jueves, 14 de diciembre de 2017

NO HAY MOZOS EN MONLEÓN

Imagen tomada de la-llanura.blogspot.com
Nada nuevo, la tendencia venía ya marcada. A lo largo del primer semestre de 2017, murieron  en España más personas de las que nacieron. Una hiel que en Castilla y León trasegamos desde hace años en grandes jarras. El dato significativo castellanoleonés no es que el saldo vegetativo sea negativo, es que es cada vez más negativo. Un hecho que ya responde a una lógica anclada en un eslabón de la biología: somos una población tan vieja que a pesar de morir cuando toca -y toca tarde- no tenemos cuerpo ya para reproducirnos, en buena parte de nuestros pueblos ya no queda población en edad fértil.

domingo, 10 de diciembre de 2017

MIL PALABRAS PARA UNA IMAGEN

Foto "El Norte de Castilla"
Es mentira; por más que se repita la sentencia, no es cierto que de forma general una imagen valga más que mil palabras. La imagen expresa, transmite, sugiere o impacta; tiene fuerza para alentar una sensación y garra para arañar una emoción. Solo necesita un impacto para penetrar, para arrancarnos una interjección. Con ese poderío, la imagen se ha configurado como un complemento ideal para la palabra, pero nunca (o casi) como su sustituta. En ese ‘casi’ entre paréntesis que indica la excepción, las palabras reemplazadas son muy pocas, muchas menos de mil. Un buen publicista nos diría que el mensaje que revela cualquier imagen debe ser rotundo, algo que pueda expresarse en una simple oración.

jueves, 7 de diciembre de 2017

LA PIEDRA O LA VOLUNTAD

Imagen tomada de derechoconstitucional.es
No hay ni ha habido sociedad humana que de una u otra manera no haya jalonado sus tiempos recordando hechos previos que le fueron significativos. Así, hemos ido convirtiendo la efeméride en una excusa saludable, en un instrumento útil para relacionarnos con nosotros mismos a través de nuestra historia. Nos sirve tanto para paladear el regusto de alegrías pasadas como para regurgitar el dolor que no hemos terminado de digerir. También, claro, nos ayuda, por traérnoslo a nuestra memoria, a reflexionar sobre el hecho celebrado.  
Nuestro 6 de diciembre, desde hace ya 39 años, es una de esas fechas clavadas en el calendario. Se conmemora la aprobación vía referéndum de la Constitución vigente, pero lo curioso es que no existe acuerdo sobre lo que en realidad se celebra: si el papel o la idea, si la palabra intemporal o el acuerdo como método, si la recopilación de artículos o la suma de voluntades. Y no, no es lo mismo. No celebran lo mismo quienes en esta conmemoración resaltan la letra escrita en piedra bajo la que se han de adecuar las voluntades presentes y futuras que los que destacan las voluntades que sirvieron para escribir el texto constitucional. En este caso, el nuestro, los primeros ganan porque siempre encontrarán una coartada para su inmovilismo: si las cosas van bien, no se tocan; si van mal, no es momento de cambiarlas. No solo, además se han adueñado del texto hasta el punto de haber convertido la Constitución en lo que ellos dicen que es la Constitución. Los del segundo tropiezan irremisiblemente en el propio texto con la imposibilidad de la enmienda.

