lunes, 23 de diciembre de 2019

DON SERGIO, DE RODILLAS SE LO PIDO

Toni Villa lamenta una jugada inacabada./G. VillamilA mi madre le parecía extraño que compadrease tanto con Julio, que pasara mis buenas tardes conversando con él en el soportal de su casa. Al fin, era el cura del pueblo y por aquel entonces era ya demasiado notorio mi desapego de las cosas de la religión. Quiso la casualidad que un día que acompañaba a mi madre a no sé qué, viéramos a Julio en la otra punta de la calle. Sabedora del ascendiente que sobre mí tenía, había encontrado la ocasión propicia para arrimar el ascua a su sardina. Súbitamente aceleró el paso y le llamó la atención para que esperara. Por buena que fuera la relación, por más que me estimase, un cura era un cura y no iba a renegar de las estructuras más consolidadas de la sociedad. -Don Julio, a ver si convence usted a este muchacho, que tiene la cabeza más dura que una piedra. Dígale algo, que se ha empeñado en que no va a ir a la mili y no hay manera.
El hombre, por la arrancada, ya sabía de dónde le iba a venir el aire. Mientras esperaba a que ella terminase, se le fue dibujando una sonrisa bribona.
-Jose, el muchacho hace más que bien, es lo que tendrían que hacer todos.
-¡Qué cosas tiene usted! ¿Cómo va a ser eso?
Entendí que no era el momento oportuno para abrir la boca. Mejor dejarlo como estaba y esperar a la noche para aprovechar la coyuntura cerrando el asunto de la manera que más me apetecía: tomando la decisión que entendía como correcta y mitigando el disgusto que para mis padres suponía tal obrar. ¿Qué mejor para ello que contar con el beneplácito del cura?
La conversación tuvo su gracia. Mi madre lamentando haber empezado la conversación. Yo diciéndole que seguramente no habría dicho nada distinto de lo que les relatase durante las homilías. Es más, le recordé que ella misma me había comentado varias veces que don Julio predicaba como los ángeles.
-Sí, la verdad es que habla muy bien. No solo lo pienso yo, ¡eh!, que las demás dicen lo mismo; pero pasa que muchas veces no le entendemos lo que cuenta.
Desde hace unos meses empiezo a entender a mi madre, a sentir como aquellas feligresas de finales de los ochenta. Sergio, como don Julio, habla muy bien - el equipo, y va por tres años, cumple las expectativas clasificatorias-, pero no suelo entender sus homilías en forma de alineaciones cada vez que Toni no aparece. El murciano, casi cada vez que juega, destaca, deja claro su talento. Pero no se consolida como titular. Debe de ser que no encuentra otra manera: se arrodilla y suplica ser de los de la partida. Los de la feligresía estamos con él. No entendemos a don Sergio.
Publicado en El Norte de Castilla el 22-12-2019.

viernes, 20 de diciembre de 2019

GUANTES EN DOS PORTERÍAS


De pequeño aprendí una serie de nombres que enmarcaban a lo grande la escasa realidad en la que me movía. Bien canturreando aquello de “Rasueros, provincia de Ávila, partido judicial de Arévalo”; bien observando que en el mapa de colores que colgaba de la pared de la escuela, Ávila estaba pintada de amarillo como de amarillo aparecía teñida toda Castilla la Vieja. Un mapa en el que aparecía Rasueros con punto y nombre escrito a bolígrafo, un punto tan pegado a una raya que por poco no estaba teñido del verde de León. Cuando pregunté al maestro, al cura, a mis padres, por qué esa línea estaba ahí, qué nos diferencia de los de Rágama, solo entendí que ‘ellos son de allí y nosotros de aquí’.

lunes, 16 de diciembre de 2019

¿DÓNDE ESTOY? ¿QUÉ HAGO AQUÍ?

