viernes, 15 de junio de 2018

FESTEJAR ANTES DE HORA

Imagen El Norte de Castilla
En la noche del sábado 13 de junio de 2015 Girona estaba de fiesta. Dos días atrás, el equipo de la ciudad se había impuesto rotundamente en tierras mañas al Zaragoza por 3 goles a 0. Muchas conversaciones de bar en aquella noche preveraniega derrochaban optimismo, las copas chocaban y se brindaba con un 'esto está hecho, que pase el siguiente'. El día de después, a la taurina hora de las cinco de la tarde, habría de ser el de la confirmación. Montilivi estaba preparado para la celebración. Dos horas después se hizo el silencio. El Zaragoza se impuso por 4 tantos a 1 y se clasificó para la ronda definitiva. Allí estaba, bien hará en recordarlo estos días en el vestuario, Jaime Mata.

jueves, 14 de junio de 2018

EL GESTO VIVO Y MUERTO

Imagen tomada de periodistadigital.com

A los gestos, en el terreno político, les ocurre lo mismo que al gato del señor Schrödinger: están, a la vez, vivos y muertos. Solo cuando, transcurrido un tiempo, hayamos levantado la tapa de la caja, podremos descubrir cuál es el estado cierto de este gato, la potencia política real del gesto en cuestión. La decisión del neonato gobierno español de acoger a las 629 personas que vagaban a la deriva en las aguas del Mediterráneo no va más allá de ser un gesto político. Un gesto nada simple y de gran valor -afecta directamente y de forma decisiva a cada una de esas 629 personas- que no pasa de ahí porque en lo sustancial nada ha cambiado, ninguna estructura se ha movido. Mañana habrá otro barco en similar situación y nos encontraremos en el mismo punto cero, con el gato vivo y muerto a la vez. El tiempo, sin embargo, abrirá la caja. Podrá ser, para entonces, que la actitud hostil de unos cuantos unida a la indiferencia de los más postergue ad infinitum un debate imprescindible en el marco de la Unión Europea, que cada estado actúe en función de sus coyunturas políticas momentáneas. El gesto habría quedado en nada -ojo, un ‘nada’ vital para los 629-. Podrá ser que el gato esté vivo y la llegada a puerto español del barco reabra en serio el debate y se empiece a vislumbrar una solución política de fondo a un problema de gran fondo político: el Mediterráneo es la frontera que tiene el récord mundial de desigualdad entre sus dos orillas. 

jueves, 7 de junio de 2018

EL PODER COMO RESPUESTA

Imagen tomada de politicas-pi.com
Cuando un grupo de personas pretenden poner en marcha un proyecto colectivo, lo hacen reuniéndose al cobijo de una pregunta: ¿qué es lo que queremos? En realidad, esta cuestión ya venía medio planteada desde la calle; fue la propia necesidad compartida, ese ‘querer’ común y en común, el que ejerció de biela y destino. Biela para que la idea que flotaba comenzase a rodar; destino, para tener medianamente claro y acordado el lugar al que se pretende llegar.

A partir de ese momento iniciático surge el interrogante esencial, el que dota de sentido al esfuerzo por venir: ¿qué es lo que podemos? La respuesta dada vendrá en consonancia con la capacidad de avituallamiento, con el material del que se dispone para emprender la marcha o del que se puede disponer a lo largo del camino.

jueves, 31 de mayo de 2018

BARANDALES PARA TODOS

Imagen tomada de theaustralian.com

Los Mamoudou Gassama son negros, negros. Sociológicamente, negros, negrísimos. Tan negros que se mimetizan con la noche para volverse transparentes como estrategia para evitar ser, siquiera, percibidos. Porque ser, lo que se dice ser, son; son porque piensan y viven, son tanto que cada minuto están obligados a pensar qué hacer para parecer que no son, a vivir sin que se perciba que viven.
Bajo la piel de Mamoudou Gassama, el concreto Mamoudou Gassama, circula un torrente de sangre roja, roja. Sangre viva que aún no se ‘ahorchatado’ por los efectos narcóticos de nuestra civilización. Sangre instintiva que le urge a acudir en auxilio de quien lo necesita sin parar a decidir si el acto entraña algún riesgo o no, si es peor el remedio que la enfermedad, si no será mejor grabarlo para conseguir seguidores en las redes sociales.

martes, 29 de mayo de 2018

UNA NOTICIA BUENA Y UNA MALA

Imagen El Norte de Castilla
Qué se va a hacer, somos así. El humano es intrínsecamente cobarde y como tal, cuando la ocasión lo requiere, pasa sus buenos ratos buscando argumentos para evitar cargar con el peso de las culpas, bien tratando de que el error se convierta en transparente para que nadie lo vea, bien intentando que la responsabilidad recaiga en espaldas ajenas. A este juego de esconder yerros para evitar acarrear las reprimendas vamos aprendiendo desde los años de la infancia. Una de las más socorridas –e ingenuas– estrategias que se transmite generación tras generación consiste en envolver la falta cometida tras un hecho –aparentemente, solo aparentemente– positivo. Esto da lugar a escenas más o menos así.

