viernes, 20 de septiembre de 2019

UN CUARTO DE SIGLO, UNA ETERNIDAD


Algunas efemérides nos sirven para recordar grandes hitos históricos, momentos singulares que trazaron una frontera en el tiempo que separaba un antes de un después. Otras, más modestas, normalmente más cercanas, nos son útiles para comprender -cuanto menos para intentarlo- determinados cambios sociales que, por momentos a la chita callando, por momentos a voces, se han ido produciendo. Son fechas ancladas en la memoria que, al recordarlas, producen en nosotros un efecto similar al de detenerse ante una foto vieja en la que aparecemos rodeados de aquella pandilla de veranos atrás. Una mezcla entre la necesidad de ubicar a los protagonistas -¿Qué sería de Fulanito? Nunca volvimos a saber de él. Pobre Menganita, ¡cómo se cebó la vida con ella!- y la certeza de constatar unos cambios que, si bien no se notan de un día a otro, pueden ser crueles cuando la distancia se mide en decenios.

viernes, 13 de septiembre de 2019

INCERTIDUMBRE DE PRINCIPIO


En el ámbito de la mecánica cuántica, Heisenberg dispuso, en un postulado conocido como el principio de incertidumbre, que de algunos pares de magnitudes físicas, es imposible conocer las dos a la vez. Vaya, que aplicando este principio a esas cositas que pueden sucedernos en cualquier momento, este físico nos recomienda callarnos si, por eso de la casualidad, descubrimos -sin ser vistos- que la pareja de alguien a quien de verdad apreciamos le ha puesto los cuernos. La inercia podría arrastrarnos a coger inmediatamente el móvil para avisar a dicha persona, precisamente por el aprecio profesado, de lo que entendemos como una traición.
Craso error: el simple hecho de que sepa que se sabe interferirá en cualquier posible decisión que pueda tomar. Podría ser que, sin el aviso, nunca hubiera tenido la más mínima sospecha, con lo que su vida, más o menos feliz, no se habría visto alterada y habría seguido como si tal hecho no hubiera ocurrido. Podría ser que hubiera descubierto la infidelidad por su propia cuenta o se hubiera enterado gracias a un arrebato de sinceridad de su pareja. Con la cornamenta invisible, cabe que hubiera entendido que había razón suficiente para mantener la relación, que era viable un volver a empezar. Arreglo imposible si tuviera constancia de que las protuberancias frontales eran conocidas más allá de las paredes de su hogar. Podría, incluso, ser que la relación de la pareja no estuviese sujeta a los parámetros convencionales y ambos estuvieran abiertos a relaciones mutuamente consentidas con terceras personas. En tal caso, el hecho en sí no acarrearía erosión entre ellos. Sin embargo, el que una persona ajena conozca la situación podría incomodarle y hacerle replantear su modelo de vida al sentirse socialmente juzgado.

miércoles, 21 de agosto de 2019

LO DEJA VIVO, QUE NO ES POCO


He escuchado, y en más de una ocasión, que, de no haberle atropellado la fatalidad en forma de muerte prematura, Marcos Fernández hubiera convertido al Real Valladolid en una suerte de Villarreal, que el proyecto del constructor de origen leonés iba bien encaminado para borrar de la espalda del Pucela la vitola de equipo ascensor -cola de león o cabeza de ratón- y asentarle entre la oligarquía que sale de casa para viajar por Europa. Tal vez quienes así opinan tengan razón, tal vez no; darlo vueltas a estas alturas no es más que un juego, un artificio estéril: las ucronías no se pueden confirmar ni refutar. Lo único cierto es que la historia del Real Valladolid desde entonces hasta aquí es la que es y no tenemos ni idea de cómo hubiera sido si hubiera sido de otra forma.

