo bueno que ha ocurrido en este país. Más allá de relatos sobre el franquismo y la transición, lo cierto es que es al esfuerzo sin límite de esas generaciones al que debemos el progreso que las camadas siguientes hemos podido disfrutar. Pero ese esfuerzo pudo haber sido baldío si no hubiera estado acompañado de una visión absolutamente certera del futuro que venía y ellas, aquí sobre todo ellas, demostraron su tino. Supieron hacernos ver que ese esfuerzo tenía que tener continuidad por nuestra parte y, sobre todo, que había que ponerlo en valor estudiando. No necesitábamos más motivación porque nos lo habían inculcado a sangre y fuego: estudiar era el camino. Para que así fuera, estaban dispuestas a hacer lo que fuese y durante las horas que fuesen necesarias. Lo consiguieron y aquí, mal que bien, estamos.

jueves, 17 de agosto de 2017

PRESENTACIÓN "TIEDRA, UN VIAJE CASUAL"


Título: TIEDRA, UN VIAJE CASUAL


Autores: obra coordinada por Javier Campelo y Joaquín Robledo, con textos de Jesús Anta Roca, Javier Barrio, Javier Campelo, Ernesto Escapa, Joaquín Robledo, Carlos Sanz, Marcelino Sobrino y Javier Yepes.


Género: Narrativa breve; Historia; Periodístico; reportaje fotográfico 


Tamaño: 15,5 x 23 cm.

Formato: cosido

Encuadernación: tapa blanda con solapas

Nº de páginas: 160















Sinopsis:
Tiedra, un viaje casual es el acercamiento de un viajero al pueblo de Tiedra, en Valladolid, y el recorrido espacial, y también vital, que realiza. A través de los ojos de este ciclista romántico conoceremos la historia antigua del pueblo, desde su inicio vacceo y romano, pasando por Edad Media y modernidad, hasta la actualidad y lo que el devenir de los tiempos supuso.
También hay lugar para captar la realidad del presente con una sección fotográfica y dar paso a la narrativa de ficción y al pensamiento. El objetivo final, participar en la pervivencia de nuestra tierra y sus costumbres mediante la cultura y la memoria.


















ISBN: 978-84-946970-4-3
PVP: 19 €
Lanzamiento: agosto de 2017

Libro que pudo realizarse gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Tiedra.




www.editorialparamo.com

jueves, 29 de junio de 2017

38 GRADOS, ESO ES FIEBRE

Una de las primeras lecciones que aparece en cualquier manual de economía elemental muestra la diferencia entre ‘déficit’ y ‘deuda’; que, de hecho, puede existir el uno sin la presencia de la otra y viceversa. El primer concepto indica que los ingresos de una unidad económica son menores que sus gastos. El segundo, que esa unidad ha dispuesto de un bien en el pasado -o en el presente- cuyo pago se efectuará de forma diferida con ingresos futuros. 
Déficit sin deuda puede existir cuando, además de los ingresos corrientes, se dispone de un colchón, una cantidad ahorrada que permite cubrir la diferencia negativa. Claro, si el déficit se mantiene a lo largo del tiempo no hay colchón que aguante. Deuda sin déficit, cuando se adquiere un bien que no se puede pagar completamente en el momento de la compra pero la diferencia positiva entre ingresos y gastos permite afrontar los pagos comprometidos. Cuando ambas, sin embargo, van de la mano, la situación es insostenible y termina, tarde o temprano, explotando.

jueves, 22 de junio de 2017

¡QUÉ LISTOS ERAN LOS ROMANOS!

Imagen: Rosi Casares
Cuidado que el ser humano ha descubierto cosas desde que es ser humano, pero ninguna, ninguna, le ha influido tanto en lo consciente y en lo inconsciente como el invento del automóvil. En poco más de un siglo, el ‘coche’ ha trastocado, para bien y para mal, todos los órdenes de nuestras vidas. Si miramos a nuestro alrededor podemos comprobar cómo ha influido en todo lo que nos rodea, lo cercano y lo lejano. En principio, tras su aparición, las ciudades se fueron moldeando para darles cabida: hubo que ensanchar las calles para que los coches pudieran pasar y, en paralelo, se fue arrinconando a los peatones para que no incordiasen. Los edificios que molestaban se derribaron. Ya lo advirtieron Faemino y Cansado: “Qué listos eran los romanos, que cuando hicieron el Acueducto de Segovia dejaron huecos para no convertirlo en obstáculo y que los coches pudieran pasar el día de mañana”. Así, las trazas urbanas cambiaron meteóricamente. Posteriormente, con el coche interiorizado, la distribución de los usos de las ciudades le convirtió en obligatorio. Nada, ni público ni privado, se diseñó sin el coche entendido como condición previa. Todo -el hospital, la nueva vivienda, el puesto de trabajo, el comercio-  , de repente, estaba más lejos. Mucho más lejos pero, eso sí, a cinco minutos en coche. 