martes, 5 de diciembre de 2017

LA CAJA DE HERRAMIENTAS

La deriva en que está entrando el Real Valladolid  desnuda a su entrenador



Foto El Norte de Castilla
Los grandes inventos de la humanidad se pudieron desarrollar cuando se concatenaron piedra, boceto y cincel, esto es: el vacío o la constatación de un ‘no’, la rebeldía de un genio amparada en un plan y la suma de recursos para ajustar las aristas de dicha idea. Así, el avión se lo debemos a la certeza de que no podemos volar, a la suma de intelectos que buscaron como vencer ese límite y a un montón de técnicos que fueron afinando las ideas propuestas. Quienes somos más limitaditos, y ni de lejos nos alcanza para llegar a genios, tenemos que apañarnos con una bolsa de ideas de segunda mano y una caja de herramientas. Genios aparte, el factor sustantivo que define el potencial para desplegar un mejor o un peor desempeño laboral dimana del número de herramientas que haya en la caja y de la destreza en el manejo de estas.
El mundo de los entrenadores del fútbol profesional no es diferente. Salvo algunos genios, la gran mayoría –todos, si nos referimos a la Segunda División– sobreviven realizando un collage con retazos de diversas procedencias. Por eso, aun habiéndolos mejores y peores, no suelo utilizar las palabras ‘bueno’ y ‘malo’ para catalogar a un entrenador. Del Bosque no era una eminencia cuando la selección ganó el Mundial y, cuatro años después, un zote que había olvidado el oficio. No. Si podemos dividir a los entrenadores en dos categorias estas serían las de ‘adecuados’ y ‘no adecuados’ en función de las mil circunstancias que atañen a un equipo y al club que lo envuelve.

viernes, 1 de diciembre de 2017

EL MUNDIAL DEL BARRIO

Pues ya hemos visto el sorteo de los grupos del Mundial y nos ha quedado muy de las Delicias, de la Rondilla, de los Pajarillos, de la Victoria: resulta que en el grupo B, las selecciones de Marruecos, Portugal y España compartirán sus esperanzas. Irán será el cuarto en discordia, esperemos que no les dé a los persas por convertirse en la sorpresa y permita que las dos plazas clasificatorias se repartan por aquí. Pero a lo que iba, en muchos barrios de nuestras ciudades va a hacer más calor del habitual cuando llegue el estío. Sus calles, desde hace años, son compartidas por personas de muchas raíces pero, cosas de la vecindad, las gentes originarias de Marruecos y Portugal abundan. De esta forma, los partidos serán casi derbis, se sentirán en las calles, harán que los corazones de los barrios latan con fuerza, con sístoles y diástoles en todos los sentidos.

jueves, 30 de noviembre de 2017

TAN DISTINTOS, TAN IGUALES

Imagen tomada de elcorreo.com
Miro. En una plaza que puede ser cualquiera de cualquier ciudad, tres chavales, dos chicos y una chica, se encuentran sentados en un banco. Sus culos reposan sobre la parte alta del respaldo; los pies, en la zona destinada a los culos; sus torsos, levemente inclinados hacia adelante; las piernas, juntas y la mirada, como abstraída, dirigida a sus manos con las que sostienen un móvil. Detrás, un bar, uno de los bares de los que conocen la contraseña para acceder al wifi.
El mundo, todo su mundo, parece, eso creemos, que se esconde debajo de esa pantalla. Parece, eso pensamos, que cada cual está a lo suyo como si fueran tres entes aislados. De vez en cuando, sin embargo, alguno levanta la cabeza, sonríe e, inmediatamente, el resto ‘complicea’ sonriendo. Al rato, otro miembro del grupo se gira hacia los otros dos, toca la pantalla del móvil y les muestra el descubrimiento.

domingo, 26 de noviembre de 2017

LA UNIDAD COMO AMULETO

Olivas y Borja pugnan entre ellos por un balón. El uno quiere despejar; el otro, jugar la pelota


La evolución en el uso de algunas palabras las ha ido confiriendo el valor de fetiches. Quienes las utilizan desde algún ambón, conscientes del poder magnético, amedrentador, que acarrea la pronunciación de esos términos  cuasi religiosos, pretenden llevar el agua a su molino. En su pronunciación los tribunos esconden su artera voluntad de arrastrar hacia sí –sus intereses– la población a la que se dirigen. De esta manera, los vocablos referidos pierden su fértil territorio para convertirse en losas que inmovilizan el pensamiento. Para ejecutar este vaciado, aquellos toman un término cargado de connotaciones positivas, se lo apropian y lo revuelven hasta que, pronunciado, juegue a su favor.