viernes, 28 de junio de 2019

COLES DE BRUSELAS

Tiempo atrás pasé una buena tarde de risas con un amigo que me contaba las vicisitudes de su primer encuentro-desencuentro con sus suegros. El caso es que estos últimos días, escuchando las idas y venidas, las curvas, rectas, recovecos y rincones de las distintas negociaciones abiertas para conformar los gobiernos de las instituciones en las que no hay una mayoría más o menos clara -y aun en estas, ¿verdad, Jesús Julio?-, me he acordado de la peripecia que relató mi amigo en aquella sobremesa.
Él, ¡qué tiempos!, se había enamorado. Elegir quién quieres que sea tu pareja es potestad de cada cual. Luego puede haber o no correspondencia. En este caso, la hubo. Ir a votar tiene matices similares. Cada quien con sus razones, razones que a veces la razón no entiende, pone la vista en un partido, lo elige, lo vota. Este, a posteriori, con sus actos, puede corresponderte o no. Es más, puede que ni tenga la posibilidad de corresponderte; si no pisa moqueta, la cosa se queda en un ‘ni sí, ni no’ en espera, largo se fía, en una nueva oportunidad.

viernes, 21 de junio de 2019

TE ACUERDAS DE ENTONCES CUANDO…


Puedes estar hablando con tu hijo y sacar a colación lo que hiciste aquel verano en que tenías su edad; escuchar el nombre de una ciudad y recuperar en tu imaginación aquellas vacaciones, las historias juveniles con un amigo que se fue a vivir allá, el fatal accidente de un compañero de estudios… Podemos estirar el catálogo de situaciones en las que giramos el cuello de la memoria para mirar hacia atrás hasta el infinito. Con demasiada frecuencia el pasado, ese pasado personal que nos arrebata del presente, extiende alguno de sus tentáculos con la intención de zancadillearnos. De esta forma, aunque no terminemos de caer, de frenar en seco nuestro caminar, durante un tiempo avanzamos a trompicones. 
La tentación, llegados estos casos, vive en un arriba que se llama Jorge Manrique, “cualquiera tiempo pasado fue mejor”. En general, casi ninguna etapa anterior lo fue, lo sabemos todos menos los miembros de aquellos grupúsculos sectarios, tanto da nacionalistas de uno u otro pelo o corrientes de un desvariado progresismo, que reclaman del pasado estados o escenarios ideales que nunca se dieron. Sabemos, digo, en cuanto la razón nos devuelve al presente, que esa idealización nos parece mejor que el hoy porque ese pasado una vez fue nuestro.

viernes, 14 de junio de 2019

DISTORSIONES FRENTE AL ESPEJO


Unos se pueden creer buenos, más que buenos o los mejores. Pueden incluso serlo. Si además, en su entorno les repiten una y otra vez -bien en confidencias, susurros que se tornan suaves caricias al oído, bien a coro en los happening de su organización, voces que se vuelven abono para el ego- que nadie como ellos; si dicho entorno, tanto da si convencidos de ello o haciendo como si lo estuvieran, juzgan como injusto, casi como una afrenta, que el resultado de unas elecciones no esté al nivel de dichos halagos, se corre el riesgo de pasarse de frenada, de no medir bien los resultados. Valladolid Toma la Palabra disfruta con su hermosura cuando se mira al espejo. Lo que, si no son capaces de actuar sustrayéndose de ello, puede abocarles a una larga travesía por el desierto porque la política no va de hermosuras, merecimientos ni bondades. Y aunque, visto lo visto en otros lares, obtuvo un buen resultado, perdió un concejal y su anterior socio ganó tres. Una realidad que le quitó la etiqueta de imprescindible para alcanzar una mayoría. La política es aritmética.

