lunes, 29 de diciembre de 2003

CASTAÑERA A TUS CASTAÑAS

La ingesta de turrón produce vómitos de falso humanismo, el caso es que en estas fechas de apareamiento incestuoso de la carne y el espíritu, del alegre capital con luces de neón y la negra iglesia, cargamos a nuestros atribulados oídos con sartas de sublimes tropelías que nos subyugan ubicándonos bajo el mazo del mercado o el catón de los dogmas. Las del capital justificadas por su esencia de lobos hincando sus dientes en los enclenques corderos de nuestras carteras; se deben analizar para conocer sus arteros empeños y defendernos pero no caben reproches, es su naturaleza. 

Pero la iglesia, amigo Sancho, esconde sus fauces bajo la figura de un pobre niño recién nacido y ya perseguido por “las iglesias de entonces”. Bajo esa apariencia inofensiva extiende e impone sus valores particulares tapizándolos de universales a una sociedad inerme por medrosa. Así seguirá mientras no acordonemos el terreno que a una confesión religiosa le corresponde en un estado aconfesional: sus templos y sus fieles. Ni un metro, ni una constricción más.

lunes, 22 de diciembre de 2003

RECUPERAR LA POLÍTICA

Engañados por aquella película del maestro Kubrik, todos creemos que el atraco perfecto es aquel que se lleva a cabo sin dejar rastros que puedan delatarnos, pero eso hoy es nada comparado con el ideal de expolio: que la víctima no se entere e incluso sea feliz sin lo despojado. Tal es así con la política. A la par que celebramos la democracia, hasta el punto de exportarla con la fuerza si es menester, nuestros bolsillos se vacían de la posibilidad de participar en la vida pública. Algo que ayer exigíamos, se ha escapado. Y no es casualidad. Ni viene de cerca.
La convivencia, cualquier convivencia, teje su día a día con una suerte de hilo de dos colores: normas y  prácticas. Unas normas de las que seamos partícipes y unas prácticas que se adquieren con experiencia democrática y pedagogía. A falta de la experiencia, tras cuarenta años de marasmo dictatorial, un gobierno pretendidamente de izquierdas podía haber aprovechado la impetuosa ebullición social para crear unas redes de participación ciudadana que nos hubieran acercado al verdadero sentido del término democracia más allá del votad y dejadnos hacer que llevaron a cabo. Podían haber extendido una cultura del diálogo entre las organizaciones políticas y entre éstas y la sociedad articulada, pero confundieron el sentido de sus abrumadoras mayorías. Podían haber construido un partido en el que cupiesen legítimas discrepancias pero urdieron una organización monolítica de culto al líder y “el que se movía no salía en la foto”. Podían...

domingo, 21 de diciembre de 2003

CUENTO DE NAVIDAD

Una derrota pudo ser el detonante. El ánimo, ese chófer borracho, me acercó a un brumoso paraje donde la niebla mortificaba mi espíritu con juegos visuales. Los mitos históricos del club, inaccesibles a mi memoria, trenzaban un juego rebosante, exquisito, procaz, voluptuoso... con el que otros, en otros tiempos que nunca fueron, se solazaron como yo no puedo gozar ahora. La envidia creó una desazón que tiñó de azabache al rojo de mi sangre. Ya no era capaz de recrearme en ese pasado sólo torturarme con las caras de quienes me arrebataron ese milagro. 

miércoles, 3 de diciembre de 2003

DE NACIONALISMOS Y FRONTERAS

Ayer, con la compra de este periódico, se regalaba un ejemplar de ese texto redondeado con el compás del miedo de unos y otros, de otros a unos: la Constitución del 78. Así, ojeada y hojeada, no parecía más que un contrato social moralmente superior al régimen cuartelero precedente. Pero es una trinchera. Si sus renglones fueron alguna vez refugios de concordia, lejano queda el día.
Hija de su tiempo, la Constitución no debería ser más –ni menos- que un texto articulado que traza los ejes de la organización de este tapiz de cuatro esquinas que llamamos España. Hoy, este esbozo de nuestra voluntad de vivir en paz, es un arma cargada de pasado. Fea se ha puesto la tarde; entre sus acérrimos enemigos y sus defensores a ultranza la han colocado en un brete. Los unos sueñan abatirla al abordaje, los otros se encastillan en su inmovilidad. Y ninguno la lee al completo. La han convertido en un fetiche. Han reducido interesadamente la porfía al mínimo común divisor de sus aspiraciones oníricas. Han sometido el valor de la Constitución a una discusión agraria sobre lindes. Fronteras que traza la historia a sangre y fuego. Para todos ellos la Constitución es, sin más, España, usurpadora madrastra o amantísima madre.
El veneno del nacionalismo ha embutido el debate en la ilógica de unos apriorismos surgidos de artificios insostenibles racionalmente que idealizan mitos de vetustas arcadias felices o de esplendorosos pasados imperiales,  “utopías compensatorias de  las frustraciones de las clases populares propuestas por élites que obtenían de ello beneficio político” en palabras de Álvarez Junco. En este terreno no puede haber lugar para el diálogo civilizado. Los parámetros tribales se contraponen a los análisis de vertebración territorial que nos permitan avanzar por los tortuosos senderos del progreso social. 
Los nacionalismos disgregadores de Cataluña y el País Vasco dibujan nuevas fronteras de viejas historias, de las mismas viejas historias con que el nacionalismo español urde el tejido de su indisolubilidad. Los primeros ven en la Constitución la rémora de sus anhelos, no les vale; la otros pretenden blindarla de la erosión provocada por la inexorable corriente de los cambios sociales. Como San Pablo, tras el topetazo divino de aquel día que se cayó del caballo, han cejado en su empeño perseguidor para convertirse en sus demiurgos.
A punto de cumplir veinticinco años es hora de reparar en esos capítulos olvidados de la Constitución que hablan de derecho al trabajo o a la vivienda. Contingencias olvidadas bajo chapapotes fronterizos. 


miércoles, 26 de noviembre de 2003

NOTIZIA, NOTICIAS; MENTIRA, SILENCIOS

Como en los pueblos antaño asolados por una riada, hemos esculpido en oro las letras de una lápida “hasta aquí llegó la baba de la cortesana España el día de todos los santos de 2003”. Una vacua obra hagiográfica transmitida en directo hasta la náusea torna en “modernez” lo que no es más que el estertor del antiguo régimen: el anuncio de boda del hijo y heredero de un monarca. Un oxímoron esto de la monarquía moderna. Una reliquia sin más peso que el de una bandera ha compuesto unas notas más de su réquiem bajo el empalagoso disfraz de unos novios aparentemente dichosos. Del Imperio del Valle del Nilo hasta ayer, del monarca dios al monarca símbolo, se ha escrito una historia que el tiempo ha de enterrar en sus anales.
Mientras ese día llega, no puedo sustraerme de los hechos, hay que hurgar en sus tripas aunque el hedor sea vomitivo. Entre las miles de páginas publicadas sobre el heredero y su boda ni una sola plasmaba un análisis riguroso acerca del sentido –o la falta de él- que hoy tiene la monarquía. Con calculada pericia nos han despojado del verdadero debate sustituyéndolo por un falaz (y mediatizado por la fuerza de los hechos) Letizia sí, Letizia no. Las dos Españas de hoy son el “Hola” y el “Tómbola”, el corazón y las heces. Legiones de monárquicos, pelotas y buscavidas escudriñan el pasado de una persona cuyo único mérito para asumir papeles de representación de un estado es haber sido designada por el corazón o la testosterona de un príncipe.

sábado, 8 de noviembre de 2003

CUMBRES EN EL SUBSUELO

Un español mesetario esconde una pelota, intentan arrebatársela un holandés errante y un francés negro zaino, un italiano equivocado desplaza el balón, éste termina en los pies de un argelino crecido en un arrabal marsellés que marca un gol a un argentino despistado. No sé si eso es interculturalidad, multiculturalidad, globalización o una ruina táctica “armonizada” por un nasón catalán y un aquiescente castellano. Ese instante define con precisión quirúrgica al espectáculo surrealista previamente presentado como cumbre futbolística europea (quizá porqué pretenden repartir el pastel entre dos o por el desprecio implícito que supone para los demás equipos, para los demás partidos o porque creen que son dueños del futuro y los que protestan nunca les serán alternativa) y que más bien fue un duelo decimonónico en el que dos viejos aristócratas, tras noventa minutos de ficticia pelea, asumen que el laurel ya no les pertenece, que sus floretes, lejos de pretéritos brillos, rezuman oxido y que el único daño que pueden infligir al enemigo es un esguince de tobillo si éste se tropieza. Son dos murciélagos que vuelan ciegos en un viaje a la nada. Uno está muerto, el otro agoniza. Carne para los leones. Tras los muros de hormigón que impusieron se oyen voces, unas gritan Betis, otras Valencia, otras Depor. Los dinosaurios las desprecian por no alzarse unísonas, no comprenden que todas nacen del mismo sueño: aquí jugamos todos o no juega ni dios.

lunes, 22 de septiembre de 2003

REAL CASA C.F.

