jueves, 1 de mayo de 2014

SINGFROGS SQUARE

No, no estaba abandonada. Que no nos quieran quitar hasta la memoria. Allí, por ejemplo, conocí a la madre de mi hijo. Y ese día, como el anterior, como los siguientes, la plaza de Cantarranas hervía. Es cierto que tanta vida generaba algún efecto indeseado, pero no más que en tantos otros lugares donde la gente convive en la calle. La diferencia es que las personas que se agrupaban en la plazuela no parecían dignas de ocupar un espacio en el centro de esta ciudad, vestían mal y se cortaban pocas veces el pelo. Mala publicidad para quien pretende especular con el jugoso pastel de los metros cuadrados. Había que poner en marcha una maquinaria para expulsar a esa gente ‘molesta’ y se optó por una ya conocida: la criminalización de las personas, la estigmatización del espacio. La socióloga británica Ruth Glass o la escritora canadiense Jane Jacobs describieron estas prácticas cuyo fin último es expulsar a la clase obrera del centro para que, posteriormente, sea ocupado por esa clase media con pretensiones. En Valladolid se siguió el catón. En Cantarranas no se bebía más que en Paraíso, ni se movía más droga que en Coca, ni había más altercados que en San Miguel; pero sí había más policía, más multas, más denuncias, más expedientes. A la plaza la vaciaron.
Tras un prudencial silencio toca dulcificar la imagen, preparar el terreno. Se habla de regenerar, se organizan actividades evocadoras, se envuelve en una seda cultural y se expone plagado de buenas intenciones. Surgen nuevos negocios que de ‘nuevo’ solo tienen una estética artificiosa y un nombre en inglés. Ahora alquilar un espacio es coworking, cobrar por una financiación crowdfunding. Se habla, también, de aportar valor, de eso no cabe duda, un valor que antes no tenía, porque los que frecuentaban la plaza eran, por ejemplo, un chaval de pueblo que vivía en la Victoria y una chavala de Parquesol. Tomaban una cerveza y se reían muy cerca de la catedral, un pésimo espectáculo para los ojos puros que prefieren el silencio de los cementerios en una plaza de diseño de la que se podrán hacer postales. Lo siento, eso no es regenerar, es generar otra cosa para otras personas que tienen otros intereses. 

Publicado en "El Norte de Castilla" el 01-05-2014

1 comentario:

  1. Echo de menos la cantarranas de mi juventud.

    Besos desde el aire

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