viernes, 7 de junio de 2019

COMO VINE, SE IRÁN

Se acerca el momento decisivo para agricultores de cereal y estudiantes de segundo de Bachillerato. Días de nervios;  la suerte, sin embargo, ya está echada. Falta la cosecha, el examen, pero nada saldrá de ahí que el curso no hubiera ido poco a poco narrando.
Los agricultores saben que su nota final será un rotundo suspenso, que la falta de agua primaveral agostó sus cultivos, que no van a recuperar ni el trabajo realizado. Cerrarán la campaña con un lamento y un ¡otro año será! a modo de triste consuelo.
Los estudiantes se encuentran enfrascados en lo que antaño llamábamos Selectividad o hincando codos preparando el asalto a una segunda vuelta de exámenes que les permita rematar lo pendiente. En uno u otro caso, anhelan cerrar una etapa y formarse profesionalmente mediante algún Grado Superior o abrir las puertas de la Universidad. Al margen de la cosecha de cada cual, los aspirantes de nuestra comunidad se quejan de que la prueba selectiva es aquí comparativamente más dura que realiza el estudiantado de otros territorios lo que merma su nota y con ella las posibilidades de elegir la titulación deseada.

jueves, 30 de mayo de 2019

ALERGIA O PARÁSITOS

Foto "El Norte de Castilla"
El ser humano, entre otros bichos, ha desarrollado un sistema inmunológico con el propósito de defenderse de los gérmenes patógenos -virus, bacterias, hongos…-  que le pudieran atacar. Para ese combate, nuestro sistema defensivo emplea una serie de anticuerpos, las inmunoglobulinas, cuya labor consiste en identificar primero y neutralizar después los elementos nocivos que vinieron a menoscabar nuestra salud. En determinadas ocasiones, sin embargo, este método defensivo se activa de forma inconveniente provocándonos enfermedades autoinmunes –ataca a células sanas del propio cuerpo- o alergias –reacciona ante sustancias que, siendo inocuas, cataloga como peligrosas-.

viernes, 24 de mayo de 2019

FUERA DE FOCO

Foto "El Norte"
No será extraño que el próximo domingo más de uno pregunte a cualquier interventor que se le cruce en el colegio electoral que qué pintan tres urnas encima de la mesa. Será entonces cuando se enteren de que, además de ‘p`alcalde’ y ‘pa presidente’, hay que votar, dicho de esta manera y sin tener muy claro qué es lo que se elige, ‘pa las europeas’. Y ya que estamos, no será cuestión de desperdiciar el viaje; por el mismo precio tres votos. Alguno, entre no tener claro para qué, ni si quiera a quién, reculará. “Con dos voy servido, gracias”.
Y ahí esté el punto en que se enredó la madeja. Por más que oficialmente nos cuenten  la milonga de lo importante que es elegir europarlamentarios; por más que se solacen con discursos tan altisonantes como vacuos al respecto de la vital trascendencia de la elaboración de una Europa democrática; todo lo relacionado con ‘Europa’, de puro inabarcable, nos da pereza.  Y es natural, comprender los alambicados mecanismos de toma de decisión en este ámbito requiere un esfuerzo propio de profesionales. Sí sabemos que en ‘Europa’ se deciden cosas importantes, pero se tiene la sensación de que nuestro voto se pierde por algún desagüe en ese proceso. No andan desencaminado quienes así piensan: el Parlamento Europeo, al no contar en su ámbito con el monopolio legislativo, sirve, pero sirve poco. Vaya, que estas alicortas elecciones valen, sí, pero para muy poco tirando a casi nada.