Foto "El Norte de Castilla"
Salir de un coma, despertar de una anestesia, recuperar el ser tras haberlo perdido por un mareo o a consecuencia de un golpe supone una especie de reinicio de nuestros mecanismos cerebrales de la actividad consciente. En estos casos no nos enfrentamos a un súbito despertar, una sacudida del polvo de los pantalones y un continuar como si nada hubiera ocurrido, no, las neuronas se van engarzando tranquilamente, a su ritmo, tomándose el tiempo que consideran necesario.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Y MAÑANA SERÁ OTRO DÍA

Imagen tomada de huffingtonpost.es
Va camino de los ocho meses, y lo que falte por andar, lo del gobierno en funciones, lo que no deja otra cosa que un país en funciones, agazapado, preparándose para correr pero sin saber hacia dónde, que lo que hoy es blanco mañana puede ser negro y tan posible es el fas del acuerdo de izquierdas y centrífugos como por el nefas de la abstención de derechas y centrípetos. O tener que ir a votar otra vez, que nada es descartable en estos tiempos de aventureros sin aventura.
En este interregno malicioso, dado que la aritmética electoral marca que el primer paso para salir del ‘en funciones’ tenga que venir desde las izquierdas, las derechas andan un pelín soliviantadas. Este espacio político y, sobre todo, social, se autootorgó la potestad de decidir por todos la traza de la linde que separa lo que es españolamente válido y lo que es inválido españolamente hablando.

martes, 10 de diciembre de 2019

PUNTITO A PUNTITO

Foto "El Norte de Castilla"
Algunas empresas, por ser las primeras en introducir un artículo o por aportar una variable que diferenciara su producto de los similares, consiguieron que el imaginario colectivo asociase su marca concreta al producto general. De la misma manera en que aún hoy nadie en España va a comprar pan de molde, hubo un tiempo en que en las tiendas no se pedía yogur, gaseosa o café soluble. Cuando una compañía pretendía enfrentarse a estos monopolios, se veía obligada a presentar su producto alternativo con originales campañas publicitarias en las que inexorablemente se apuntaba que dicho producto era igual de bueno y más barato. El paradigma de estos anuncios lo protagonizó en el 83 Carmen Maura. El café que anunciaba la luego afamadísima actriz era «Tan bueno como el mejor café soluble» y su importe, menor:«Notarás la diferencia en el precio». El spot concluía con la protagonista de ¡Ay, Carmela! declamando insinuantemente un lema que caló, «tacita a tacita...». 36 años más tarde, el Pucela se ha inscrito en dicha campaña de ahorro y va afianzando su puesto en la clasificación 'puntito a puntito'. La base de esta estrategia no consiste en empatar anotando tantos como marque el rival, sino pretendiendo que no encajar ninguno, que, tal y como están las cosas, es el número más probable de goles que el Pucela va a anotar. Van por 4 jornadas seguidas sin mojar. Apenas se crean ocasiones, apenas llegan balones arriba, al territorio de Guardiola. Y cuando le llega alguno, como fue el caso ayer, el atacante balear se atora y la liebre se escapa viva. Normal que el chico se lamente. Es difícil que imagine una situación más proclive:por el centro de la portería, bien perfilado, el balón circulando a una velocidad ideal para encararlo, a una distancia perfecta para patearlo con su pierna buena... Pues bien, el remate chocó con el único obstáculo, el portero rival lanzado a la desesperada.

viernes, 6 de diciembre de 2019

EMERGENCIAS


Atención, pregunta: ¿dónde se celebró la anterior Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático? Lo digo porque aunque tratemos a la alta cumbre que se está celebrando en Madrid con un artículo determinado -‘la cumbre’- no es sino ‘una cumbre’ si nos va más el indeterminado u ‘otra cumbre’ si apostamos por el indefinido, la XXV.
Tal vez si se hubiera celebrado en Brasil, como inicialmente estaba previsto, o en Chile, la alternativa que se postuló cuando el país amazónico, Bolsonaro mediante, hizo declinar su compromiso inicial, por estas tierras no nos hubiésemos enterado mucho del asunto, sus debates y sus conclusiones. Que llegara de rebote a Madrid, por más que Chile siga siendo el anfitrión, ha permitido una visualización mediática del problema tratado al menos en el territorio español con un aspecto ciertamente positivo: los medios no se están limitando a lanzar advertencias apocalípticas sino que están aportando cifras, datos, un cierto rigor que permite comprender, más allá de la teología, qué es lo que está ocurriendo, a qué escenarios nos enfrentamos.

lunes, 2 de diciembre de 2019

VAMOS A VER, LISTILLO

Foto "El Norte"

