martes, 17 de octubre de 2017

LA HISTORIA ES UN PUÑETERO CENTÍMETRO

Foto "El Norte de Castilla"
En la escuela ya aprendimos que el teatro clásico -y sus descendientes- se estructura en los consabidos presentación, nudo y desenlace. Un armazón este, también válido para casi cualquier desempeño narrativo o, sin más, argumentativo. El oyente, el lector, recibe la función con la secuencia indicada. El orden de creación, sin embargo, no sigue el mismo camino. El autor piensa primero en el desenlace porque ahí radica el fondo de lo que pretende transmitir. La presentación y el posterior nudo no son más que la excusa para llegar a ese punto culminante en que se presenta bien envuelto el mensaje que se quiere transmitir. 

viernes, 13 de octubre de 2017

UNA IMPROVISACIÓN MUY BIEN PREPARADA

Foto: El Norte de Castilla
Leí en algún sitio, aunque ahora no sea capaz de recordar dónde, ni tan siquiera de traer a la memoria el nombre del protagonista, que tras una cena de esas pomposas en las que tras el postre se sirven unos discursos bien fríos, el anfitrión, un joven con ínfulas, un postulante bien predispuesto para escalar en los círculos del poder, se puso en pie y agasajó a los asistentes con una plática, «improvisada» se preocupó de apostillar, tan hueca de contenido como brillante en la forma. Tras los aplausos que prescribe el protocolo, un veterano político presente en dicha velada recogió el testigo de la palabra y, cortesía obliga, dirigió sus primeras palabras al novel orador.
 - Qué improvisación más bien preparada. Magnífica. Le felicito. 

jueves, 12 de octubre de 2017

LOS COLEGIOS DE CARTÓGRAFOS

Los mapas no son la realidad. Ayudan a comprenderla, sí, pero no son la realidad. Más allá de las obligadas limitaciones de tamaño, hay un hecho que lo impide: la pérdida de una dimensión. Mientras la realidad se mueve en tres, los mapas se dibujan en dos. En política ocurre algo parecido, pregunten si no a los sociólogos: no puede haber mapa preciso. El desencuentro es, en este caso, incluso más acentuado.
La cartografía política nos ha enseñado a pensar en ‘una’ dimensión, como si todas las opciones ideológicas con sus diferentes lecturas y los matices que cada cual podamos añadir se pudieran ir ubicando a lo largo de una recta: un eje que fuera de izquierda a derecha, de derecha a izquierda. De repente, por algún estallido, se nos desconfigura el sistema de referencia y, para reubicarnos, utilizamos categorías estancas en las que agrupamos a todo aquello que no aparecía en el mapa inicial. Así, añadiendo a aquel eje inicial términos como ‘catalanes’ o ‘independentistas, introduciendo en el mismo cajón a personas tan dispares como Puigdemont, Anna Gabriel, LLuis Llach, Dyango, Carme Forcadell  o Gerard Piqué, medio nos apañamos.

lunes, 9 de octubre de 2017

AJO Y AGUA

Foto: El Norte de Castilla
Sin agua no hay vida. Al menos tal y como la entendemos en este pequeño rinconcito del universo. Tan es así, que a pesar de los esfuerzos científicos pretendiendo encontrar alternativas biológicas sin la presencia del agua, la existencia o no de este líquido sigue siendo la base principal para calificar como habitable un planeta. Más allá de estas conjeturas científicas, en nuestra Tierra la relación entre agua y vida es obvia. Tan obvia que asociamos el agua con la abundancia, tan obvia que cada vez miramos al cielo con más miedo según se van alargando los periodos de sequía. Antaño a estas etapas de escasez se les consideraba, bien castigos de los dioses, bien estridencias del destino. Al fin, reacciones humanas habituales cuando nos encaramos ante lo desconocido, ante lo que nos supera, ante lo que nada podemos hacer: asumirlo como cuestión de fe o como designio del destino; enfrentarlo con rogativas o con resignación. Hoy, cuando la sequía se vuelve pertinaz, seguimos igual de desazonados que nuestros antepasados. A diferencia de entonces los científicos nos han aportado explicaciones. Alguna no se limita a abordar el porqué, como sucedía en aquel sueño del faraón bíblico, de que las vacas famélicas sucedan a las gordas. Los estudios nos avisan de que el factor humano está alterando las condiciones del planeta hasta estar provocando un cambio climático que propiciará que las vacas esqueléticas se desaten. Tan obvia es la relación, digo, que el ‘agua’ se ha incrustado hasta en nuestras expresiones con su sentido literal, con otro de valor metafórico o apelando a elementos relacionados con el líquido vital.

jueves, 5 de octubre de 2017

VARIACIONES DEL DINOSAURIO

Imagen tomada de www.publico.es
“Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba allí”. Rajoy, tómenlo como metáfora, se quedó dormido sin percatarse de la magnitud de los movimientos de las diversas placas tectónicas que conformaban la estructura social de esa España que presidía. De tanto negar los problemas, llegó a creer que no había problema alguno. De tanto negar la existencia de conflictos, sí, también territoriales, uno de estos (nos) ha estallado y su detonación se lo puede llevar a él por delante. Entre la ley y la propaganda, Rajoy, tómenlo como metáfora, se veía con agua y manguera suficiente para apagar cualquier incendio, siempre pequeño, siempre controlado, que pudiera producirse. Al despertar, sin embargo, pudo comprobar que ya nada era como lo había dejado cuando se quedó traspuesto en la autocomplacencia. El dinosaurio sagrado ya no estaba. Ahora, Rajoy, tómenlo como metáfora, persigue huellas y sombras. Pero quien esto hace siempre llega tarde. Cada vez que se introduce en un debate, el debate ya versa sobre otros asuntos. Sigue a vueltas con un referéndum, cuando ese tiempo pasó mucho antes del domingo pasado. No acierta ni a señalar. Acusa a Puigdemont, un recién llegado, un MacGuffin irrelevante en el relato, de arrastrar a la sociedad cuando la única razón por la que se ha puesto (aparentemente) delante es para no morir aplastado. 