A punto de cerrarse el plazo para la confección de las plantillas, el Real Casa está a punto de realizar su último fichaje por esta temporada. Los recelos que despierta entre la siempre maleable afición han pospuesto la firma del millonario contrato. Unos no creen que se adapte a las necesidades del equipo, otros que se debería apostar por la cantera nacional, algunos que no aparecen títulos en su currículum e incluso se oye que la responsabilidad del equipo cuando se retire el actual capitán no debería caer en quién caerá sino en quién nació antes ocupando así Marichalar el puesto del futuro fichaje. Por el contrario los que defienden tal contratación argumentan que viene avalado por el jugador del equipo con el que compartirá habitación y la decisión corresponde a los técnicos ya que las aficiones se guían más por el corazón que por la cabeza. Lo único cierto es que la, hasta ahora, creciente afición del club ha surgido de los éxitos aparentes del equipo y que, por su evanescencia, una racha de mal juego puede que pueble las gradas del equipo rival: el Atlético República. 

jueves, 18 de septiembre de 2003

RESPIRASTE LIBERTAD

Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado”.  Cuando el estómago aglomera el dolor presente a mi pluma sólo le queda como recurso recurrir a mis clásicos y recordar.



En el taller, un recorte de prensa que narraba aquellos goles al Madrid de Lasala, Juanco y Coque que condujeron al Valladolid a la final de Copa, en la mesilla el calendario de la nonata liga y en la buhardilla la primera cabecera de “El País”. Gozar con el fútbol  y respirar libertad sin que la hubiera.  Un virus criminal no permitirá que tu nieto mame bondad viajando por el norte de España conociendo gentes y sufriendo, a fuerza de costumbre cada vez menos, con los goles encajados por el Pucela. Me queda el consuelo de que nada se pierde, en el aire quedas y tu rebeldía emana de tu memoria. Memoria viva. Lucharé por ser libre y disfrutaré del fútbol. ¡vaya que sí!. Tú te despides como Miguel Hernández: “Adiós hermanos, camaradas y amigos, despedidme del sol y de los trigos”.

domingo, 7 de septiembre de 2003

CELOS

Los futbolistas tienen hipertrofiado el sentido de la competitividad. Su esencia es competir y la en la competición eyaculan salvajemente tras un deseo convertido en adicción y que ha sido indisimuladamente estimulado. Aquí radica la respuesta a las preguntas que nos hacemos todos. ¿Qué necesidad tiene un futbolista de imponer una mejora en un contrato que hace bien poco fue revisado al alza?, ¿por qué es capaz de peregrinar haciendo perder calidad de vida a su familia por un incremento en las cifras de su contrato? El simple aumento no es respuesta convincente cuando nos acercamos a montos que, muchos de ellos, son incapaces de plasmar en un papel. Asocian, no sólo verbalmente, el cariño y el reconocimiento del club al que rinden sus servicios con las cantidades de su contrato. Más que la cuantía les preocupa la comparación con el sueldo de su compañero-rival. Tantos millones son pocos si alguien gana más. Los celos entre “estrellas” nunca estuvieron ausentes del orden del día de cualquier club.  

lunes, 1 de septiembre de 2003

NUEVO CURSO

Con el rugido de los motores de un millón de coches resuena el esbozo de un re-inicio, esos trazos difusos con los que se perfila un curso que en todas las mentes se aventura como feliz y que mes a mes se tiñe de más de lo mismo, de círculo vicioso, de dejà vu. Es un perpetuo, inmarcesible y pertinaz astillado de nuestras vidas esperando a un Godot, persiguiendo a un futuro perfecto que nunca llega. Y mientras, competimos, consumimos y permitimos hacer.
Septiembre es el primer mes del año real, los días se decoloran y muestran el paisaje herrumbroso de una jornada laboral. En agosto hablamos de nosotros mismos como si fuésemos una plantilla de fútbol “he aprovechado el verano para descansar, para renovarme, para prepararme, para afrontar con garantías la próxima temporada”. Pero septiembre es el pórtico al frío invierno, al abrigo, al hielo. Unos días de falso sol, de ferias y fiestas son el frontispicio; el lado externo de una puerta condenada a permanecer tercamente cerrada los próximos once meses.  Once meses dejando jirones de existencia en la fábrica o en la oficina para insatisfacer tanta estupidez creada artificialmente y llamarlo realización. Ya hemos perdido; hemos organizado nuestras vidas para el trabajo, guarderías para aparcar al niño mientras trabajamos, asilos para almacenar al viejo improductivo, planes de estudio que forman empleados dóciles, ciudades para que el coche nos conduzca a la fábrica y al comercio. Sin espacio, sin tiempo... sin alternativas. Vendimos nuestra libertad a la empresa a cambio de un salario. Vendimos nuestra libertad.

domingo, 31 de agosto de 2003

¿EN QUÉ PRUEBA?

En un sábado agosteño en un hospital de Ávila los segundos se suceden agónicos; tan exhaustos como yo mismo cuando enfilo el camino a la casa de mis padres. Dos besos, mañana hablamos. La cama que me abrazó a diario en mi niñez me recoge. El silencio, sinfonía de los ausentes, se torna en bálsamo para los rescoldos de mi cuerpo. Mi padre enciende la tele, su oído también envejece,  y el sonido se esparce por la casa. Oigo “medalla de plata para una atleta palestina”. Mientras invitaba al sueño a que me venciese intentaba adivinar en qué prueba habría conseguido la medalla. Quizá en vallas, acostumbrada a sortear obstáculos cotidianamente, a lo mejor en lanzamiento de peso o jabalina tras repetido entrenamiento durante la intifada, podría ser en una prueba de resistencia muchos años ensayada hasta convertir su fuerza en entrega fanática, quizá en marcha acostumbrada a caminar sola y desamparada a pesar de las múltiples promesas de apoyo nunca recibidas. Con esa duda me levanto, Alicia había dejado el periódico en la mesilla, lo abro y leo “medalla de plata para una atleta palentina”.  

martes, 26 de agosto de 2003

TÁCTICA: COMPROMISO

Ya retumban las pisadas de los caballos sobre la pradera. Se avistan las primeras luces de una nueva aurora futbolística. Concluye la pretemporada. Se han preparado para representar actuaciones colectivas encaminadas a conseguir los objetivos marcados a priori. Manejan las alternativas que ofrece una manta corta, si te tapas los pies te desabrigas la cabeza. Con el 5-3-2 pertrechamos la defensa pero el portero contrario será un referente utópico, si los laterales suben y se convierten en extremos creamos más peligro pero nuestro portero pasará al listado del martirologio local. Si apostamos por el 4-4-2 nos perseguirá el mismo dilema, doble pivote o rombo, interiores o exteriores... Allá por junio, con el ocaso de la temporada, no estarán más satisfechos los que hayan optado por el mejor sistema (no lo hay) sino los que lo hayan sabido ejecutar mejor el sistema elegido. Compromiso, implicación y esfuerzo de los jugadores marcarán el éxito o el fracaso. Así lo han entendido los trabajadores de Sintel. Su temporada ha sido un éxito. Enhorabuena.