Antonio, después de años en la obra, se vio a sus cuarenta y pico en la calle. La crisis del 2008, que se había cebado con los de su gremio, tampoco tuvo piedad con él. Aprovechó aquellos meses en la estacada para saldar cuentas pendientes. Antonio, rockerete en los 80 del siglo pasado, pensó que para ser feliz quería un camión. Así, se dispuso a ponerse al día con aquello que tantas veces, calimocho en ristre, había cantado entonces. El parón en la economía afectó a todos los sectores y no le resultó sencillo encontrar volante al que ponerse. Hasta hace unos meses.
No podía ser más feliz. 11 metros de largo, 4,18 de alto, mano derecha al volante, codo izquierdo apoyado en la ventanilla,  Loquillo y Trogloditas de melodía y una señal: túnel, 4,30 de gálibo. Despreocupación absoluta. El viaje continúa, “…porque a nadie le gusta el nacer para perder, uh, uh”. Otro túnel, este de 4,20.
-Bah, paso de sobra.
Trámite salvado. “Te creerás que soy alguien con un toque especial, ah, ah”. Tercer subterráneo, 4,15.
-Malo habrá de ser que no pase.
Intentó pasar pero el remolque del camión se estampó contra la bóveda del túnel. Mal asunto, para adelante no podía tirar; por atrás estaba bloqueado por una hilera de coches. A grandes males, grandes remedios. Antonio recordó sus viejos tiempos, agarró la maceta y el cortafríos, ató un nudo en cada una de las esquinas del pañuelo, se lo caló, subió sobre el techo de la cabina y, zasca, zasca, zasca, indiferente a los claxonazos que le increpaban, se aprestó a rebajar el túnel. Al poco, uno de los conductores aburrido de la espera se acercó a ver qué impedía el movimiento. Se llevó las manos a la cabeza.
-Pero hombre de Dios, ¡cómo puede ser tan tonto!, si ve que el camión es demasiado alto, quite un poco de aire de las ruedas y ya, cuando haya  pasado, tendrá tiempo en la primera gasolinera que encuentre de devolverlas la presión necesaria. 
Nuestro Antonio, encaramado aún en la cabina, sonrió con cierta altivez y un poso de condescendencia.
-Anda que… el tonto lo será usted. Quitar aire de las ruedas, dice. Pero vamos a ver, listillo, que por abajo sí pasa, por donde no pasa es por arriba.
Así andamos, ¡qué difícil es hacer un camión que pase por todos los sitios!, parece que si los pasan por abajo, chocan por arriba; que si por arriba no hay impedimentos, es por abajo por donde hallan freno. Celta y Pucela, Pucela y Celta, son dos de esos. Aunque los números, sin embargo, parezcan desmentirlo -ha marcado cuatro goles menos que el Pucela- el arsenal del Celta  está repleto de buenos delanteros y de centrocampistas de calidad. Ya quisieran muchos, Real Valladolid incluido, un Denis, un Beltrán, un Santi Mina o la mitad de un Aspas. ¿Que qué falla? Su defensa. Es tan endeble que traslada dudas, menoscaba valentías, frena al equipo temeroso de que cualquier error de medio campo hacia adelante conduzca a la catástrofe. Es, como ven, un Aidoo intentando infructuosamente frenar a un Guardiola que se va.
El Pucela, por el contrario, aun bien pertrechado atrás, parece estar frenado porque adelante encuentra tope. Como los delanteros no dan miedo, los rivales le van comiendo el terreno hasta hacerle colocar la línea defensiva a la altura de Masip. Es, como ven, un Guardiola que, pese a haber dejado atrás a Aidoo, se obceca, se obceca, chupa, no ve a sus compañeros, busca su golito, no le sale, se le agría el gesto y vuelta a empezar. Un círculo vicioso.
Con 2 camiones parados, maceta y cortafríos en mano, un pañuelo anudado en la cabeza, zasca, zasca, zasca, 0-0.