domingo, 19 de mayo de 2019

NOTRE DAME DE PUCELA

Foto El Norte
Aún tenemos insertas en la retina las lenguas de fuego que asolaron la Catedral de Notre Dame. En unos pocos minutos, varios cientos de años se fueron convirtiendo irremisiblemente en polvo. Una vez sofocado el incendio, las heridas mostraron abiertas las sucesivas capas de piel que superpuestas recubrían y conformaban el cuerpo del templo. Porque la Notre Dame que ardió es, a la vez, una y varias;porque el conjunto actual es el que se ideó en el siglo XII, pero también el que parecía concluido cien años más tarde, el que se remató otros cien después, el que tuvo que cambiar su aguja a finales del XVIII, el que la Revolución Francesa desacralizó, el que Napoléon le devolvió su uso religioso, el novelado por Víctor Hugo, el que incorporó aguja y gárgolas en la remodelación de la segunda mitad del XIX, el que fue cuidado y limpiado para lucir como lucía diez minutos antes del incendio. Pero no es solo la suma de talento y trabajo acumulado a lo largo de las generaciones que nos precedieron, Notre Dame es también la historia que será, el folio en blanco en el que nuestros hijos –esperemos que dejemos espacio para un futuro que merezca ser relatado– escribirán la historia que habrá de venir. Sumemos una tercera visión que se contrapone a las anteriores: frente a la dinámica y objetiva de los hechos sucesivos, el templo parisino es una estampa estática y subjetiva, una foto con algún familiar que ya hoy no está con nosotros, el recuerdo de aquella novia que tuvimos o, es mi caso, aquel hueco en la plaza que espera que lo llenemos, que recuerda la visita pendiente.

jueves, 16 de mayo de 2019

SOBERANÍA, ¡JA!

Foto "El Norte"
De tanto en tanto se representa una escena similar: una decisión del gobierno español que disgusta al de los Estados Unidos, en este caso la retirada de la fragata Méndez Núñez de un operativo militar estadounidense conformado en torno al portaviones Abraham Lincoln.
Posteriormente se aducen razones pretendiendo justificar la decisión -Margarita Robles, la ministra (creo que hay que decir ‘en funciones’) del área militar, afirma que el motivo en este caso tiene que ver con un cambio no previsto del escenario, que cuando llegaron al acuerdo de colaboración no había intención de rascar los bemoles de los ‘ayatolás’ iraníes-, a la par que se procura tomar el asunto como menor, como si fuera algo de trámite -en este caso Borrell, el ministro (creo que hay que decir ‘en funciones’) de la diplomacia, resalta que no hay herida y que de haberla sería de mercromina y poco más-.

martes, 14 de mayo de 2019

OS LO DIJE

Foto "El Norte"
No es que se llevaran bien, tampoco lo contrario. En sus conversaciones ambos guardaban la compostura bien que, eso sí, dejaban claro la ausencia mutua de afecto.
–Buenos días, 'seor' José, lleva alegre el paso. Bien parece.
–Pues parecerá como dices, pero no te lo vayas a creer. Bien, la verdad, no me encuentro. Te podría engañar, pero 'pa' qué. Pedro, a los Santos no llego.
–Siempre se anda quejando. Pero no se apure, durará más de lo que dice. Usted y yo sabemos que mala hierba nunca muere.
–Te apuesto lo que quieras a que ese día, cuando vayas al cementerio, ya llevaré allí tiempo viendo las flores desde abajo.

viernes, 10 de mayo de 2019

ÉPOCA DEL TURISMO


Imagen tomada de planetagea.wordpress.com
Es difícil atinar más y con más concreción que aquella monja agustina. En los alrededores de su casa, en las estancias que permanecen al margen de la clausura del Monasterio de Nuestra Señora de Gracia de Madrigal de las Altas Torres, mientras caminaba por las estancias en las que el mundo vio por primera vez a la niña que pasados los años -y los azares, y las traiciones, y las guerras- se convirtió en Isabel la Católica, la monja sibila diseccionaba ante un grupo de visitantes la historia del aquel cenobio que antes de la cesión por Carlos -I de aquí y V de allá- fuera el Palacio de Juan II. La mujer se refería al siglo tal, a la época cual, a la desamortización pascual, hasta que llegó a nuestro tiempo, la época del turismo dijo. Así, ni siglo XXI, ni edad contemporánea, ni sociedad del conocimiento, ni revolución digital. Dijo ‘época del turismo’ y acertó de pleno. Porque más allá de lo que este fenómeno supone en materia contable, no hay más que ver los diversos análisis de la economía española; más allá de las expectativas que origina para resolver todo tipo de problemáticas, hasta las de la despoblación de nuestras tierras; el turismo ha generado una visión y, a partir de ahí, una posición ante el mundo que ha modificado las estructuras físicas de la geografía y las mentales de los habitantes. El turismo, invasivo por definición, no es más que una masa de seres urbanos que visitan lugares distintos al suyo de residencia para saborear lo diferente pero pretendiendo las mismas comodidades que encontrarían en su casa. Y ese mundo exterior, money is money, se ha ido adaptando a estas exigencias.

