jueves, 28 de junio de 2012

VAN PORQUE TIENEN VIDA


Allá van, en filas de a uno, a dos o a tres, allá van cantando canciones convertidas en himnos cuyas letras aprendieron de niños a fuerza de tanto oírlas. Cantando porque quien canta sus males espanta. Cantando, porque quienes comparten una canción son parte de la misma cosa, son parte de lo mismo. Puede ser la misma borrachera, pero también el mismo miedo, la misma rabia.
Y caminan, y caminan porque les quitan lo suyo, aunque suyo solo sean los brazos; los montes, los pozos, todo lo que de la tierra arrancan, nunca les perteneció. Lo que les quitan es el pan de la boca, el pan de mañana, el único futuro que conocen, porque picar es todo su pasado. No entienden de CO2, ni de mix energético, entienden de horas de trabajo, de una tras otra, y tras otra, otra.
Allá van, como hace diez años, como hace cien. Como si el tiempo no pasara, como si no hubiese pasado. Pero  sí. Ya no existe el mundo en el que crecieron, el mundo de sus padres, el de sus abuelos, el protagonista de las viejas historias contadas al calor del brasero. Viejas historias tan reales como real es la piedra. Historias que ya no son, porque antes el patrón no era aliado; ahora, mientras se abrazan todos, el más fiero ya no llora en el suelo ‘por no irse al patrón’. Aunque este siga esbozando el mismo fastidio, aunque los mineros le importen lo mismo que antaño. Ahora el enemigo, dicen, no tiene nombre pero debe vestir de Armani, es un ente indefinido, un algo confuso a medio camino entre Madrid y Bruselas, ¿quién sabe?
Y caminan, aunque ya no haya hombres que no vuelvan de la planta 14, aunque no haya viudas, ni madres que miren con los ojos resecos. Y dan un paso, y otro, porque aprendieron de esos que morían con poco más de cuarenta años con los pulmones podridos. Aprendieron porque en casa quizá no se enseñe gramática o trigonometría, pero sí dignidad. Y caminan, quizá a ninguna parte, caminan  con el cuerpo molido pero con el orgullo coleando porque sienten la vida, y como están vivos, van.

Publicado en "El Norte de Castilla" el 28-06-2012

miércoles, 27 de junio de 2012

PORTUGAL: ESTÁ AUNQUE (A VECES) NO LO PAREZCA

Pasa por delante de nosotros y no le miramos, en todo caso una mueca de suficiencia revela un desconocimiento profundo que se ha ido acentuando según pasaban los siglos. Portugal está ahí, pero, es como la vecina poco arreglada a la que negamos una mirada porque pensamos que las guapas viven de los Pirineos hacia arriba. Ella es consciente de que es más pobre, y por eso, es mirada con desdén por una España que en su día fue gallo y hoy sufre las mismas apreturas ‘Bruselenses’. Pero ella sigue a lo suyo, continúa haciendo su vida.  José Manuel Sánchez cree que ese sentimiento “Es una barbaridad y un error”. Él no compartía esa sensación y no dudó en ir a Lisboa cuando en el 96 le ofrecieron un trabajo. Estuvo dos años, más que suficientes para conocer a una lisboeta y comenzar una vida en común que dura hasta hoy. No lo comparte pero lo explica: “El español piensa que es superior y por eso España nunca mira al Atlántico”. Hace siglos no fue así y el sueño de todos los descendientes de los Reyes Católicos fue reunir bajo su manto a todos los pueblos de la península. Una vez que se convirtió en imposible España giró la cabeza.

domingo, 24 de junio de 2012

FRANCIA, DEL COMPLEJO AL TÓPICO

Una fotografía tiene el poder de mentir. Más que nada porque capta un instante y muestra un espacio concreto. Sobre Francia se ha creado una idea que parte de una simple foto, de una imagen fija, pero no puede ser lo mismo París que un pueblo de la Bretaña, ni se parecen los años sesenta a los de la década pasada. También influyen, cómo no, los ojos del que mira, la foto y Francia. Para nuestros padres, el país vecino era a la vez un referente y un escándalo. Se le admiraba tanto como se le criticaba, unos envidiaban su libertad y otros se hacían cruces ante sus costumbres (eufemismo para no hablar de sexo). Francia era el paraíso y la perversión. Nuestros hijos ya no ven esas diferencias, hay matices, eso sí, pero los Pirineos han dejado de ser cordillera.

