lunes, 30 de mayo de 2011

Lola Herrera: «El teatro está en crisis permanente, por eso la actual no nos afecta»


 


La vallisoletana Lola Herrera, junto con Imanol Arias, recoge esta noche el Premio La Casa del Actor 2011, con el que ha sido reconocida por su «dedicación profesional y personal». Días antes, desgranó sus vivencias y reflexiones en esta entrevista realizada para El Norte de Castilla y el programa 'Mejor póngame un café' que emite radiocastillayleon.com.
-Una herrera coge el hierro frío y le da forma con el calor. ¿Ser actriz hace honor a su apellido?
-El hierro no tiene por qué ser muy frío, la calidez también está en él. Los textos tienen alma pero sí, hay una serie de elementos que tiene el material y que luego se le forja a través de la interpretación.
-Cuando uno lee, pone rostro a los personajes, usted ha conseguido que cuando leamos un libro los personajes tengan su cara.
-Un día me dijo Delibes que oía la voz de Carmen Sotillo y que desapareció porque ahora me veía a mí. Sentí eso como un milagro.

domingo, 29 de mayo de 2011

Joaquín Robledo, premio Cossío a la Cooperación y Proyección Exterior

El colaborador de El Norte de Castilla, distinguido por sus crónicas sobre las colonias en Valladolid de los rivales mundialistas


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 Joaquín Robledo, colaborador de El Norte de Castilla, fue galardonado ayer con el premio Francisco de Cossío en su modalidad de Cooperación y Proyección Exterior. En concreto, el jurado concedió el galardón a una serie de artículos que, bajo el título 'Vallisoletanos con otra camiseta', publicó en este diario durante la disputa del pasado Mundial de Fútbol de Sudáfrica. En la misma, el autor se acercaba a miembros de las colonias vallisoletanas de los países que fueron rivales de la selección de Vicente del Bosque durante la Copa del Mundo. En concreto fueron personas originarias de Suiza, Honduras, Chile, Portugal, Paraguay, Alemania y Holanda las que desfilaron por la serie de artículos.
Robledo, que se mostró muy sorprendido por el galardón, explicó que el objetivo de esta serie de artículos con el Mundial como fondo buscaban «utilizar el fútbol, una de mis pasiones, para hablar de lo que encuentro en la calle. El fútbol es un crisol que refleja lo que hay en la sociedad. Me parecía interesante, ante la dificultad que puede suponer la integración durante unos años en los que han llegado a España muchos inmigrantes, aprovechar el Mundial para conocer sus historias. Son gente que viven en Valladolid, cuyos hijos van al mismo colegio que los tuyos, que acuden al mismo médico, pero que tiene una historia diferente que quería conocer».
En Facebook
Reconoce que no fue «difícil encontrar gente de todos esos países, salvo Holanda y Honduras, de los que hay una colonia pequeña. Pero no fue complicado. Hay que valorar las ganas de la gente por participar. En aquel momento lo que más satisfacción me dio fue el deseo de esas personas por colaborar Me trasladaron su entusiasmo por vivir aquí».
¿Cómo lograba Joaquín Robledo encontrar personas originarias de las naciones a las que se enfrentaba España durante el Mundial de Sudáfrica? El galardonado destaca el peso de Facebook y «la gente que me llamaba o se ponía en contacto conmigo. Incluso alguno me daba alternativas de países a los que al final no nos enfrentamos». Robledo hace hincapié en que el premio le ha pillado «con el pie cambiado»: «No me lo esperaba, pero llega en un buen momento porque me considero un intruso dentro del periodismo, un colaborador no habitual. Me hace sentir un poco más una profesión muy necesaria, porque tiene la responsabilidad de velar por un derecho colectivo. Este galardón me llega en un momento en el que mi voluntad es dedicar más horas a escribir».

jueves, 26 de mayo de 2011

Joaquín Robledo gana el 'Francisco de Cossío' de Cooperación y Proyección Exterior

Por el trabajo ‘Vallisoletanos con otra camiseta’, publicado en El Norte de Castilla entre los días 16 de junio y 11 de julio de 2010