lunes, 6 de mayo de 2019

TIERRA DE DOS COSECHAS

Foto "El Norte"
Él nunca los ha visto; jamás, en sus casi ochenta años, ha visitado aquellos países, pero sus paisanos que tomaron el camino de la emigración allende los Pirineos le hablaban y no paraban acerca de la fertilidad de aquellas tierras lejanas, más aún si las comparábamos con las de aquí, parcas, mucho menos generosas. Estas referencias habían hecho mella en el pensamiento de Fortunato de forma tal que le habían provocado una especie de sentimiento bastante similar a la sana envidia que afloraba en cuanto la ocasión lo hacía propicio.
– No podemos comparar nuestros campos con los de Francia, Bélgica y todos esos países de por ahí. De sus tierras Los agricultores de allí sacan dos y a veces más cosechas.
En las palabras de Fortu no había aparecido, eso sí, síntoma alguno de admiración sobre sus colegas del norte.

jueves, 2 de mayo de 2019

EL ALETEO DE SUSANA DÍAZ


El cuerpo electoral es un sistema complejo porque está formado por una infinidad de partes interconectadas entre sí por unos lazos que generan un caudal de información imposible de analizar. Dado que además es dinámico -va evolucionando acorde pasa el tiempo- y caótico –cualquier variación de las condiciones puede provocar efectos muy diferentes en el comportamiento-, el cuerpo electoral está sujeto al efecto mariposa, esto es, un hecho en apariencia insignificante en algún lugar produce un cambio radical e imprevisible en otro lugar diferente. Existen miles de asesores, unos técnicos, otros augures, dedicados a trampear sobre el sistema en pos del beneficio de la parte contratante. Los que tuvo a sueldo Susana Díaz le llevaron a convocar elecciones por adelantado. Entendieron que no les venía bien acercar los comicios propios al batiburrillo electoral de mayo, que los  mensajes se podrían mezclar y que tal mezcolanza no era buena para ella. Así, sola, porque yo lo valgo, ganaría fácil y después, para la primavera, el que más chiflase, capador, el piñazo que bien se pudieran llevar los suyos, es un decir, no le arrastraría.

domingo, 28 de abril de 2019

LA EXCUSA DEL FUE SIN QUERER

Foto "El Norte"
Ahora, en tiempos de campaña electoral, justo cuando los políticos pretenden –más si cabe que habitualmente– convencernos de que con ellos al frente el paraíso estaría al alcance de la mano, el meme que me llegó por Whatsapp me arrancó una sonrisa. Que no te engañen, decía, los únicos que dan trabajo indefinido son los hijos. 'El Norte', no este periódico sino un grupo musical de los que a rebufo de la movida proliferaron a finales de los ochenta, perpetró una canción pastelosa hasta la náusea que repetía mil veces que 'un diamante es para siempre'. No, para siempre, para siempre, entendido siempre como todas las horas del día, todos los días del año, todos los años de la vida, los hijos. Por unos u otros motivos, siempre la están preparando. Yo, mal que bien, lo voy llevando aunque hay algo que me supera, una expresión que me saca de quicio: 'Fue sin querer'. Da igual si han tirado el plato de la comida al suelo, se han olvidado de un examen o han pegado a otro chaval en el colegio. Todo, siempre, fue sin querer. Lo grave es que debe de resultar tan eficaz que los adultos también decidieron utilizar la misma excusa. Así, para evitar que la responsabilidad por los daños se escapara por la gatera, los legisladores añadieron la palabra 'negligente' a una serie de conductas o resultados de conductas para que, aunque menos, tuvieran pena. El negligente en realidad no es el delito, lo es sino quien, por ejemplo, conduce a 200 Km/h o va bebido y atropella 'sin querer' a otra persona.