jueves, 21 de junio de 2012

SUS SCROFA DOMESTICUS


El jabalí tiene más alta la cabeza que el culo. El cerdo doméstico, por el contrario, levanta más los cuartos traseros que los delanteros. Al fin y al cabo la evolución de este último ha venido impuesta por el precio que toma cada una de sus partes, todas aprovechables, en los mercados.  El jabalí es un animal sociable, no entiende de fronteras, aprovecha la noche para desplazarse y siempre lo hace en grupos en los que la hembra de mayor edad y tamaño marca la pauta. A su primo suido, el cerdo doméstico, se le ha ido arrinconando en espacios cada vez más reducidos donde pelea por un centímetro cuadrado con decenas de hermanos, tiene la comida asegurada, pero aun así, es capaz de atacar al resto por ser el primero en llegar a la tolva.

lunes, 18 de junio de 2012

CROACIA: MÁS HISTORIA DE LA QUE SE PUEDE DIGERIR


Francia capital París, Bélgica capital Bruselas...los que ya tenemos unos añitos recordamos como en aquella EGB nos sabíamos de memoria todas las capitales de Europa y del resto del mundo. Pero a finales de los ochenta y principios de los noventa, tras la caída del Muro de Berlín, las fronteras se movieron y surgieron estados cuyos nombres solo conocían los más avezados y que, aún hoy, colocamos con dificultad en el mapa. Donde Yugoslavia era Yugoslavia ahora hay un enjambre de países que se miran con recelo, separados, además, por enormes diferencias si hablamos en términos económicos. Basta comparar las infraestructuras de Croacia y Eslovenia por un lado con las del resto por otro. Pero hay uno que encierra en sí mismo las contradicciones de todos, la pobre Bosnia y Herzegovina que sobrevive con varios países dentro. Javier Carreño López nos habla desde Zagreb: “Tienen hasta cuatro estructuras administrativas, varias poblaciones (serbia, bosnia o croata). Los estados vecinos se inmiscuyen pretendiendo influir en la política local, así es ingobernable.” Cuando Javier acabó los estudios de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Valladolid constató la certeza de las palabras de Pablo Picasso, que afirman que en la vida no se busca, se encuentra. Él buscaba trabajo y encontró a Nadia, una croata licenciada en Económicas también en la UVA. Ella encontró trabajo en Zagreb y allí fijaron su residencia.

domingo, 17 de junio de 2012

...Y ABRAZOS EN TIEMPOS DE EGOÍSMO

Corría septiembre en 1931, las primeras luces del día entraban por una ventana que se acababa de abrir a la esperanza, desde ella Federico García Lorca oteaba un horizonte en el que la cultura, como dijese posteriormente Azaña de la libertad, no hiciera ni más ni menos felices a los hombres; los hiciera, sencillamente, hombres. Esa mañana, Federico, escribía unas notas que habrían de servir como sostén para el discurso vespertino con el que se inauguraría una biblioteca. 
“Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea...piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Esta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión”. El fútbol es una fiesta, una representación teatral cuyo texto se reescribe cada tarde, la banda sonora es música de jazz. Nada de esto se entiende si no se mira a la cara absorta de quien lo disfruta contigo. Por eso, continúa Federico “...no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos”.

jueves, 14 de junio de 2012

PONTE LAS PLAYERAS

Ocho años después del crack del 29, el que fuera presidente de los USA, Franklin Delano Roosevelt, dijo: "Siempre supimos que los intereses personales incontenibles eran de bajo valor moral, ahora sabemos que es una pésima forma de administrar una economía". Es fácil suponer que en los años previos, mientras la crítica al ansia de lucro se circunscribía al ámbito de la ética, hubo muchas personas que se reían de esos valores a la par que se enriquecían obscenamente. La situación actual guarda algún paralelismo pero notables diferencias. La más grande de ellas es que desde las tarimas del poder han elaborado una coartada moral y han desarrollado una línea de defensa teórica para justificar esa búsqueda de los intereses personales incontenibles. Esa visión se ha impuesto en nuestra sociedad hasta el punto de hacernos creer que esas tesis no respondían a una construcción humana auspiciada al amparo de una visión ideológica sino que se trataba del estado natural de las cosas. Frases como “Haré lo que tenga que hacer” o “Se hará como Dios manda” que hemos escuchado en multitud  de ocasiones a Mariano Rajoy son exponentes de esta deriva. ¡Como si solo hubiera una forma de hacer las cosas y además fuese esta un designio divino! 