Publicado en "El Norte de Castilla" el 01-12-2019

viernes, 29 de noviembre de 2019

TERUEL NO EXISTE


Hale, niño, a la calle a jugar.
Teruel no existe. Estar, está, eso es indudable, claro; pero existir es otra cosa. Y existir políticamente, otro asunto bien diferente. No hay prueba más palmaria de la inexistencia política que la necesidad de gritar un ‘oiga que estoy aquí’ cuando llevas ahí toda la vida.
Venga, quédate pero no molestes.
La frustración y la rabia tienen poco recorrido institucional. Cuando se encapsula en una agrupación de electores, el grito de la calle se convierte en moción; la interpelación, en papel, papel higiénico, papel mojado. La frustración se mantiene, la rabia se contiene, la situación permanece. Teruel existe es la suma de lo que no existe en Teruel, una suma de plataformas que daban cuenta del ferrocarril que se iba, del médico que no venía.
He dicho que no molestes, toma este caramelo y calla.
Caerá alguna monedilla que, craso error, síntoma de enfermedad, anticipo de la muerte, adobará la autocomplacencia, validará el experimento para satisfacción de sus impulsores/representantes. Algún kilómetro de autovía -siempre de paso-,  tal vez un tren a mayores, y un ¿qué más queréis? sin posibilidad de respuesta. Si con eso vale, si cunde el ejemplo, el grito se convertirá en guirigay. Así, si sale mal, mal; si sale bien -de repente aparecerán media docena de niños pidiendo caramelos, compitiendo por las mismas monedillas- peor.

lunes, 25 de noviembre de 2019

PARA LO BUENO Y LO MALO

Foto "El Norte"

En un par de meses se cumplirá el 2º centenario del nacimiento de Concepción Arenal, una mujer que, tal vez porque con apenas nueve años sufrió la fatalidad de ver morir a su padre aquejado de males adquiridos en prisión, cultivó una especial sensibilidad hacia las personas encarceladas. Una sensibilidad, cabe apuntar en estos tiempos etéreos de obstinada condescendencia, que huía de la ñoñería, del pobrecitos, de los paños calientes, para tratar de comprender las causas que arrastran a la comisión de delitos. En su acción y obra escrita sobrepasaba el discurso asistencialista insistiendo en el reclamo de la enseñanza como elemento esencial para dotar de oportunidades a los sectores de la sociedad abocados a la delincuencia. Arenal lo sintetizaba con un “abrid escuelas y se cerrarán cárceles”.
Podemos pensar, desde la perspectiva de un hoy en que tenemos escuelas de sobra y las cárceles no se han vaciado,que la profecía erró, que no existe correlación entre formación y delincuencia. No nos equivoquemos, la frase se habrá quedado corta, pero su esencia permanece. Por un lado, la relación que Arenal establece se refiere solo a los delincuentes salidos de extractos marginales, los que llenaban las cárceles de entonces. Con estos, aunque en menor proporción, se siguen llenándose las cárceles. Por otro, las sociedades se han complejizado y la labor pedagógica ya no es patrimonio exclusivo de las aulas. De algo debemos carecer porque, pese a que la chavalería ha sido escolarizada, vándalos continúa habiendo. No pocos de ellos encuentran en el fútbol refugio para su cobardía,  excusa en la que apalancar su rabia, masa en la que guarecerse. Así, no pocas veces, consiguen la complicidad o el silencio de la afición, la del mismo equipo en que los vándalos se escudan, dispuesta a entender como razones los simples pretextos esgrimidos. Como con la corrupción, no vale decir que los demás son salvajes sin afear a los propios cuando se comportan de la misma manera. Vaya aquí un reconocimiento a la afición pucelana que calló a los que insultaron a un ex, Fabricio, cuando regresó a Zorrilla con la camiseta del Mallorca.

viernes, 22 de noviembre de 2019

QUIERE UNO CREER


Quiere uno creer que son otros tiempos, que en el futuro no se repetirán los desmanes del pasado, pero no. En cuanto te despojas del babi que protege el ropaje de tu ingenuidad de la ponzoña exterior, compruebas que la sociedad puede manchar. Fue ayer, es hoy y será mañana. Está en la condición humana, no en todos los humanos, claro, seguramente que ni en la mayoría, pero nunca dejarán de existir personas que, una vez alcanzan el poder, abusan de él; incluso más, algunas que buscan alcanzar algún tipo de poder para tener la posibilidad de abusar desde el privilegio que dicho poder otorga.