miércoles, 14 de junio de 2017

SOBRAN TERMITAS, FALTAN PLANOS

Las sociedades, a pesar de ser cuerpos abstractos, también envejecen. Ocurre porque, aunque se vayan renovando los componentes -unos mueren, otros se incorporan- las estructuras que las sustentan permanecen y se ven afectadas por ese mal del tiempo que enunciara a principios del siglo XX Robert Michels y que es conocido como ‘la ley de hierro de la oligarquía’. El sociólogo alemán venía a decir que los partidos políticos -se puede generalizar a cualquier estructura de poder- sufren un proceso por el cual terminan inexorablemente en manos de una minoría que es la que decide. Un camino que siempre se inicia con un proceso de burocratización. Las estructuras recaen en manos de unos pocos ‘expertos’ que se adueñan  de la organización al convertirse en imprescindibles. Estos transforman lo que es un simple instrumento –la organización política- en su propia fuente de poder. Así lo moldean a su antojo hasta convertir su mantenimiento en el fin último de su labor. Entre esos pocos siempre es necesario un líder que aglutine y que se identifique, al menos inicialmente, con lo que la organización dice representar. Ese líder conserva la estructura y la estructura sustenta al líder.

domingo, 11 de junio de 2017

UN MÍSERO PUNTO

Los primeros homínidos hubieran sido también los últimos de no haber sido por haber creado, tal vez de forma involuntaria, un vínculo entre los miembros de la comunidad. Cualquiera de nuestros antepasados por sí solos no hubieran tenido posibilidad alguna de sobrevivir en un medio que les era absolutamente hostil. El humano no es rápido, ni ágil, ni fuerte como para enfrentarse a depredadores que sí lo eran y que se hubieran pirrado por meterse entre pecho y espalda un bocado tiernecito de carne de bípedo. Si a pesar de tanto peligro, fueron capaces de seguir adelante fue impelidos por ese instinto que les llevaba a poner en peligro su propia vida por un bien biologicamente superior: la pervivencia de la especie. De aquel ancestral resorte, algo nos debe de quedar aunque sea de forma muy matizada.  Es cierto que se ha luchado contra la naturaleza para conseguir espacios vitales que propiciaran seguridad y que desde entonces se han modificado mil veces las estructuras sociales. Es cierto que la razón ha funcionado y en consecuencia se ha abordado la ética como estudio y reflexión sobre una guía ideal de comportamiento. Pero también lo es que el ser humano continúa buscando espacios grupales con los que sentirse identificado. Los patriotismos y los nacionalismos de diverso pelaje no dejan de ser una forma de cubrir esa necesidad atávica: la de pertenecer a algo más grande que uno mismo y así dotarse de un sentimiento identidad colectiva. Paradójicamente, estos espacios de pertenencia ya no servían solo para defenderse como humanos frente a los imponderables de la naturaleza, sino para crear grupos estancos de humanos que se enfrentaban entre ellos. 

jueves, 8 de junio de 2017

LA MOCIÓN INOFENSIVA

Imagen tomada de Abc
El próximo martes, ni te cases ni te embarques, se activarán por tercera vez en la historia del Parlamento español los mecanismos que ponen en movimiento una moción de censura. Como en las dos anteriores, la censura solo llegará de palabra porque, a efectos prácticos inmediatos, nace condenada a convertirse en un apunte en el cuaderno de bitácora del Congreso. Como en las dos intentonas anteriores, por tanto, el objeto de quien presenta la moción, Unidos Podemos en este caso, no será derrocar el gobierno, los números cantan, sino sembrar para recoger más adelante.