jueves, 25 de abril de 2019

LA RAZÓN FRENTE A TENER RAZÓN



Polvo, humo, niebla, el ambiente se llena de palabras sin apenas peso que impiden ver. El debate, los debates. Pasaron y el paisaje quedó como cuando se despeja la polvareda levantada por un coche en un camino: mucho ruido antes, después todo más o menos exactamente igual que estaba. Sí, entiendo el revuelo de los días de víspera, a este tipo de debates les ocurre, al estilo de la propia democracia, que son el peor formato a excepción de todos los demás. Vamos, que dado el paño, ¡y madre mía, qué paño!, no hemos sido capaces de encontrar un modelo mejor. Al menos obligan a los candidatos -un ‘los candidatos’ en masculino, masculino; sin nada de genérico- a confrontar sus programas frente a sus adversarios con nosotros como testigos en la distancia.
Antaño, quizá por la novedad, tal vez porque en los protagonistas aún existía un punto de candor que se fue perdiendo cuando las sucesivas hornadas de asesores limaron las aristas de los debates y los debatientes, tenían alguna gracia, algún valor añadido. Hoy por hoy, pasado el tiempo, erosionado el modelo, resabiados los contendientes, han quedado como un triste escaparate en el que se exhiben sonrisas enlatadas, poses preparadas, latigazos ensayados, productos ultracongelados.

miércoles, 24 de abril de 2019

LO RAZONABLE SERÍA...

Foto "El Norte"
Acababa de comer. Debía de estar en ese justo punto en que se deja de estar despierto pero sin haber entrado en el territorio de los dormidos; en esa sazón en que parece que las luces de lo consciente se te van apagando pero aún queda encendida alguna bombillita que te mantiene alerta ante lo que ocurre alrededor. La televisión estaba encendida, los documentales de bichos no suelen fallar en su quehacer como narcóticos. No suelen fallar, pero esa tarde el reportaje sobre los lobos tuvo el efecto contrario debido a un ridículo comentario del cronista al que se le vieron las costuras urbanas. Mi lucecita de guardia captó la tontería. Me desperecé, salí del letargo. No me lo podía creer. Estaba la criatura contándonos que no todos los lobos salen a cazar, que son solo unos pocos los encargados de ir en pos del alimento, que la mayoría permanece en la manada esperando el momento del almuerzo que a buen seguro les traerán aquellos. Hasta ahí, todo normal, comentarios y tono muy válidos para dejarte encapsular por el sueño. El despropósito llegó en el añadido. Lejos de lo que pudiéramos creer –el tío dijo 'lejos de lo que pudiéramos creer'– esos pocos lobos eran los más jóvenes cuando lo razonable sería –el tío dijo 'lo razonable sería'– que quienes proveyeran de alimento fueran los más viejos ya que su experiencia les permitiría desarrollar mejor la labor. Vamos, que el émulo, Dios me perdone, de Félix Rodríguez de la Fuente pensaba que la jerarquía de una manada de lobos se ordenaba con los criterios de un jefe de personal de tres al cuarto. Y no, en la naturaleza, y en los pueblos, los jóvenes son los que, en cuanto pueden, se encargan de las tareas más fatigosas con el obvio fin de ir aprendiendo y liberando a los viejos que ya fueron jóvenes y tuvieron que pasar por tal tamiz.