26.05.11 - 14:19

 

El Premio de Periodismo ‘Francisco de Cossío’ en la modalidad de Cooperación y Proyección Exterior recayó sobre el periodista vallisoletano Joaquín Robledo por el trabajo ‘Vallisoletanos con otra camiseta’, publicado en El Norte de Castilla entre los días 16 de junio y 11 de julio de 2010.
La serie de reportajes fue realizada con la celebración del Mundial de fútbol de Sudáfrica como hilo conductor, aprovechando cada uno de los encuentros que disputaba la selección española para entrevistar a inmigrantes residentes en Valladolid. “Hizo un reportaje de cada uno de ellos durante el día en el que España jugaba contra el país al que pertenecían”, explicó Sonia Andrino, jefa de Castilla y León de El Norte de Castilla e integrante del jurado.
“Ha sido una decisión bastante complicada porque la calidad de los trabajos era bastante buena. Hicimos tres votaciones que terminaron en empate”, señaló.
El jurado, reunido hoy en el Museo Etnográfico de Castilla y León, de Zamora, estuvo formado también por Ignacio Foces, jefe de Información del diario El Norte de Castilla; José Luis Cabrero, director del semanario La Voz De Zamora; Leticia Sánchez, subdirectora de Informativos de Radio Televisión Castilla y León. Todos ellos valoraron la “originalidad” a la hora de seleccionar la idea, “tomando como referencia un acontecimiento deportivo” y “demostrando que Castilla y León en un lugar de acogida”.
Asimismo, el jurado decidió otorgar una mención especial a José María Valdivieso por su trabajo ‘Embalse de Ricobayo’, emitido en Radio Televisión Castilla y León el 15 de agosto de 2010.

domingo, 22 de mayo de 2011

Que inventen ellos

Yo entiendo a Hitler, aunque comprendo que hizo cosas equivocadas, por supuesto». Estas intempestivas palabras del director de cine danés Lars von Trier en una rueda de prensa en Cannes le perseguirán hasta después de su muerte. No importa que al día siguiente aclarara que «lo de Hitler era una tontería, pero no pude explicarlo bien. Y sonó estupido, era una ridiculez si lo sacabas de contexto». Miguel de Unamuno estuvo toda una vida justificando el que inventen ellos, «al decirlo no quise decir que hayamos de contentarnos con un papel pasivo». El caso es que esas tres palabras escritas en 1906 y dirigidas al europeísta Ortega y Gasset se convirtieron en un estereotipo al que muchos se agarran, con más frecuencia de la debida, pretendiendo definir una supuesta idiosincrasia hispana y, de paso, culpando al bueno de don Miguel del atraso tecnológico. Ni una cosa ni otra tienen razón de ser.

domingo, 15 de mayo de 2011

Ratos tontos

Si en la luneta trasera del coche que circula por delante de nosotros vemos una placa que lleva impresa una L blanca sobre fondo verde, sabremos que el conductor de ese vehículo es novato. Esa 'ele' mayúscula impone una precaución de doble sentido, por un lado advierte ante la imprevisibilidad de quien tiene aún poca maña y por otro obliga a preservar la tranquilidad del conductor novel y a tener muy en cuenta sus limitaciones, propias de la falta de experiencia y de su previsible juventud. Una vez haya pasado un año se retirará la placa dado que el aprendiz ha debido adquirir la pericia suficiente para enfrentarse a la conducción sin ser señalado. Paradójicamente, ese segundo año es el más peligroso. Con el carnet recién estrenado el cerebro ejerce de freno, uno conduce con los cinco sentidos puestos encima del volante extremando las medidas de seguridad.