PATRICIOS, NO PLEBEYOS


Tres son los santos patrones de Irlanda, San Patricio, Santa Brígida y San Colomba, aunque Patricio sea el más venerado por ser el introductor del cristianismo en la isla. Tres son las personas distintas que conforman la Santísima Trinidad. Tres son las hojas que tiene un trébol. De la misma manera que esas tres hojas forman una sola planta, las tres personas son, en esencia, un mismo Dios. Con esta sencilla metáfora, el apóstol de Irlanda acercó a sus paisanos el dogma que tan de cabeza trae a los niños cuando estudian el catecismo. Así, el trébol se convirtió en símbolo de Irlanda y el catolicismo fue adquiriendo, a lo largo de siglos de lucha por la independencia frente al vecino invasor protestante, la categoría de seña de identidad colectiva. Una independencia que tiene un grano en los condados del norte aún pertenecientes al Reino Unido, un grano que, eso sí, ya no supura sangre. El catolicismo se convirtió en el principal nexo de unión entre los habitantes de la isla hasta el punto de que la obediencia a Roma y el sentimiento antiinglés terminaron por ser partes de la misma cosa. Paradójicamente, otro de los factores aglutinantes, el idioma, fue cayendo en desuso a pesar de los esfuerzos de grupos que deseaban una vuelta a los orígenes y deseaban un renacimiento gaélico. Desde 1922, esa lengua nativa es la oficial aunque su uso es más bien reducido. En ella, la hierba simbólica, el trébol  recibe el nombre de seamróg y ese sonido tiene eco en Valladolid porque así se llama la taberna con aroma irlandés en la que nos encontramos con seis pucelanos que vivieron allí parte de sus días. 

HONRADEZ EN TIEMPOS HUECOS

Días antes de que Rodrigo de Triana, a eso de las dos de la mañana, despertara a toda la tripulación de la Pinta gritando tierra después de frotarse, incrédulo, los ojos, hubo un intento de motín. Los marineros dejaron de creer, conforme pasaban los días, en que pudieran llegar a Cipango o a Catay navegando hacia el oeste y temían por sus vidas pues los víveres se agotaban y si continuaban avanzando no habría posibilidad de vuelta. Desde que Rodrigo con sus voces cambiase el ánimo de todos los marinos hasta que el pie de cada uno de ellos se pudiera posar sobre tierra firme habrían de transcurrir unas pocas horas. Para unos cuantos ese tiempo transcurrió despacio mientras un hormigueo recorría parte de sus entrañas, otros no veían el momento de recibir su recompensa. Alguno, sin embargo, pudo escuchar el grito de tierra pero murió antes de que las carabelas atracasen en las ‘Indias’. El Valladolid ha subido al mástil de Santo Domingo. Allí, en la periferia de Madrid, tras haber avistado el Vicente Calderón, el Coliseum Alfonso Sánchez, el Nuevo Estadio de Vallecas y el Santiago Bernabéu, ha gritado incrédulo, pero no ha sido tierra lo que ha pronunciado, las voces que venían de arriba decían: ¡Primera! ¡Primera! La máxima categoría se ve nítidamente pero, ¡ay!, el viaje no ha terminado. La mar parece calma y la distancia no es mucha, pero hasta que no se ponga el pie en el suelo no se pueden levantar los brazos. Tras meses de periplo cualquier seguridad se escurre de las manos hasta que no se haya palpado el logro y un poco más para confirmar que no es un sueño. Eso hecho, según la hoja de ruta, se producirá el próximo sábado alrededor de las once de la noche. Las tripulaciones de la Pinta, la Niña y la Santa María, no eran conscientes de que estaban haciendo historia, es más, ni siquiera les importaba. Lo suyo era mucho más prosaico. Querían librar la escasez de los últimos días, buscar remedio para sus males o hacerse con suculentos botines. No existía prensa, ni radio, ni, mucho menos, Internet por lo que sus hechos pasaban inadvertidos para el resto de la población. Las peripecias de la nao Pucela, por el contrario, son conocidas por todos y sus tripulantes pueden percibir el valor de lo que hacen, de lo que tienen a mano. Ellos, precisamente por eso, no han preparado ningún motín aunque la despensa ha estado vacía durante muchos de los meses que ha durado la travesía. Han preferido seguir buscando las Indias que colgar al capitán. Precisamente por eso, son conscientes de que están a punto de escribir una paginita en la historia. Pequeña comparada con hitos como aquel viaje transatlántico pero capaz de insuflar alegría en el pequeño contorno de la provincia. Precisamente por eso, ha antepuesto la consecución del objetivo a diversos intereses personales. Ayer lo volvieron a demostrar. Es difícil que en las circunstancias en que se juegan estos partidos se puedan hacer análisis que se centren exclusivamente en los elementos técnicos del partido porque cuando se ve tierra pero existe un rival que quiere arrojártela a los ojos, cuando el trabajo de todo un año puede hundirse por un error, cuando un centímetro separa la gloria del estrépito, son otros los valores que sirven para no resbalar. Estos chicos, ahora que los gobiernos no llaman a las cosas por su nombre, las oposiciones velan solo por lo suyo, los prohombres se lo llevan crudo, son un ejemplo de honradez. No son el único, por supuesto, pero son un ejemplo.