lunes, 5 de junio de 2017

PUCELANIAN RHAPSODY

Mientras por estos lares faltaban apenas tres semanas para que se muriese en la cama el dictador Franco,  una banda aún desconocida que respondía al nombre de Queen presentaba su disco ‘Una noche en la ópera’. Los cuatro chavalejos iconoclastas que componían el grupo inmediatamente gozaron de un reconocimiento internacional que jamás perderían. El disco nacía con buen pie desde la elección como nombre del título de una de las más geniales películas de los hermanos Marx. Pero más allá del homenaje,  el aldabonazo que les abrió todas las puertas de la gloria futura lo dieron con una de las canciones que integraban dicho álbum: Bohemian Rhapsody. El tema, desde luego, desconcertó tanto por una letra aparentemente hermética como por una composición musical que va dando saltos de un estilo a otro. Muchas vueltas ha dado la Tierra desde el día de su estreno  y aún hoy siguen surgiendo teorías que pretenden abordar el significado de la letra. Están desde los que la entienden de una forma más o menos literal y la asocian con el relato de ‘El extranjero’, una de las obras emblemáticas del escritor franco-argelino Albert Camus, hasta quienes –en la confesión a la madre del asesinato de un hombre– interpretan que Freddie Mercury se refería a él mismo como el asesinado y pretendía así hacer pública su homosexualidad. La música, por otra parte, hacía honor al nombre de la canción: efectivamente se trataba de una rapsodia al modo de los románticos del XIX: de una composición formada por partes bien diferentes que se unían a gusto del autor. La canción arranca con un canto a capela, inmediatamente entra el piano para dar paso a una balada, el sonido sube en intensidad y arranca un solo de guitarra que de pronto cae para dar paso a un minuto de ópera que se cierra abriendo la puerta al rock que a su vez va dejando de ser para volver al inicio.  

jueves, 1 de junio de 2017

CAMBIO DE PARADIGMA O EXCESO DE MIMOS

Puede parecer una cuestión menor, y no deja de serlo, pero la decisión tomada por varios ayuntamientos, entre ellos el de Valladolid, que atribuye a los vecinos la potestad de decidir cómo se reparte una porción del pastel presupuestario encierra potencial suficiente para desarrollar un ensayo de ciencia política. No me refiero al análisis metodológico del ‘cómo’, que también podría ser, sino a la trascendencia social del hecho en sí mismo. Desde luego el asunto abre diversas sendas para emprender el camino de la reflexión.  

domingo, 28 de mayo de 2017

HOY ES EL DÍA

Una de esas tardes en que Mafalda se ponía espléndida, se acercó a su padre y le asaeteó con una pregunta de esas que congela primero el aire y luego el alma. El hombre empezó a temblar, bien la conocía, en cuanto comprobó que la niña en su andar decidido se encaminaba hacia él. Hay cosas a las que uno no se acostumbra por más que repitan. Cada pregunta de la niña le recordaba las sensaciones de quien se enfrenta a un examen. «Decime, papá, ¿en tus tiempos se vivía mejor que ahora?» Touché. ¿Qué decir? Debió (de) pensar el hombre. Si digo esto volverá con aquello; si digo aquello, me saldrá por peteneras. Todos los caminos que inventaba chocaban con un muro que cerraba el paso. Ya que no iba a encontrar una respuesta con la que dar conformidad a la curiosidad de la niña, por lo menos habría que intentar salir airosamente del paso. Resopló. «Bueno... No había tantas armas nucleares, ni tanta subversión, ni tantos líos raciales...». Observó la cara de la niña, dedujo que la respuesta no había llegado al aprobado. Desarmado, vencido, se encogió de hombros esperando la nota. «¿Qué querés que te diga?». Mafalda no tardó en redactar la sentencia. «Quería que me dijeras que estos todavía son tus tiempos». Ni en firmarla. «Veo que ya estás medio ¡ñac!». El hombre se sentó completamente abatido en el sofá embobado en sus pensamientos. Eran otros tiempos, eran otros tiempos, los míos eran otros tiempos. Por más que la niña se empeñe, los tiempos me han empujado afuera hasta no comprender el  sentido actual de giro. 
Le entiendo porque a mí me pasa, porque me reconozco más en el antes que en el ahora, porque no sé qué se vende en dos de cada tres anuncios de la tele. Antes podría ser un inadaptado, que no digo que no, pero lo era, o quería serlo, frente a un mundo que conocía; ahora observo lo que pasa como la vaca que mira el tren. 

jueves, 25 de mayo de 2017

PASABA (DOS VECES) POR AQUÍ

Imagen tomada de elperiodico.com
Si fuera sincero consigo mismo, complacido por su fortuna caminaría tarareando al son de Aute ‘Si yo solo pasaba por aquí’. Ya sabemos por estas tierras que más vale llegar a tiempo que rondar cien años. No cabe duda de que Pedro Sánchez tiene el don de la oportunidad, por dos veces supo pasar por ahí en el momento propicio. Hace tres años -la hora fue, sin duda, lo que me hizo subir al ver la luz aún encendida-, Sánchez atisbó un leve centelleo en la escalera que da acceso al poder, miró el reloj, hizo un gesto de que sí, se atusó el pelo y comenzó a esculpir la figura necesaria para subir. Con un escoplo dejó impresa en su frente la palabra ‘provisional’, bagaje suficiente para recabar el apoyo de la nobleza de su partido. Ganó.