jueves, 12 de mayo de 2011

Las cosas de mi hijo

Suelo hacer la compra sin guión. Pasillo arriba, pasillo abajo, voy haciendo acopio de viandas y pertrechos guiado, únicamente, por el vago recuerdo de lo que falta en los estantes de mi alacena. Como no voy a tiro fijo hago innumerables escalas, miro, por ejemplo, las galletas, cierro los ojos y trato de abrir mentalmente la puerta correspondiente para ver si aún quedan o hacen falta. En caso de duda se meten en el carro. Mejor dos cajas que desayunar, sin más, leche bebida.
Uno de esos días de supermercado me acompañaba mi hijo. Estaba en ese momento en que los niños empiezan a encontrar sentido a las letras. Aprovechó una de mis paradas, tomo una lata de un refresco, lo miró y me preguntó: ¿que significa light? Que no tiene azúcar, le contesté. Continuó leyendo. Sin-ca-fe-í-na. Levantó la cabeza, la giró buscándome con su mirada y me dijo: papá aquí pone lo que no tiene, pero ¿que tiene?
El rival que ayer se enfrentó al Valladolid era como aquel refresco de zarzaparrilla. Dio la impresión de que, a estas alturas, le falta el azúcar de las aspiraciones y la cafeína del miedo y, en estas condiciones, los equipos de fútbol son toros afeitados. Menos mal, por el bien del Real Valladolid y por el de la propia competición, que alguien tuvo una idea brillante, dejar que una plaza de ascenso se disputase por medio de una promoción. De no ser por ella, llevaríamos tres meses asistiendo al campo por asistir y viendo a equipos jugando por jugar. Una especie de juego de rol en el que cada cual se representaría a sí mismo sin más aspiración que la de esperar el fin de curso.
Tan inane era el partido que hasta el árbitro se contagió de esa desidia y, viendo que el partido era una representación, decidió mirar hacia otro lado en más de una ocasión con la aquiescencia de los contendientes. Podría haber expulsado a Pedro López por frenar a Camille cuando se aprestaba a encarar a Javi Jiménez pero ¿para qué? Mejor dejarlo estar.
Con la anuencia del Córdoba, el Valladolid pudo realizar, por instantes, un fútbol de salón que nos deleitó. El único pero, con estrambote, fue la lesión de Barragán. Como el chico tenía cuatro amarillas acumuladas, aprovechó para forzar la quinta y así, mientras se recupera, cumple el partido de sanción. Lo mejor fue ver al chaval ir a dar explicaciones al colegiado. Venía a mi cabeza otra anécdota de mi hijo. Intentaba aprenderse los océanos porque se los iban a preguntar en un examen. Los recitaba pero le faltaba uno. Volvía a empezar, los enumeraba de nuevo y le seguían saliendo cuatro. Así estuvo toda la tarde, nunca decía todos y cada vez le faltaba uno distinto. Cuando fue a dormir me dijo: no te preocupes, mañana les pongo todos. Cuando llegó a casa me contó que había puesto todos. Cuando le pregunté que si estaba seguro, me enseñó un papel con los cinco océanos anotados. Había sacado una chuleta. Cuando le comenté que ese no era el camino y que, de pillarle la profesora, le habría suspendido, sonrió y me dijo, «tranquilo, a ella también se lo he dicho». Barragán encogió los hombros y pareció decir al colegiado, «perdóneme, ya sé que esta mal, pero tenía que hacerlo».

Publicado en "El Norte de Castilla" el 12-5-2011

domingo, 8 de mayo de 2011

La flor en el erial

Las estadísticas son una forma de engañar como cualquier otra, una forma de explicar lisa y cuadrada facetas que son ásperas y redondas. Sirve para ofrecer frías pistas pero estas, sin contexto ni sentimientos, tienen el mismo valor alimenticio que el agua hervida. Ayer, lo sabéis, falleció Severiano Ballesteros. Su palmarés es extenso pero hay algunos que le superan. Atendiendo a los datos, Seve pertenece al club de los grandes pero sin ser el más grande. Sin embargo lo es, lo sigue siendo, por impacto y talento, por el valor añadido que supone ser un pionero. Cualquier campo de tulipanes en Holanda puede ser hermoso pero no es comparable con la belleza de una flor que brota por generación espontánea en un erial, una flor que, con la ayuda del viento, tiene fuerza para hacer verdeguear un desierto.