Publicado en "El Norte de Castilla" el 14-06-2012

lunes, 11 de junio de 2012

Bailar en tiempos de revolución

La expedición hace noche en el campamento base esperando a que la luz del día ilumine la cordillera. Cuando sea por la mañana saldrán de las tiendas, olvidarán el sufrimiento que les ha producido llegar hasta esa víspera sin que ningún avatar haya obligado a dar marcha atrás en sus propósitos, levantarán la cabeza y podrán ver, frente a ellos, enhiesta, majestuosa, la cumbre. Los ojos se les iluminarán al constatar su presencia tan cercana pero saben que ese último paso, esa última jornada, ha engullido en las entrañas de la Tierra a otros compañeros que lo intentaron antes.

domingo, 10 de junio de 2012

Italia, misterio sin solución


Si realizásemos un experimento similar a los de Pavlov donde España fuese la campana con la que se estimulara el oído de un italiano, Barcelona sería la respuesta condicional. La ciudad condal les fascina; visitarla, vivir en ella, es el sueño de los habitantes de este país en forma de bota que va cambiando de color social, político y económico, según subimos la cremallera. Andrea Camilleri es uno de sus escritores más conocidos gracias a su serie de novelas cortas protagonizadas por el Inspector Montalbano, nombre que sirve como homenaje a Manuel Vázquez Montalbán, el creador de otro detective novelesco: Pepe Carvalho. Desde el balcón de sus casi noventa años, Camilleri, en una entrevista concedida a la vallisoletana Rosa Martínez,  decía que tampoco a él le resultaba fácil entender Italia.

jueves, 7 de junio de 2012

Ovejas y lobos

Pedro gritó por primera vez reclamando auxilio. Inmediatamente todos los vecinos acudieron a lo alto del monte de donde provenían las voces para socorrer al joven pastorcillo cuyas ovejas estaban a punto de ser devoradas por los lobos. Dejaron sus labores porque estas podían esperar, ayudar a su paisano tenía prioridad, los lobos no esperan. En sus manos llevaban los mismas herramientas con las que aventaban el grano o cavaban la tierra para utilizarlas como armas con las que podrían ahuyentar a la jauría. Pero no tuvieron que utilizarlas, cuando llegaron  se encontraron a Pedro sobre el tronco de un árbol que le servía de asiento. Sudorosos por el esfuerzo y enfadados por el engaño bajaron el monte y retomaron sus tareas.

DISCURSOS CON KETCHUP


La sabiduría popular a veces acierta de pleno, por ejemplo cuando utiliza indistintamente los conceptos 'rápida' y 'basura' para referirse al mismo tipo de comida. En realidad siempre supimos que las cosas llevan su tiempo, aunque con las prisas tendamos a olvidarlo. También el acervo popular nos recuerda que el saber no ocupa lugar, aunque calle que para adquirir ese saber se necesita, también, tiempo.

Ambas sentencias se cargan de razón cuando analizamos el lenguaje con el que se dirigen a nosotros quienes ocupan las cimas del poder, tanto monta, político o económico. No sé si son arrebatos de nostalgia o simple incapacidad para comprender este mundo en que nos hemos sumido. Lo cierto es que cuando les escucho, me siento como Ignatius J. Reilly, el protagonista de la novela de John Kennedy Toole 'La conjura de los necios'. Esos discursos huelen a funeral, al menos yo no soy capaz de rescatar espigando entre esa retórica hueca alguna que tenga vida. Sus argumentos dependen del papel asignado por las urnas, gobierno u oposición, siendo perfectamente intercambiables entre unos y otros.

En sus enunciados anudan de forma aleatoria eufemismos y vaciamientos. Por un lado, envuelven en el celofán de las palabras los términos con los que nos aporrean, como si por decirlo de forma más suave la cruda realidad se hiciera menos indigesta; pero por otro, corroen, a fuerza de manosear, el contenido de unos vocablos que en su día evocaron hermosas aspiraciones. La democracia o la libertad son, en su boca, perritos calientes que se expenden por doquier.