martes, 19 de agosto de 2003

EL HOMBRE QUE ENCARCELÓ A UN TIRANO

Anda el juez Garzón de caza mayor, pretende abatir judicialmente a esa jauría de bestias que domeñaron al pueblo argentino, como en su día lo intentó con la serpiente chilena o como nunca pudo hacerse con las fieras propias, alguna de las cuales retoza entre mares de chapapote. Es el suyo un esfuerzo volitivo, al margen de cualquier razón práctica o teórica, a contracorriente. Pretende subvertir con la laya de la ley el vago concepto de una globalización en la que el mercado sustituye a la política (globalismo*) por otra en que la conciencia de vivir en una sociedad interrelacionada (globalidad*) sitúe los hitos de la convivencia y  las fronteras nacionales no sean cortapisas en el camino de la justicia. Ardua tarea ahora que el poder de los estados se apuntala contra la libertad de sus ciudadanos (a la par que se debilita ante los intereses económicos). En sus sueños, Garzón, cómo en los del senador Rance en El hombre que mató a Liberty Valance, se entierra a un mundo. Pero echa en falta a un John Wayne, exponente y sepulturero del viejo orden, que le auxilie en el empeño, y eso no parece cercano.


*  Definiciones recogidas en el libro de Dámaso J. Vicente Blanco “La libertad del dinero”, Germanía, p. 13, tomadas a su vez de Ulrich Beck “¿Qué es la globalización?” Paidós, pp 27-29 

domingo, 17 de agosto de 2003

ARZOCUENTAS

Frank de Boer ha visto cómo su sanción por dopaje ha sido reducida de doce a dos meses. Según atestiguan los tribunales de la UEFA se dopó pero sin ser consciente. A partir de ahora vigilará su alimentación con el mismo escrúpulo que Delicado Baeza sus arzocuentas. El primero se escuda imputando la responsabilidad a su selección y su club, el otro niega la mayor “no es cierto que se hayan extraviado los dineros que los fieles aportaron en el cepillo”, (cepillo, diminutivo de cepo). Ambos tienen algo en común: lanzan balones fuera, sobrevuelan como moscas en muladar. Se escudan en la malicia de otros (médicos o brokers) que supieron aprovecharse de su inconsciencia Ingerir pastillas sin cerciorarse de su composición o ceder la gestión de tu dinero mirando hacia otro lado cuando puede estar siendo invertido en paraísos fiscales (quizá en armas o en condones) es pecado, al menos, por omisión. Y a tal pecado, tal penitencia. Uno dos meses de sanción, el otro una merma en sus futuras colectas. Uno ya tiene castigo el otro bastante castigo tiene.

lunes, 11 de agosto de 2003

UNO MÁS UNO SON SIETE

Los chicos de la orquesta arrancaban de sus instrumentos, con más entusiasmo que destreza, los acordes de una cancioncilla de verano. Se me acerca uno de los pocos que permanecerán en el pueblo cuando los músicos recojan y el jolgorio estival dé paso a diez meses de un crepúsculo abrumadoramente mudo. Manolo, perdido entre la marabunta de desertores del arado que bailamos en la plaza de Rasueros, me dice “Juaqui, mecagüen la leche, tó la vida oyendo que una más uno son dos y va éste, suelta que son siete y se hace millonario”.
Quizá esa frase no sea un chascarrillo, quizá el resultado de cualquier cuenta no sea otro que el que más interese  repetir y de ahí el empeño del gobierno en mentir, en sumar a la inversa.
Durante el espacio temporal de ese oasis de vida en los pueblos que es el verano, una ola de calor ha matado –o ayudado a morir- a más de cinco mil personas en Francia, a cerca de dos mil en Portugal y así erre que erre. Menos en España que con el ábaco del gobierno hemos contado cien muertos escasos. Es tal el complejo de culpa del PP que se defienden hasta de lo que no se les ataca. Pero algo sabemos, cuando hablan mienten, cuando suman restan. Uno más uno son siete.

martes, 29 de julio de 2003

NACER, MORIR...

De nuevo esta ventana se ve atravesada por el hachazo invisible y homicida; otro de los imprescindibles referidos por Bertold Brecht, Chuchi Pereda, yace en las profundidades de la nada, resuena en el paraíso de la memoria, en el aire de Valladolid, en las recias aguas del Cantábrico. En su epitafio podremos leer palabras de lucha desde la clandestinidad hasta ayer mismo, versos de dignidad en la vida y ante la muerte. Porque la muerte siempre llega, podemos triunfar en mil batallas pero al final perderemos la guerra; sólo siendo consciente de eso, sobreponiéndose a la angustia del límite cercano, se puede soñar con la amanecida del día siguiente. Su muerte deja un rastro de dolor y un aliento como referente. Dolor para quienes paladearon su presencia, tanto más cuanto más cotidiana. Referente para la izquierda que camina, como en un bolero, perdida, sin rumbo y sola; una izquierda que debe transformar desde lo que existe, tan flexible para adaptarse como inflexible con sus principios.
Llegó el invierno definitivo a la guarida de Chuchi. Su último recorrido lo hizo acarreado por el enorme cuerpo de su hermano; el mismo que, mañana mismo hace tres años, condujo a mi hijo en su primer viaje a mis brazos. Principio y fin. La muerte como corolario de la vida.

lunes, 30 de junio de 2003

COMPLEJO DE MADRASTRA

El eco que escupe el espejo, cuando le abordamos con las legañas aún pegadas a los ojos, nos recuerda que no somos los más guapos, ni los más altos, ni los más listos. Buscamos, pues, ese ideal inaccesible, esa persona que anhelamos aparezca en el cristal cuando lo miramos. Creamos referentes ideales, seres admirados, cuando, en realidad, pretendemos ser parte de ellos, ser ellos mismos. La sublimación de esa admiración nos genera infelicidad: deseamos ser porque no somos.
De ese reflejo multiplicado surge un icono social, una persona que se convierte en referente de multitudes. Analizar el hálito que desprenden nos proporciona un plano de nuestra sociedad. Hoy, en España, al margen de los bufones televisivos, Florentino Pérez, con su aura de triunfador, es esa persona. Poco importa si miente –“never, never, never” fue su respuesta a la pregunta sobre el fichaje de Beckham-, si juega con ventaja obteniendo activos por sus influencias –480 millones de euros obtenidos de una dudosa recalificación en este momento de hipersensibilidad tras el escándalo de la Asamblea de Madrid-,  si incumple la ley –negocia con jugadores cuyo contrato está en vigor a espaldas de sus clubes-. Poco importa, consigue lo que se propone y guarda las apariencias encubriendo sus actos en el verbo gótico de Jorge Valdano. Es el mapa de nuestros valores, la imagen que soñamos refleje nuestro espejo.

sábado, 28 de junio de 2003

¿QUIÉN SALE BENEFICIADO?