lunes, 22 de abril de 2019

SE LE VE AUNQUE NO APAREZCA

Foto "El Norte"
Posiblemente en alguna situación parecida a esta, si bien muchos siglos atrás, el ser humano agarró sus miedos y los atenuó valiéndose por primera vez de un recurso exclusivo de los de su especie que posteriormente fue conocido como ‘oración’. Después, con la erosión lógica por el manoseo de cientos de generaciones, la oración fue adaptándose a los diversos ritos religiosos que fueron, son y serán y tomando formas concretas en función de las diferentes dificultades ante las que la propia existencia nos aboca o los simples hechos ineludibles a la propia existencia como la enfermedad o la muerte; pero antes de todos esos procesos antropológicos, antes de invocar a diosas de la fertilidad o a deidades que procurarían fértiles cosechas, algún ser humano quiso encontrar auxilio más allá de sus propias fuerzas cuando comprendió que estas no eran suficientes. Fue, por tanto, un momento de absoluta modestia, unos segundos en los que nuestro pasado asumió que ni las propias fuerzas, ni su orgullo, tenían ya capacidad para salvarle el pellejo. Quizá le fue bien y lo atribuyó a la plegaria. Tal vez estando a punto de ser devorado por alguna fiera que le había atacado en campo abierto en una jornada de caza, sintiéndose ya alimento de la bestia, se encomendó a algún supuesto ser superior para que algo ocurriese que revirtiera la situación e, inmediatamente, el animal caía abatido por una certera pedrada lanzada por algún congénere. Nuestro primario protagonista, en tal secuencia de hechos, ante lo que pudo ser sin más una bendita casualidad temporal, advirtió una relación causal que relacionó el ruego con la presencia salvífica de su pariente.
Siglos más tarde, el psicólogo estadounidense Abrahan Maslow, queriéndose adentrar en el comportamiento humano, expuso una teoría en la que, tras escalonar nuestras diferentes necesidades en forma de pirámide, afirmaba que, en la medida que las de abajo se iban satisfaciendo, se creaban unas nuevas que Maslow apuntaba en el piso subsiguiente. En la cuarta planta, siempre según este psicólogo, habitan las necesidades de reconocimiento. Y vaya sí son importantes estas necesidades, tanto que no sé si incluso deberían ir más abajo. Necesitamos ser aceptados en nuestro ámbito y, por lo mismo, llevamos mal, muy mal, sentirnos responsables de un mal que afecta en ese entorno propio. No en vano dedicamos buena parte de nuestro tiempo a encontrar la forma en la que aminorar las consecuencias de nuestros errores, cuando no a evitar que aparezca la relación entre el error y ese autor que soy yo.

jueves, 18 de abril de 2019

VIEJO LOBO DE BAR

Imagen tomada de diariosur.es

Fue Abundio, viejo leonés de la vallisoletana Victoria, el que, pensando que yo sabía, me puso al tanto en Los Robles, ese hogar que cada día nos abre Mariano en la Plaza de San Bartolomé. ¿Sabes, Joaquín, por qué no sale hoy el artículo de Alcántara? No lo sabía, claro, pero la intuición respondía, “91 años”.
Eché la vista atrás. Hacía poco menos de dos años que, en una de esas estupendas veladas de cine al aire libre en la plaza de la Solidaridad del barrio citado, se proyectó el documental ‘La mayor locura’ de Adolfo Dufour y Pablo Mínguez. En él se nos ofrece la mirada de tres personas, el locutor Ángel Marco, la fotógrafa Paca Arceo y el propio Manuel Alcántara, que caminan sobre la última etapa, ‘juegan la prórroga’, que diría el bueno de Manuel. Ayer, el árbitro le pitó el final. La vida pudo ser mejor, también pudo ser peor, el partido terminó y, como casi siempre, con resultado de empate. Un empate que deja satisfecho porque hubo juego, porque hubo partido. En el documental, el crujir de una vieja máquina de escribir hace dúo con un acordeón para crear la atmósfera sonora bajo la que este viejo lobo de bar nos recuerda que solo somos tiempo, que nuestra materia prima no es más que las horas en las que estamos vivos. Y nos deja un consejo, “la tristeza empaña las paredes del alma, hay que sacudírsela”. El mar malagueño de fondo y más de fondo Mayte Martín regalando voz y música de su disco ‘Al cantar a Manuel’: “No pensar nunca en la muerte/ y dejar irse las tardes/ mirando como atardece. / […] y no estar triste por nada/mientras el sol se arrepiente”.