Mi cara, entonces, refleja de forma inconsciente un rictus mohíno. Imagino una mano por detrás que les indica lo que tienen que decir y lo dicen aun sin entenderlo. Porque si lo entendieran sabrían cómo transmitirlo. Serían personas que habrían dedicado tiempo y esfuerzo para formarse una voz propia, para adquirir su saber. Sus palabras,entonces, no serían de hamburguesería. 

Publicado en "El Norte de Castilla" el 7-06-2012

lunes, 4 de junio de 2012

Buridán: agua o heno


Al pobre burro, que tenía tanta hambre como sed, le pusieron entre un pesebre con heno y otro con agua. El animal, murió, aunque nunca se nos dijo si por inanición o por deshidratación. La historia del asno de Buridán nunca ocurrió aunque ha pasado a la gran historia de la filosofía. El sobrenombre no hace referencia al pueblo donde vivía el borriquillo, es la prueba de que las formas sutiles de insulto tienen más fuerza que las groseras cuyo estruendo se lleva el viento. Es tan así que setecientos años depués de la disputa, el término Buridán está asociado al asno y no al teólogo francés al que se pretendía satirizar. Este hombre, escolástico y seguidor de Guillermo de Ockham, defendía un determinismo moral según el cual las personas expuestas a tomar una decisión tienen la obligación de optar por el mayor bien. Sus rivales intelectuales crearon el cuento y dejaron para la posteridad la asociación entre el burro y el bueno de Jean.

BURIDÁN: AGUA O HENO

Al pobre burro, que tenía tanta hambre como sed, le pusieron entre un pesebre con heno y otro con agua. El animal, murió, aunque nunca se nos dijo si por inanición o por deshidratación. La historia del asno de Buridán nunca ocurrió aunque ha pasado a la gran historia de la filosofía. El sobrenombre no hace referencia al pueblo donde vivía el borriquillo, es la prueba de que las formas sutiles de insulto tienen más fuerza que las groseras cuyo estruendo se lleva el viento. Es tan así que setecientos años depués de la disputa, el término Buridán está asociado al asno y no al teólogo francés al que se pretendía satirizar. Este hombre, escolástico y seguidor de Guillermo de Ockham, defendía un determinismo moral según el cual las personas expuestas a tomar una decisión tienen la obligación de optar por el mayor bien. Sus rivales intelectuales crearon el cuento y dejaron para la posteridad la asociación entre el burro y el bueno de Jean.

viernes, 1 de junio de 2012

LA MECHA


El gas simbólico es altamente inflamable, cualquier cerilla prendida en sus aledaños puede provocar una explosión porque los símbolos habitan en el imaginario colectivo, un pantanoso terreno adosado a las vísceras y, por tanto, fácilmente manipulable por quienes se han arrogado su usufructo. Este conjunto de colores, sonidos o idealizaciones históricas se asumen como propias por una gran parte de la población que está expuesta a que sus dirigentes utilicen mezquinamente esos arraigos colectivos para sus beneficios particulares. Se envuelven en la bandera para que el dedo de la responsabilidad deje de apuntarles a ellos y se dirija al enemigo externo o al desleal de casa. Es un clásico la aparición de algún rescoldo relacionado con Gibraltar cuando la situación económica se complica.
En un estado moderno esos símbolos no pueden ser otra cosa que la representación de un paraguas, el propio estado, que cobija a quien se cubre bajo su tela. Desde este prisma suena como una afrenta que, quien días atrás decía que cualquier recorte le parecía pequeño, pretenda ahora convertirse en madre de la patria escondiendo sus vergüenzas en un himno. Es un ataque a la razón que, mientras vemos peligrar el estado de bienestar, convirtamos en el principal debate unos silbidos. Más que nada porque esos silbidos no son una enfermedad, en todo caso serían un síntoma de algo mucho más grave: la desafección, no solo territorial, de una buena parte de la sociedad ante un modelo político y social que muestra claras grietas en el casco del barco llamado España. 
Aquí, la capitana, en vez de ser la última que abandona la nave, ha decidido prender la mecha de los explosivos buscando el enfrentamiento entre la tripulación para no explicar por qué la bodega está vacía. Mientras estemos entretenidos en discusiones sobre si se debió jugar o no un partido de fútbol, Esperanza caminará con paso imperial. Al fin y al cabo la España de sus sueños son unas tijeras y un desfile militar.

Publicado en "El Norte de Castilla" el 21-05-2012