Nuestro sistema electoral cojea. Por un lado elegimos en listas cerradas y bloqueadas a los representantes en cualquier institución y, por otro, la representatividad de cada electo es individual e intransferible. Ambos condicionantes unidos hacen un pan como unas hostias. Votamos a un partido del que conocemos la voz, como mucho, de quien encabeza la lista y dejamos en manos de una sarta de advenedizos la responsabilidad de gobernarnos. Si el sistema electoral reconoce la libertad inviolable por mandato imperativo de cada cargo público, que se abran las listas, que podamos conocer a priori quién es y qué opina cada uno de nuestros representantes. Si, por el contrario, hemos de votar a listas de desconocidos, estos se deberían limitar a obedecer las indicaciones de cada partido; sería una democracia sesgada, pero es la que tenemos. Lo intolerable es lo de ahora, individuos que se esconden en el anonimato protector de unas siglas y que asumen para sí el poder otorgado por el voto de quienes no les conocen. Terreno abonado para cualquier corruptor. Caldo de cultivo para asumir el poder negado por las urnas. En cualquier caso, ¿por qué a los emporios inmobiliarios les interesa tanto que el PP gobierne las instituciones? ¿Por qué el precio de los pisos se ha disparatado?

lunes, 23 de junio de 2003

TRABAJADOR DE LA CULTURA

El resoplido con el que sello cada artículo se avino el pasado lunes con el estertor, con la última nota de esa canción que fue la vida de Compay Segundo. Hijo póstumo de la Cuba española, hermano del sueño mil veces enterrado de los barbudos; nos deja en herencia una sublime definición de revolución “el capital más grande de un hombre es poder alegrar a otros hombres”. Una patada con ritmo de son en los huevos de nuestro confortable espíritu mercenario. Cada lágrima derramada ante su infinita quietud es el sudor de las alegrías repartidas al por mayor a lo largo de su siglo de presencia.

Podría haber escrito sobre el asalto a la democracia que es el silencio del gobierno, la negativa a ser siquiera preguntado en el Parlamento acerca de cada uno de sus mil frentes de mentira. O sobre esa historia de espías y venas cortadas a resultas de la manipulación con que se nos abocó a la guerra. O de ese misterio insondable que es comprobar, para los que sufrimos la información basura del dúo Urdaci-Arenas en la TV pública española, como otra cadena, también pública, la BBC inglesa, cuestiona abrigada de independencia el papel de su gobierno.  

Pero no, no me quemaré –ni les quemaré- la sangre; escribo paladeando un roncito, seducido por la música de Compay y como penúltimo homenaje impediré que nada ni nadie perturbe hoy mi felicidad, esa magia difundida por un trabajador de la cultura.

lunes, 16 de junio de 2003

NOSTALGIA CONTRA NOSTALGIA

Andan los días y los mundos podridos de religión. Nada es nuevo. Padecemos esa enfermedad autoinmune que lleva a unos órganos a enfrentarse contra otros dentro del mismo cuerpo que es la humanidad. Me atormenta imaginar la burda sonrisa de quienes hacen negocio trenzando señuelos de supuestos más allás eternamente felices en compañías de dioses, profetas o huríes.
Mueren los que sufren la nostalgia cotidiana de una tierra de promisión soñando edificar sobre fangales de sangre la nueva Jerusalén, y matan. Matan a quienes secularmente habitaron las ásperas tierras del Jordán. Y matan mucho más allá del talión. Mil ojos por ojo, por diente los dientes de familiares y de los que por allí pasaren. Y para todo un pueblo hambre, a falta de pan buenos son obuses.
Es sólo un ejemplo, un síntoma del mal que aquí, lejos de sanar, se infecta. España abandera la pretensión de muescar a la futura constitución europea con otra nostalgia, la  del cristianismo imperial. Olvidan que el sueño de una Europa libre y justa mana de las luces enciclopedistas en que ardieron las supersticiones religiosas. Además, en vez de estudiar eso, en nuestras escuelas impartirán catequesis. Nostalgias de un pasado que nunca fue. Ceguera.

lunes, 9 de junio de 2003

MORIR SOLO, SÓLO MORIR

Arsenia y Amalio pudieron haber muerto allá por el año 25 del siglo pasado, cuando nacer y seguir vivo era arte de funámbulos, pero sobrevivieron. Hasta el otro día. Quizá mucho antes habían dejado de existir y la fuerza que arrastraba sus pies no era sino el reflujo del último estertor. Pero de su muerte física nada supe hasta antes de ayer. Podrían haber muerto en esa guerra traidora en la que jugaban a esquivar obuses o en esos exangües años posteriores de estómago vacío, a todo ello resistieron. Por un miserable chusco llenaron de llagas sus manos y así, año tras año, hasta que la maquinaria les echó de las prosperas fincas del señorito. En la capital, con tantos como ellos, encontraron cobijo bajo una chapa, entre cuatro tablones. Sólo varios años después, incontables horas de trabajo después, compraron una casa digna de tal nombre. En ella criaron a sus cinco hijos, en ella invocaban a esos axiomas de la unidad familiar. Pero a su alrededor las viejas estructuras se derrumbaban antes de construir las nuevas. Dos días atrás aparecieron muertos en su vieja casa, seis días llevaban sin que nadie les hubiese echado de menos; mas su muerte se produjo mucho antes, cuando se despeñó la única institución en que los humildes podían creer: los que tenían cerca. 

lunes, 2 de junio de 2003

PADRES ENTIERRAN A HIJOS

Los anhelos de compartir mesa y mantel con la superpotencia se han convertido en el polvo que ya es aquel avión desvencijado que dejó en su camino la vida de 74 personas. De doce apenas nada sabemos, no eran de aquí; en los noticiarios vende menos el sustantivo “persona” que los adjetivos “español” o “militar”. Cuando, además, ambos se asocian el calamar chorrea el chapapote de la quintaesencia de la patria.
Decía que los sueños de grandeza de las Azores no son sino otra más de esas eternas campañas de imagen que pretenden que veamos lo que no es. Megalómanos discursos que esconden un vacío de capacidad. Declaraciones de guerra mientras los aviones caen por su propio peso. No es cebarse ante la adversidad, es, simple y llanamente, el fracaso de una concepción de la política. Ésa que aparenta un gran pilotaje en las rectas pero que suelta el volante cuando el camino se curva.
Al final se han llenado páginas enteras explicando lo que ocurrió o con generalidades humanitarias como excusa. Pero la gran pregunta que nadie responde es qué necesidad existe de enviar soldados a pacificar si previamente no se crea una guerra.
Ahora queda un amasijo de hierros, las lágrimas de unos hijos, el dolor eterno de unos padres... la ausencia para sus parejas.

lunes, 26 de mayo de 2003

SUEÑO A CUATRO AÑOS VISTA

Se han abierto las urnas, se han contado los votos y todos han ganado. Pero en Valladolid eso es mentira. Un 44 y pico por ciento de los votos han sido más que suficientes para que Javier León siga ejerciendo de rey en esta selva de intereses especulativos en que se está convirtiendo Valladolid. El aumento de concejales del PSOE les produce la misma alegría que a un enfermo coronario la noticia de que le han extirpado con bien un uñero. Izquierda Unida  tiene que sentarse y pensar lo que quiere ser. Trabajar no les ha sido suficiente y la excusa de sus escasos medios... sí, pero son los medios de siempre.
La ciudad seguirá engordando a lo ancho y a lo largo sin criterio, la política cultural permanecerá anquilosada entre los muros de cuatro pomposos museos y la social al albur de las posibilidades de entidades privadas. Nuestra imagen será la de un alcalde tosco y tan sincero que en campaña ya nos alertó: el gobierno central invertirá dinero en Valladolid sólo si gobernamos sus correligionarios. Al fin es lo que hemos votado. Cuatro años más de fanfarria e inauguración.
Mañana se renueva un sueño de cambio, hoy, mientras, releo a Neruda: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche, pensar que no la tengo, sentir que la he perdido”.

martes, 20 de mayo de 2003

BIENVENIDA SEÑORA TELE

El alcalde clamaba desde el balcón del ayuntamiento “vecinos de este lugar, os debo una explicación, y esta explicación que os debo os la voy a dar”. Tras el discurso y el rumor previamente propagado todo el vecindario supo que ese domingo la vuelta ciclista acariciaría la carretera del pueblo y con ella la televisión haría inmortal al amarillo del cereal recién segado y cada parroquiano tendría su segundo fugaz de efímera gloria. En el bar, los pocos que quedan cuando agosto se despide, discutían sobre cual sería el sitio ideal: a la entrada del puente sobre el Trabancos, la esquina de la señá Lola o la solana de la báscula. Llegado el domingo la sonrisa se apodero de las mejillas de unas y otros. Se acicalaron y, entre la misa y los callos, tomaron las cunetas. Sonó el teléfono de “El cojo” su hijo le decía que faltaban tres kilómetros, vislumbraba el perfil del pueblo en la tele. Unos segundos de publicidad y enseguida volvemos. La vuelta ciclista pasó por Rasueros. 