jueves, 24 de mayo de 2018

DE LO BUFO A LO PEOR

Imagen tomada de vesuviolive.it
No es de extrañar que Italia sea el lugar en el que la política bufa cobre mayor protagonismo; no es de extrañar porque el país transalpino fue capaz, de la misma manera, de crear, desarrollar y difundir la ópera bufa o la bufa televisión. El asunto, en el caso de la política, es especialmente dañino porque lo burlesco es inexorablemente el prólogo del drama venidero. Y en estas estamos. No todo es tan simple, claro: para llegar a este punto fue imprescindible el previo descrédito -más que bien merecido- y el consiguiente deterioro de las fuerzas políticas clásicas. El caso es que el regurgitar del Berlusconismo, con más o menos paréntesis, ha expelido un gobierno en el que se abrazan el populismo nihilista del M5S y la ultraderecha con corbata de la Lega. Dos líquidos que, a simple vista, podrían parecer inmiscibles pero que, estudiadas sus particularidades, se comprende que, en tiempos convulsos, mezclen bien. Ambos, verbo fácil, discurso simple, buscan la culpa en unos terceros que cargarán con el estigma del chivo expiatorio: habrán de ser sacrificados para purificar el alma de los que se consideran puros. Uno de los cabritos dispuestos para ser degollados en el altar fue ese barracón de mercaderes a los que eufemísticamente llamamos ‘Europa’; el otro, los inmigrantes. El primero es duro de roer y requiere, para su sacrificio, más energía de la que suelen demostrar los bocachanclas de salón. No han tardado en desdecirse: no se plantea la salida de Italia del marco institucional de la Unión. Los emigrantes son débiles, carecen de defensa, serán ellos los que cargarán con las culpas propias y ajenas.

jueves, 17 de mayo de 2018

EL HAMBRE, LA GEOPOLÍTICA Y YO

Imagen tomada de eldiario.es

Aquel seis de agosto de 1945, en el preciso instante en que el Enola Gay arrojaba sobre los habitantes de la ciudad de Hiroshima la bomba atómica que mató a tantas personas como las que viven en mi provincia de Ávila, algún paisano rogaba a Dios para que le evitase el impertinente dolor de muelas que le impedía dormir. Siendo el de la caries un problema absolutamente menor comparado con el devastador eco que aquel artilugio infernal había producido, no se le puede culpar de egoísmo: el diente pocho era su estrictamente suyo y en él se volcaba su mundo.
Por lo mismo, no encuentro criticable que una moza, Netta Barzilai, deposite en la letra de una canción la rabia padecida por una persona que sufre acoso, por más que en su entorno el ‘bullying’ sea un asunto menor comparado con la permanente situación de ultraje y sometimiento por el estado de Israel al que se encuentra condenado el pueblo palestino. Cuestionar que la pertinencia de que Netta Barzilai lance a los cuatro vientos su canción nos llevaría al ridículo de no poder denunciar la implacable política de terror que, entre dicho estado israelí, su cómplice norteamericano y la silente Unión Europea, llevan varios decenios poniendo en práctica porque el problema palestino es ínfimo puesto en relación con la mortalidad infantil por causas evitables como el hambre o la falta de medicamentos.
Netta Barzilai interpela con su canción a sus villanos particulares y estos no pertenecen al ámbito de la geopolítica. Nada extraño, nada, ya digo, que se salga de las pautas habituales de cualquier letra de cualquier canción.

domingo, 13 de mayo de 2018

APRENDIENDO A HACER CUADRADOS

Foto El Norte de Castilla
A los matemáticos de la Grecia clásica les dio por cuadrar superficies; esto es, por transformar, mediante formulaciones geométricas, cualquier figura plana en un cuadrado de idéntica área. Para ello solo podían valerse de los instrumentos con los que contaban:esencialmente la regla y el compás. No lo tuvieron difícil mientras pusieron su empeño en figuras poligonales. Pero cuando lo pretendieron con el círculo, la cosa cambió: no hubo manera. Lo intentaron con denuedo, de hecho Hipócrates de Quíos fue capaz de cuadrar algunas figuras curvilíneas, las lúnulas, pero el redondel se resistía a ser restringido a cuatro segmentos. Tanto, que la expresión 'cuadrar el círculo' devino en sinónimo de 'imposible'. A pesar de los sucesivos fracasos, los matemáticos de diversas civilizaciones siguieron intentando dibujar un cuadrado cuya superficie fuese ese πr2 hasta que, ya en los años finales del siglo XIX, el matemático alemán Ferdinand von Lindemann anuló cualquier esperanza: el empeño no podría lograrse porque el número pi es trascendente (no puede ser la solución de ninguna ecuación algebraica) y, por tanto, no hay forma humana que permita trazar un segmento que mida exactamente raíz de π , el valor que, multiplicado por el radio, debería ser el lado de ese imposible cuadrado que encerrase la misma superficie que el círculo matriz.

jueves, 10 de mayo de 2018

LA FRONTERA ENTRE EL ASESINO Y EL HÉROE

Imagen tomada de laprovincia.es
La historia con demasiada frecuencia nos muestra que la diferencia entre un héroe y un vil asesino la traza el hecho de vencer o salir derrotado, de conseguir o no los propósitos en que ambos se escudaron para legitimar el ejercicio de su violencia. Por desgracia, esta violencia se mantiene –casi siempre- hasta que uno, el héroe, consigue el triunfo y, el otro, el villano, es derrotado.
Los etarras que han escenificado el final de una trayectoria que la realidad multicausal ya había puesto coto no han hecho otra cosa que rubricar el acuse de recibo de su ya descontada derrota. El hecho se produjo en medio de un generalizado desprecio -bien desprecio como tal, bien indiferencia- provocado en mayor medida por su fracaso que por los medios utilizados para conseguir sus fines. Imaginen que el epílogo hubiera sido diferente, que sus aspiraciones hubieran logrado imponerse. Hoy serían héroes, padres de la patria, mártires que sacrificaron su vida en pos de un sueño, cuyas biografías vendrían honradas con grandes letras, cuyos nombres figurarían enorgullecidos en las placas que nos avisan de la denominación de plazas y calles. Y eso hubiera sido así aunque su ignominiosa lista de cadáveres no se hubiera agotado en los mil, sino que hubiese llegado a los cientos de miles.