domingo, 1 de octubre de 2017

SE ACUMULAN LOS GESTOS

Foto; El Norte de Castilla
La lengua, y no me refiero a la que tenemos en la boca, que también, es un organismo vivo. Vive, por tanto, expuesta a una continua evolución que permite la incorporación de nuevos giros o palabras. Adquiere así más profundidad, mayor capacidad para dotar de matices la comunicación. Paradójicamente, este proceso no se suele deber a agentes intrínsecos a la propia lengua, a un guardián del idioma que nos indicaría el camino lingüísticamente correcto, sino a factores extrínsecos de diverso pelaje. Uno de estos se asienta en las circunstancias geopolíticas. Toda lengua acrecienta su acervo semántico incorporando palabras o expresiones que proceden de otras lenguas. Son los llamados extranjerismos. Estas modificaciones suelen difundirse por ósmosis, por el mutuo influjo que se produce entre dos lenguas de dos territorios vecinos. Pero también ocurre que la influencia esté relacionada con el citado dominio geopolítico. Hoy por hoy son los EE.UU. los depositarios del poder global.  Este dominio, como los fluidos, se expande en todas las direcciones. La idiomática no iba a ser una excepción. De esta manera, son numerosos los vocablos que, con origen en el idioma de Shakespeare, van encontrado acomodo en el cervantino. En algunos casos, show por espectáculo, se produce una sustitución que arrincona un término adecuado; en otras, se encuentra allí un término idóneo para ocupar un vacío. Es el caso de ‘speaker’. No existe en castellano un vocablo que defina de forma precisa esa figura que, micrófono en ristre, anima informando o informa animando. ‘Animador’, ‘presentador’ u ‘orador’, porque bien se quedan cortas, bien se pasan, no sirven para delimitar la actividad que en los partidos en los que el Pucela actúa como local, desarrolla Rubén Pérez. Es este el que, mientras Óscar Plano amontona dedicatorias, Pepe Zorrillo -supongo- sonríe para sus adentros y el público muestra castellanamente su alegría, dota a la fotografía de banda sonora gritando aquello de «gool del Real Valladolid, goooool de Óscar...» dejando con los puntos suspensivos espacio para que la afición remate «Plaaaano». Un in crescendo que parece influido por los cánones actuales: tras indicar que es ‘de los nuestros’, la mayor intensidad sonora final recae sobre el nombre del individuo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

LA HABITACIÓN DE LOS DISTINGUIDOS

Imagen tomada de http://noticieros.televisa.com
Los espíritus acomplejados viven con la urgencia de sobresalir, como si lográndolo fueran a imponerse a su propia psicosis. Cuando lo consiguen, necesitan echarlo en cara -¿veis?, parecen preguntarnos-, como si el resto de los mortales fuésemos conscientes de esa tensión que les generan sus propios fantasmas. Vemos, sí, pero no damos tanta importancia a ese hecho del que nuestros protagonistas presumen ufanos. Si el asunto acabase aquí, habríamos derribado ese artificioso edificio. El acomplejado no podría permitirlo y daría un paso más. Necesita medirse y para ello qué mejor que utilizar el metro del reconocimiento ajeno. Soy bueno porque se me valora, porque el jefe me ha puesto una medallita o un pin de colorines, porque pinto algo.

lunes, 25 de septiembre de 2017

NO ME VEAS

Foto: El Norte de Castilla
De repente, sin haberlo previsto, por una irresponsabilidad, te ves imposibilitado para realizar la labor que tenías encomendada.  Con ello, el resto de las personas que comparten objetivo contigo se ven obligadas a multiplicar su tarea: han de realizar la que les corresponde y una parte alícuota de aquella en la que tú te desempeñabas. Entonces, lo más probable es que no se llegue a buen fin -si ya es difícil completar lo propio…-, te culpabilizas y te llevas las manos a esa cabeza por la que le rondan mil preguntas, que recrea imaginariamente la situación intentando corregir en la ficción el error producido en la realidad. Las frases en condicional se encadenan: si no hubiera dicho, si no hubiera entrado al trapo, si hubiera cerrado la puerta, si no hubiera cogido el coche, si no hubiera empezado a fumar, si, si, si…  Pero ya es tarde, a esta hora ya sabes que no hay remedio.
El árbitro, con su código de tarjetas de colores, ha ordenado a Michel que abandone el campo. Como los salmones, el Pucela nadaba contracorriente intentando llegar a la portería rival para desovar. Ahora, por una niñería, tendrá que hacerlo sangrando tras haber perdido una de sus aletas. El centrocampista se tapa la cara. Podría parecer que no quiere mirar, en realidad es un resorte instintivo tan infantil como la actitud previa que acarreó el castigo: se tapa la cara para esconderse pensando que si él no ve, los demás tampoco lo ven a él.   

jueves, 21 de septiembre de 2017

CUANDO DICE QUE SE VA

Imagen tomada de www.intangiblesydeporte.com
Cuando creemos que algo se está produciendo, es que ya se ha producido. Lo que vemos en ese tiempo que llamamos ‘presente’ no es sino la constatación de que lo sustantivo ya ha ocurrido. A partir de ese momento en que la realidad se muestra palmaria, podemos estar seguros de que la transformación se había venido fraguando desde mucho antes. Dejar de fumar cuando el diagnóstico es irrefutable poco soluciona.