lunes, 12 de mayo de 2003

OTRO MODELO DE CIUDAD

El peregrinar cansino de los vehículos aventando humo y ruido es salpicado periódicamente con esquirlas de música machacona que solicitan nuestro voto. Es el delirio de una campaña estéril políticamente de puro vacía. Halagan al oído y, como en los amoríos clandestinos, tras el frenesí, el olvido. No es que mientan, simplemente no dicen toda la verdad. Mientras la sociedad es el magma de un volcán en perpetua erupción, los programas electorales son una amalgama de objetivos deseables, pero mudos de política. En sus renglones no palpita la vida, huelen a dejación de funciones de políticos que, en vez de abordar un modelo por el que transitar, se limitan a enumerar los objetivos anhelados. Unos programas sepulcros del pensamiento que son el triunfo de los apologéticos del fin de las ideologías. Promesas de viviendas baratas sin explicar el cómo, un parque allí, un centro cívico acá. Les iguala en la nada, aparentemente no hay diferencias sino intereses. Y yo no quiero creerlo. No quiero creer que la alternativa a este alcalde altanero y simplón sea un polideportivo más o menos. El sueño es devolver el agua al río seco en que se ha convertido Valladolid y esa es labor de todos no del que más grite.

lunes, 5 de mayo de 2003

AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR

Dicen que el papa ha venido pero -a uno no se le casa un hermano todos los días- no he podido seguir su periplo. Me perdí en ligerezas mundanas. Para ponerme al día leo las crónicas y son un relato de lo previsible. Podrían haberse escrito antes. Lisonja y jabón para describir el espectáculo, lipotimias de fans no tan distintos de los de la Spice Girls, obispos y obispillos que, como el concejal hortera de turno presentando un concierto de Operación Triunfo, se vanaglorian del éxito del día. Y bien pensado no es para menos, el líder espiritual de una parte de la población tenía a sus píes y arrodillados al presidente y al jefe de estado de todos. Nuestros representantes políticos talaron la dignidad que sus cargos deberían acarrear. En vez de analizar a la luz de la razón, esculpen sus valores morales con el ojo dirigido al Vaticano. ¿Por qué se prohíbe la  investigación con células madre?, ¿por qué no se permite formalizar el matrimonio a las parejas homosexuales? Eso sí, cuando afecta al interés personal, promueven una guerra pese a lo que diga el papa o San Pedro. ¡Tan preocupados por nuestros pecados y tan poco por nuestras opiniones!

lunes, 21 de abril de 2003

RUIDO DE CORNETA

Ya pasó el último cura por la pantalla de la “pública” televisión española así que se puede dar por concluida la interminable semana de procesiones. Una semana encorsetada entre dos paradojas: Comienza un 14 de abril, día del sueño de una España laica, ilusión asesinada por las hordas de la cruz y la espada. Setenta y dos años después se sigue mezclando a dios con los presupuestos del estado y se le invoca para que  ayude en la tarea de democratizar al mundo matando a quién por allí circule. Se clausura con la resurrección de las hostilidades sobre unos individuos que decidieron celebrar la noche de San Juan en la playa. No pudieron. El bullicio de esa fiesta era execrable mientras los decibelios de las cornetas de las cofradías no enturbian la paz de nuestras noches. Los ruidos son iguales pero unos más iguales que otros.
Los únicos que no se han enterado del fin de la semana santa son nuestros políticos. Los del PP procuran cubrir su rostro ultramontano luciendo un capirote centrista para evitar el flagelo electoral, mientras, los del PSOE salen en procesión por Valladolid y exaltan a la talla de la santa cofradía del paso atrás, Felipe González.

lunes, 7 de abril de 2003

ZORROS EN GALLINERO

Aterido de frío, en la estación de trenes de Burgos, maldigo mi suerte. Recuerdo aquella campaña institucional de RENFE en la remota era del todo va bien: el 96% de los trenes llegan y salen con una escrupulosa puntualidad. Y yo empeñado en montar en los del 4%. Haciendo tiempo, y matando el frío, entro en el vestíbulo y charlo con un currito de la cosa. Le comento mi cenizo ferroviario, él sonríe y da rienda suelta a su frustración: eso del 96% será en otro sitio, pero aquí el material que nos traen es el que desmontan en Alicante y así.... El presupuesto se debe agotar en el proyecto del AVE. Ya en casa, topo con una carta del alcalde dirigida a mi hijo pero encabezada con un “Estimados padres”. En ella nos relata que nos hace el favor de cumplir con su deber. Gracias. Adjunta una guía de escolarización con las pautas a seguir y un listado de los centros públicos ¡y privados!. Como si en un panfleto del Gadis nos informasen de las ventajas de comprar en El Árbol. Pobre sector público exangüe por gestión de quienes no creen en él.

Leo la prensa, la sangre de miles de iraquíes entreverada por la de negros e hispanos al son de las barras y estrellas tiznan de escarlata al Tigris y al Eúfrates. Arrasado Irak arranca el saqueo institucional –eufemismo: reconstrucción-, dirán que se beneficia EE.UU. o España. Mentira. Se benefician los mismos que construyen el AVE y rigen centros de enseñanza privados.

viernes, 4 de abril de 2003

LEYES ILEGALES

Por si fueran escasos los frentes de batalla abiertos por este gobierno, el Tribunal Supremo les aniquila la política de extranjería. En este contexto bélico, en el que los periódicos escriben con sangre la mayoría de sus páginas, la sentencia ha pasado casi de rondón. Pero hela ahí. El polvo “teníamos un problema y lo hemos solucionado”, con la lluvia que ha caído, llena de lodo la política social de un gobierno a la deriva. Y les desmonta su concepto de democracia. La contestación social a esa ley fue de dimensiones considerables; ciudadanos, grupos políticos y ONG´s pretendieron que el gobierno menguara sus ínfulas xenófobas. Aznar, a lomos de su mayoría absoluta, respondió con el desprecio: la mayoría la tenemos nosotros y esta ley la ha aprobado el parlamento, valen más nuestros votos que la respuesta de la calle. Pero son muchos ya los casos en los que los tribunales infligen serios varapalos al gobierno por desamparar derechos o libertades.

Una democracia no es una sucesión de dictaduras de cuatro años, hay unos derechos básicos que respetar. Esta política de hechos consumados es, además de una aberración jurídica, un golpe axial a la estructura de un estado de derecho. Porque, aunque exista el amparo, siempre a posteriori, de un tribunal, ¿quién resarce del daño cometido en tanto se aplica una ley ilegal?, ¿de qué servirá que dentro de tres años algún tribunal anule la decisión del parlamento de intervenir en una guerra? La mayoría absoluta galopa desbocada.

lunes, 24 de marzo de 2003

PRIMAVERA

La primavera ha caído súbita sobre nuestras calles. Sobre el estiércol vertido y tras la lluvia de obuses, millones de flores han roto el hielo del desdén invernal de un gobierno guarecido en la madriguera obscura de una mayoría absoluta. Pero los osos tienen mal despertar cuando su letargo es perturbado por esa vehemente explosión vital.

Ruge el oso secretario general Arenas teorizando sobre el pacifismo. La marabunta salvaje nos insulta y eso es una falta de respeto, viene a decir. ¡Qué asco da! Mientras pulsan el botón siniestro de la muerte al azar se ofenden como damiselas victorianas al oír la palabra culo. Estos monosabios de tan buen vivir en su dictadura se escandalizan ahora, mojigatas como putas conversas, por la existencia de un gobierno tirano. ¿Se imaginarán corriendo a los búnkeres madrileños en un bombardeo americano para eliminar al sátrapa que gobernó aquí cuarenta años? Sufren un arrebato pastoral y se van de misiones a imponer la buena nueva de la democracia a los que queden tras la masacre. Hasta el papa, su sumo pontífice ante el que se arrodillan con peineta, les reprende; pero la caída del caballo les ha dejado sordos y creen entender lo que quieren oír.