jueves, 23 de noviembre de 2017

BOINA SOBRE LA CIUDAD

No puedo dar una opinión de primera mano porque hace mucho que no subo a un avión, pero, si hago caso a lo que me cuentan, a Madrid, desde arriba, no se le ve. Resulta que la capital del reino aparece coronada por un gran bonete negro que le cubre toda la cabeza. En esto ha debido consistir el progreso, en el abandono progresivo de las boinas individuales para instalarse debajo de grandes chapelas colectivas. En menor o mayor medida, este manto de mierda recubre todas las grandes ciudades. Pero no nos engañemos, esa contaminación visible no es el mal, sino el síntoma de la enfermedad provocada por nuestra forma de producir y consumir. Un modelo que es inexorablemente centrípeto, requiere la concentración humana en núcleos de población inabarcables para producir más barato, a la par que conlleva la dilapidación de unos recursos energéticos y naturales de los que ya se vislumbra su fin.

lunes, 20 de noviembre de 2017

COMO SI FUERA EL ÚLTIMO

Foto: El Norte de Castilla
Que la vida es ‘mu’ perra es algo que viene sabido de antiguo. Para que no queden dudas de a dónde llegamos, la vida empieza a ponerse dura desde el justo momento en que nuestras cabezas asoman a la luz. El propio parto es en sí mismo un momento traumático tanto para el neonato como para la mujer que cometió la osadía de convertirse en madre. Lo es de forma evidente cuando llegan, es ley, esos navajazos que de forma paulatina e inexorable nos van ajando el corazón. Cuando de las heridas aún mana sangre nos lo repetimos -la vida es perra, la vida es perra- como si fuera un mantra con la intención de tamizar el dolor. Lo es, también, aunque no sea tan patente, en ese día a día que nos va atormentando con sus dudas, con sus miedos, con la necesidad constante de pelear en pos de una supervivencia que nunca termina de estar garantizada.  No sé si es porque no sabemos, no podemos o no queremos hacerlo de otra manera; el caso es que vivimos como si siempre faltase una pieza para completar el puzle que nos permitiría evitar el desasosiego. Parece que siempre tenemos pendiente en la cartera un montón de cosas por hacer para poder, llegado el caso, hacer lo que uno quiere. Buena parte de estos demonios serían, si todo fuera racional, perfectamente evitables; otros, los producidos por aquellas fatigas relacionadas con la manera de conseguir llevarse un chusco de pan a la boca, directamente no. Poder saborear ese bocado cuesta, en muchos casos, litros de sudor. Pero es imprescindible. Lo placentero se convierte en real porque una parte menos agradable, más perra, los sustenta. En realidad es así con todo: de una ciudad valoramos lo hermosa que luce sin percatarnos de que ese encanto sería imposible si no escondiese bajo su suelo una feísima y eficaz red de alcantarillado. Los alcaldes lo saben y por ello se afanan en inaugurar plazas.  
La cultura generada por ‘Estudio Estadio’, aquel primer programa que resumía los partidos de fútbol en un par de minutos, mostraba el fútbol de una manera irreal, enseñaba solo la consecuencia omitiendo la dureza del minuto a minuto en que el balón es escurridizo. Los profesionales sí que son conscientes de ello y por eso llegaron a profesionales. Óscar Plano y Mossa pelean por un balón como si fuera el último, luchan por cada centímetro de terreno. Tanto, que si quitásemos el balón de la imagen, podríamos pensar que simplemente estaban peleando. Las manos, los codos, cualquier parte del cuerpo, legal o ilegal, es susceptible de convertirse en instrumento útil para la contienda. Este momento no saldrá en ningún resumen, lo saben, pero sin esa lucha no habría ni partido. Los resúmenes televisivos de partidos de fútbol tienen ese componente antipedagógico: deforman la realidad sustrayendo lo feo, lo perro, mostrando solo los días de fiesta. Los regatitos, los taconcitos, incluso los goles, como el lomo en aceite, la longaniza o los langostinos, son una parte muy pequeña de la realidad. La vida es pelear por cada balón.  Así de perra.

Publicado en "El Norte de Castilla" el 19-11-2017