Me llamarán antiespañol para ofenderme. Pobres. No se merecen ni respuesta. Ser español es un adosado casual. Ser humano es la esencia. Ellos son humanos, muy humanos a la manera de Nietzsche. Yo me quedo con el humanismo de Erasmo. 

lunes, 17 de marzo de 2003

REMINISCENCIA

El camino de la dictadura franquista a la democracia actual, la transición, se trazó con el lápiz del miedo. Unos temían que sus tripas colgasen del palo mayor como responsables políticos de la dictadura si el pueblo se soliviantaba; los que acababan de ser legalizados temían que las tripas que colgasen del palo fueran las suyas si los poderes fácticos reinstauraban la tiranía. Entre el miedo de unos y el pánico de otros, se pergeña un sistema electoral que, de facto, destruye el espíritu constitucional que asigna a cada cargo electo una libertad inviolable por mandato imperativo. Así, entre una asignación de escaños por circunscripciones que anula los votos de los partidos no mayoritarios y una elección en listas cerradas y bloqueadas, las oligarquías se perpetúan en el poder articulado ahora bajo las estructuras de organizaciones políticas mayoritarias en las que una mínima disidencia acarrea la guillotina en cuya tajadera se lee “disciplina de partido”. Por eso, mientras en Inglaterra dimite un ministro y la mitad de los diputados del partido del gobierno se oponen sin remilgos a las propuestas bélicas de su presidente, aquí no se mueve ni dios de su sillón. Aunque en la intimidad maldigan a ese cateto a babor que babea ante su capitán en la Cumbre de los Ozores. 

lunes, 10 de marzo de 2003

...Y ENCIMA SE REÍAN

Yo acuso a TOMÁS BURGOS GALLEGO, a ANA TORME PARDO y a JOSÉ GARCÍA HERNANDO de connivencia cobarde con la ultraderecha estadounidense en la ejecución de decenas de miles de inocentes, de torpedear el espíritu de Naciones Unidas respaldando una diplomacia mafiosa que pretende comprar voluntades en forma de votos para justificar el saqueo de un pueblo, de escamotear el debate social arropando sus vergüenzas en eufemismos al no ser capaces de respaldar públicamente el propósito belicista mostrado con sus votos, de no secundar el ansia de sus representados –entre ellos una hermosísima mayoría de los que les votaron-, de colocar a España en la tesitura de tonto útil en el plan bushiano para urdir un mundo unipolar en el que el derecho internacional se confine en las órdenes, necesariamente interesadas, expelidas por la Casa Blanca.

Ellos tres son los diputados del Partido Popular por Valladolid que, el martes pasado, dieron respaldo a la guerra con su voto, ellos tres argumentan que Sadam Hussein es un tirano, ¡vaya descubrimiento!, al que coligan con Hitler y pretenden que creamos que el ser elegido por sufragio expide carné de demócrata, sin recordar que el mayor carnicero del siglo pasado obtuvo el poder a través de las urnas.

Si al final imperan sus apetitos guerreros, ellos tres y a los otros 180, serán culpables.

lunes, 3 de marzo de 2003

HIPÓTESIS EN MARTES DE CARNAVAL

A los tripulantes del Columbia se les confirió una delicada misión: ponerse en contacto con los druidas del planeta Glotón. Tras un afable primer contacto, los terrícolas les expusieron la petición proveniente de la Casa Blanca y los glotonianos aceptaron el trabajo propuesto. Como contrapartida, ellos se llevarían la carne de los muertos en la guerra de Irak, así nadie podría contarlos y ellos alimentarían a sus mascotas. Los druidas se pusieron manos a la obra y abdujeron a un vaquero tejano y a un presidente español para conmutar sus cerebros. Introdujeron en formol al de cuerpo tejano y personalidad de presidente, al otro le devolvieron al lecho matrimonial de Ana Botella quien, aun hoy, no es consciente de que en su alcoba se ha producido una transición (de personalidades). George Bush se encuentra plenamente satisfecho del trabajo, a pesar de que durante unos segundos, debido a un virus en el sistema informático glotoniano, el vaquero con cuerpo y voz de presidente articuló unas palabras con su acento tejano que por poco le delatan.
Con estos antecedentes hemos desvelado tres arcanos: el señor que vemos con cuerpo de Aznar es un vaquero primario que cumple órdenes de su presidente, el Columbia fue abatido para que nadie pudiera narrar su experiencia y el cuerpo de Teddy Smith se encuentra en el planeta Glotón.

lunes, 24 de febrero de 2003

LUCÍA

Hace unos meses supimos que habías aceptado el reto de mudar tu piel etérea de deseo por la carne de los que aquí anidamos. Pero no te esperábamos tan pronto. Supongo que esa premura en salir a ver que había ahí fuera es tu primer acto de rebeldía. Echabas de menos las caricias de tu padre, la ternura que anhelabas noche tras noche, que te llegaba de esa mano inmensa y buena de hombre de campo, un día faltó, y otro, y otro. Tu madre te decía que no te asustases, simplemente estabas en otra ciudad más grande que mil pueblos de Castilla y que pronto estaríais de nuevo juntos. Cosas de mayores, de la lógica del sistema. Para procurarte el pan y los pañales, tu madre, contigo flotando dentro, tuvo que hacer el hatillo y montar en el primer tren que a Madrid llevara. Pero tú le añorabas, no entiendes de movilidad laboral ni gaitas de esas, y cada noche sin caricias te revolvías hasta que te empeñaste en salir a buscar el arrumaco y los susurros. No era tu hora, pero para ti era más importante unir el calor de los dos. Y con tu voz de niña balbucear que no entiendes que dos que se quieren tengan que separase para seguir queriéndose. Es mucho más lo que no entenderás. ¿Cómo decirte que se avecina una guerra? ¿Cómo que niñas como tú morirán por no poder comer? Tienes todo por delante para saberlo y seguir revelándote. Enhorabuena Lucía.

lunes, 17 de febrero de 2003

CUANDO LA TRIPULACIÓN NO CALLA

Apenas ha pasado un año desde que Aznar estrenara chaqueta como presidente de Europa y tan seguro estaba en su trono patrio que él, en conciliábulo consigo mismo, decidiría quien de sus hijos heredaría la nave. Apenas hace un año, en la clausura de esa liturgia catódica en que se envuelve cada congreso del PP un Aznar eufórico, con esa sonrisa ensayada ante el espejo para improvisarla después, veía como sus huestes jaleaban el “España va bien” embriagadas por el anís del poder. No sé si no querían ver o el humo del incienso se lo impedía, pero, ¡sólo hace un año!, en sus discursos contaban cuentos de un país de rosas con fondo azul-gaviota regido con pericia incuestionable por un gran capitán. Hasta entonces navegábamos sobre las tranquilas aguas de un ciclo de crecimiento económico y los bogantes, asustados por el poder de la oficialidad del barco, remaban y callaban. Ese tiempo parece ya muy pasado. Los brujas que marcan el signo de la economía mudaron sus designios y el capitán se ha mostrado incapaz de navegar cuando la mar se embravece. Un recorte en los derechos de los remeros encendió la mecha. Desde entonces el capitán navega contra el parecer de buena parte de la tripulación. En estas circunstancias  cambiamos de tripulación o cambiamos de capitán.

lunes, 10 de febrero de 2003

VÍCTIMAS Y VERDUGOS

Dos bramidos recorren las calles de nuestras ciudades, dos gemidos clamando silencio perpetuo a las armas: “No a la Guerra” y “ETA no” son esperanzas que manan desde el fondo herido de la mayoría de nuestras gentes, las que sueñan con desterrar a la violencia como medio de cualquier fin, las que no están dispuestas a comprar nada a precio de una vida. Sin embargo alguien pretende confundirnos enfrentando a esos dos sentimientos, anteponiendo uno sobre otro. Cuando el mundo del cine, en su fiesta, reclama al gobierno español que, ante la crisis en Oriente Medio, encamine sus esfuerzos hacia una solución pacífica son acusados de no haber realizado el mismo gesto ante ETA. Se equivocan. En primer lugar porque lo han hecho –en la gala de 1.998, tras el asesinato de Ascensión García Ortiz y de su marido, el concejal sevillano Alberto Giménez Becerril- y en segundo porque no es lo mismo. Mientras ETA no nos representa, nos asigna el papel de víctimas potenciales y eso produce un legítimo miedo por que estamos al otro lado del gatillo, frente a sus ansiosas pistolas, en la dirección de sus balas, el gobierno nos impele a asumir el papel de sayones de decenas de miles de civiles irakíes. A mi también me da miedo ser víctima, por eso no quiero ser verdugo.

lunes, 3 de febrero de 2003

DONALD EN LA VIEJA EUROPA

Existen personas cuya biografía es un predestino desde el momento en que sus padres les marcan con un nombre. Es el caso del secretario de defensa estadounidense, el señor Rumsfeld, Donald. Una vida dedicada a honrar a su homónimo: Donald, Pato. Ese polichinela metepatas –nunca mejor dicho-, de verbo ininteligible y que no pierde ocasión de pisar un charco con tal de salpicar. Ambos cuentan con la ventaja de saberse inmunes ya que sus respectivos guionistas conspiran para que los acontecimientos discurran acorde sus intereses; trazan una maniquea semblanza de los figurantes de la historieta: una horda de islamocomumunistas malos con petróleo que sueñan con apropiarse de todo y, para salvar al mundo –a pesar del mundo-, unos patitos buenos a los que dotan del potencial que ceden las viñetas a sus  héroes con objeto de cerrar, invariablemente victoriosos, cada aventura para mayor gloria de las arcas del Tío Gilito. 
En su última correría intenta recabar el apoyo de Europa y al no conseguirlo, desairado, la desprecia “Vieja Europa”. Insulto que aquí recibimos con halago, la joven Europa  fue un manantial de caudalosos ríos de muerte, un desgarro rojo, un campo de batalla de guerras sin fin que gestaron imperios a costa de la vida de millones de hombres. Hemos aprendido que los golpes inocuos del cómic se reparan en la viñeta siguiente pero la sangre derramada no vuelve a corretear por vena alguna.

miércoles, 29 de enero de 2003

LA HORA DE LOS VALIENTES (actores en la calle)

El que por miedo decide callar no tardará en ahorrarse el esfuerzo de pensar para no sentirse silenciado.


Un oficial victorioso embutido en su reluciente uniforme ejerce de improvisado guía en ese Museo del Prado que olía a sangre reciente en el Madrid de la posguerra. Entre cuadro y cuadro rememora sus hazañas bélicas con esa hinchazón huera capaz de transformar en epopeya la más abyecta traición. De sopetón interrumpe su paso y muestra un lienzo, el autorretrato desde el que Goya lleva dos siglos observándonos, ufano relata como unos soldados falangistas rescataron ese cuadro cuando “unos rojos” pretendían destruirlo. Es la penúltima escena de la película “La hora de los valientes” (Antonio Mercero, 1988).

Goya había retratado al pueblo de Madrid como víctima de los devastadores Desastres de la Guerra, guerra sin héroes ni gestas, guerra como triunfo del fanatismo, de la crueldad y de la avaricia, ante el valor de la razón. Goya supo desmadejar el nudo formado por la retórica liberal del discurso napoleónico y los estragos causados por el ejército francés (Carga de los mamelucos o Fusilamientos del tres de mayo). Goya sufrió la carnicería, que toda guerra es, soportando en sus carnes el nacionalismo cerril que toda guerra de invasión produce. Derrotado el imperio, que no supo defenderse de usos bélicos desconocidos hasta entonces (la guerrilla), se reestableció el antiguo régimen y Goya tuvo que retirarse a Carabanchel y exiliarse poco después.

Mientras sus pinturas hablaban, él ha mantenido su pose inerte. Hasta el otro día. Un grupo de actores, conscientes de la sordera del de Fuendetodos repitió hasta la extenuación un grito: “No a la guerra” y el maestro sonrió. Esa sacudida despertó de un prolongado letargo a una buena parte de la sociedad que, suscribiendo la proclama, no encontraban la forma de hacerse oír y, a la vez, agrió el gesto de un gobierno no demasiado proclive a aceptar disonancias.

Por que esa es otra, y al cabo lo que me interesa en este artículo, estamos en manos de un gobierno que miente y manipula para acallar las críticas a su gestión e insulta a quien las plasma negro sobre blanco. Hasta ahora la respuesta de los agraviados se difuminaba en un olvido ramplón, pero hoy quiere manchar nuestras manos de sangre so pretexto de liberar a un país de su tirano y eso son palabras mayores.

Una sociedad que se autodefine adulta tiene como obligación ineludible denunciar las componendas de un presidente que anula el debate parlamentario fundiendo en su persona al poder ejecutivo con el legislativo, que arrastra a un estado soberano a una guerra cuando cuatro de cada cinco de sus conciudadanos se opone, que anula el debate social en los medios de comunicación públicos impidiendo la aparición de voces discrepantes o sesgando la información difundida y que, en vez de tener voz propia, se limita a acatar subordinadamente las ordenes que llegan del otro lado del Atlántico. Que mejor oportunidad para esa denuncia que aprovechar los micrófonos de una gala emitida por televisión.

Pues a partir de ahí la de dios es cristo. Junto a palabras legítimamente críticas reprobando la actitud de la gente del cine, hemos asistido a un espectáculo de desconche de la liviana capa de pintura democrática que recubre el afán totalizador de miembros del gobierno y de sus palanganeros. Sobra con analizar sus comentarios. Veamos:

Los más simples –piensa el ladrón...- adjetivan como manipulados a quienes criticaron al gobierno. ¿Eso no es insultar?. Quizá si la frase de marras no hubiese manado de más de cuatro bocas habría sido merecedora del aplauso como el recibido por Almodóvar, quien vino a decir lo mismo tras recibir un globo de oro, sin embargo una respuesta unánime que va mucho más allá de lo que puede ser una gracia de algún “farandulero retroprogre” se les torna insufrible

Acusan de desleales a los organizadores por no haber entregado el guión previamente a los responsables de TVE. Mienten. La dirección del ente tenía en su mano el guión, no así las intervenciones de los premiados que, obviamente, son una incógnita sin despejar hasta que son impelidas. Embuste aparte, ¿cabe un más explícito reconocimiento de censura?. En televisión, por primera vez en mucho tiempo, no nos dijeron lo que tenemos que pensar; se enteraron de lo que pensamos la inmensa mayoría. Dicho sea entre paréntesis, las imágenes que TVE cedió al resto de cadenas de televisión omitían cualquier referencia a estos hechos.

Critican a los cineastas que con el alboroto sólo consiguieron que no se hablara de cine. Me callo y que responda Fernando León de Aranoa, a la postre el principal perjudicado: “nunca antes se había hablado menos de la película más premiada y, sin embargo, no podía importarme menos”.

Los formalistas se escandalizan por la utilización de un foro para fines que no le son propios. La política para los políticos, vienen a decir, los actores a actuar y el papa a decir misa. Son los mismos que, en la gala de 1998, bendijeron a José Luis Borau, presidente entonces de la Academia, cuando levantó sus manos pintadas de blanco y labró un discurso que merece la pena recordar: “nadie, nunca, jamás, en ninguna circunstancia, bajo ninguna ideología ni creencia, nadie puede matar a un hombre”. La sangre de Ascensión García Ortiz y de su marido, el concejal sevillano Alberto Giménez Becerril, estaba fresca. Habían sido vilmente abatidos por pistoleros de ETA. Nadie acusó a Borau de extralimitarse, ni de estar fuera de lugar.

El Salón puesto en pie haciendo suyo el gesto de  Borau desmantela el argumento de los que piensan que el cine español no asume una postura tan clara cuando de la violencia de ETA se trata. Pero si les parece poco que vayan a ver películas como Yoyes, Días contados, asesinato en febrero...: Hay, en cualquier caso un matiz que no conviene dejar correr. Cuando ETA asesina nos convierte en víctimas, cuando el gobierno decide que se arrase a otro país nos convierte en verdugos. Y se puede decidir no ser verdugo, la decisión de no ser víctima está más lejos de nuestra voluntad. ­

Argumentos hasta mil con el objeto de robarnos la opinión, negando la realidad e intentando convencernos de que España es el país de nunca jamás que cada tarde a las tres nos muestra una tele que debiera ser de todos y es sólo su tele. Se han despistado un ratito y, de la misma forma que una grieta puede hundir a un Prestige, una ranura de libertad puede ser suficiente para domeñar el ardor guerrero de nuestro gobierno, un vientecillo puede esparcir la semilla de la dignidad y devolvernos el orgullo arrebatado por un presidente que ha rendido vasallaje a la ultraderecha norteamericana.


Con engaños y silencios han lustrado su currículo. Como el oficial de la película citada al comienzo, pueden repetir hasta la saciedad que rescataron el autorretrato de Goya, pero en realidad bombardearon al Museo del Prado. Pueden acusar de intentar destruir al cuadro a quién murió por defenderlo. Pueden... pero cuando el oficial abandona la sala, en la última escena de la película, una mujer y un niño se acercan al cuadro, saludan a Don Francisco con la familiaridad de quien ha compartido tres años de miseria en medio de una guerra. Los tres seguían vivos  pero echaban de menos a su marido, a su padre, a su compañero. Sufren su ausencia, pero sufren más el baldón de la infamia. Y Goya desde su pedestal de El Prado sigue advirtiéndonos de los desastres de la guerra y de las mentiras que a ella llevan.

lunes, 27 de enero de 2003

RAZÓN Y PASIÓN

Estamos en la vigilia  de la apoteósica arenga en la que George Bush demostrará que el régimen tiránico iraquí  posee armamento biológico, químico y nuclear, para ello exhibirá al mundo unas pruebas irrefutables. Podría ahorrarse circunloquios si utilizase el método intuitivo de mi frutera, dice a quien le quiere oír: “Joaquín tiene plátanos en casa”, sonríe y presenta copia de la factura. En cualquier caso la sociedad española se muestra renuente a dejarse convencer pese al apoyo incondicional del gobierno al órdago bélico y se está organizando en cada ciudad para elevar el anhelo a imperativo. En Valladolid diversos colectivos han creado una plataforma que, además de convocarnos en manifestación el próximo domingo 16, ha organizado una conferencia (hoy martes 4 a las 19.30 en la Casa Revilla) en la que Carlos Taibo desmenuzará la situación geopolítica del conflicto. Taibo es uno de los imprescindibles en definición de Brecht. Nada le importa que las causas de sus luchas aparezcan perdidas; nada que otros, que cortejaban a las mismas damas, sólo cuidaran de si mismos, es un caudal de conocimientos puestos al servicio de su integridad ética. Conviene oírle. Dorará de razón a la pasión del no a la guerra

miércoles, 15 de enero de 2003

RECETAS MÉDICAS

El forense que se hizo cargo del exánime R. Valladolid cuando fue abandonado a su suerte por un equipo médico que a mitad de operación se quedó sin oxígeno ha fijado su diagnóstico; el cadáver tiene vida. Le quedan secuelas a largo plazo pero sus órganos vitales funcionan, eso sí, lánguidamente. Tras este acceso de catalepsia subyace una reflexión: más allá de que el Pucela pertenezca a una serie de empresas que dicen representar al sentir de los aficionados, éstos han de estar alerta y conocer lo que ocurre en los consejos de administración, juntas de accionistas... y exigir a la vez que ofrecer desde el acuerdo o el desacuerdo. Y para ser partícipes en el sendero por el que se transita es necesaria la información, a partir de ahí que cada cual obtenga sus conclusiones y actúe. Los noventa minutos del partido son para disfrutar mas conformarse con eso es una veredita cómoda que conduce a la muerte a medio plazo. Del Valladolid o de la condición de personas libres. Quien diga, como el presidente de la junta castellano y leonesa, que no quiere involucrarnos en problemas internos de su partido merma nuestros derechos. El manto de armiño se lo hemos de quitar nosotros o seremos los próximos en la mesa del forense y ya sin milagro médico que nos salve.

lunes, 13 de enero de 2003

OLOR A NAFTALINA

Hay armarios con cajones furtivos, tan recónditos que sólo se abren si quienes han permanecido ocultos en ellos golpean sus tablas de inquisición hasta que, deshechas, les permitan asomarse libres de miedos. Armarios como ventanas que, al abrirse de par en par, orean un aire rancio de sacristía, avientan el putrefacto olor a cirio impuesto por cada dormitorio que se tiene por alcoba de bien. De otros armarios quienes salen no deparan ningún desconcierto, son armarios que han permanecido perennemente abiertos, su contenido se ha ofrecido diáfano al albur de cualquier mirada y, sin embargo, desprenden olor a naftalina. Armarios como botellas de zotal que, cuando se destapan, esparcen su líquido nauseabundo en barracones, emanando efluvios fétidos entre los hacinados para proteger de piojos la cabeza del general. 
De uno de estos armarios ha emergido Ana Botella, arrastra tras de sí el olor que desprendieron sus palabras cuando justificaban delitos como el del ex-alcalde de Ponferrada, acusado y condenado por acoso sexual, cuando estigmatizaban a las parejas homosexuales o relacionaban emigración y delincuencia aparcando la realidad marginal de muchos de los que aquí llegan.
Se postula hoy como concejala de bienestar social quien ayer dijo: “hoy una mujer llega a casa y le dice a su marido, cariño he comprado un coche”. No aclaró si todos los días. Está tan lejos de la realidad que por mucho que pretenda acercarse tardaría años en sentirla.
Eso sí, no empeora lo que hay.

martes, 7 de enero de 2003

REYES MAGOS

La, ya de por sí, escasa superficie de la casa en la que amo y dudo se ha visto reducida súbitamente. Una cohorte de primas, tíos, amigos y abuelas tras la trinchera de unas falsas pelucas y un mantón de armiño, han dejado para Diego una cantidad de juguetes que no creo que pudieran acarrear tres corrientes camellos. El crío, inerme, va y viene de un juguete a otro desplegando su caudal de energía, me los muestra todos mientras yo bastante hago con no pisar un coche o un robot marciano que mea a la vez que baila el aserejé. Mañana de mañanita quedará un rescoldo de ilusión y pasado mañana, a más tardar el jueves, millones de juguetes deambularan como saco de huesos en busca de su inhumación. Vendrán otros que avivarán el ciclo. La noche de reyes encuentra su sentido en una cultura de la escasez, pero en nuestra caverna de neón exalta lo cotidiano: un niño abre la boca pidiendo un coche y se la tapamos con el coche -a ser posible mayor que el del vecino-. Hemos pasado de la abuela con veinte nietos, al nieto con veinte abuelas. 
El tiempo de disfrute de un juguete es directamente proporcional al tiempo que se le ha anhelado. Un juguete, como un cumpleaños, deja de ser objeto de gozo si se celebra a diario. Ya no se desea; se ve, se pide, se tiene, se amontona, se tira. Ilusión es el fetiche del día, pero ilusión es el sueño de conseguir algo muchas veces negado, ilusión es creer que una zapatilla es un barco y el pasillo el mar.

(Ilusión, para dos de cada tres niños, es comer a diario; pero eso no hay rey mago que lo consiga).