viernes, 15 de noviembre de 2019

CARNE CURADA


Los acuerdos se firman debajo de un texto, se suscriben a la sombra de un contexto. ¿Qué ha variado para que la misma entente imposible poco antes se haya cerrado en horas? No es el texto, por mayo podría haber sido perfectamente el mismo, ya que, más allá de algún vector indicativo, lo convenido no es más que un cúmulo de esas grandes palabras que, vaciadas por un manoseo fraudulento, suelen ser preámbulo de grandes decepciones.
El mapa contextual, aparentemente igual, salvo por la aparición en Ciudadanos de una tubería que desagua en VOX y el PP, es radicalmente distinto. Ahí se sitúa el triunfo del PSOE: donde todos veían a potenciales aliados -Ciudadanos y UP-, Sánchez constató una indeseada rivalidad. Las nuevas elecciones le han salido bien. Sí, él muestra un rasguño, pero su competencia lateral ha salido trasquilada: asesinado el primero; herido con potencial gravedad el segundo. A la derecha la ha dejado rota en dos mitades que, por más que acuerden en los territorios, se miran cada vez con más desconfianza. Entre sus jefes y, sobre todo, entre sus bases. No hay peor cuña que la de la misma madera.

lunes, 11 de noviembre de 2019

ELLOS, Y CADA VEZ MÁS ELLAS

Foto "El Norte"
No sé por qué me da que ya menos, pero hubo tiempos en que en determinados ambientes políticos o culturales el fútbol tenía mala prensa, estaba mal visto. A este subgenero de personajes, los aficionados al balompié les resultaban sospechosos de inanidad ética, estética e intelectual. Para poder subsistir sin merma en su prestigio, algunos de entre esos snobs, aficionados para sus adentros, se autoimpusieron una especie de clandestinidad que les impedía exteriorizar sus querencias. El fútbol, más que el opio del pueblo, era un barreñón lleno de materia tóxica que emponzoñaba el cuerpo entero de todo aquel que simplemente sumergiera sus manos en él. Una de estas personas –aprendí que en estos casos se dice el pecado pero no el pecador–, y sin embargo amigo, quiso afearme mi desmedida aficion por este deporte. La conversación fue avanzando, acalorándose, y él, que entre otras cosas se dedicaba a escribir análisis sociopolíticos, quiso dejar claro que prefería vivir al margen de ese algo por el que todo el mundo perdía la razón. Le comenté que su aversión por el fútbol podría conducirle a cerrar los ojos a la realidad, que tratar de entender esta sin tener en cuenta que el fútbol se entrevera en la carne de nuestro día a día vendría a ser como si un ateo estudiara la Edad Media prescindiendo de los factores religiosos porque él los desprecia.

viernes, 8 de noviembre de 2019

NOVIEMBRE DE 2019

La ciencia ficción tiene tanto de ficción como poco de ciencia. Lo que en los productos de este género se narra se sustenta en la pura especulación, nada de lo que se aparta de la materialidad científica actual está testado ni sujeto a método alguno. La solidez de los relatos depende únicamente de la verosimilitud que el autor sea capaz de transmitir. Dentro de este ámbito, me resultan especialmente interesantes las distopías, las obras cuyo ámbito de especulación son las realidades potenciales. Y entre ellas, las que escritas antaño, relatan hogaño: las que nos permiten comparar el grado de coincidencia entre la realidad y lo ficcionado. 

lunes, 4 de noviembre de 2019

HABLÉ MUY DESPACIO

Isa subía azarada las escaleras de su casa nueva. Tenía prisa por llegar. En su boca se le apelotonaban unas palabras que tenían prisa por salir. Llamó al timbre. Ni esperó a que su madre terminase de abrir la puerta.
-Mamá, no sabes lo que me ha pasado.
-Claro, hija, si no me lo dices, ¿cómo lo puedo saber?
-Verás. He parado en los columpios de abajo y solo había una niña china. ‘La’ he hablado muy despacio porque no sabía si ella sabía el castellano y me ha preguntado que si me pasaba algo en la boca, que hablaba raro.
-Es para que me entiendas.
-Si yo te entiendo. Soy de Valladolid.
-Pues yo pensaba que eras china.
-Pues no.
No acababa el torrente de la niña.

-Nos hemos reído mucho. Pero espera… que lo mejor fue después. Cuando ya me venía ‘la’ he dicho que si jugaba más veces en esos columpios y me dijo que sí.

viernes, 1 de noviembre de 2019

AMENAZAS Y CONSUELOS

Tengo cáncer, o lo tuve, que ya no sé cómo se debe decir. Me enteré hace trece meses. Hace doce, justo un año el pasado sábado, me abrieron de par en par; en el quirófano quedó el riñón derecho con su uréter correspondiente. No sé cómo será, ni siquiera si será, el mañana. Tampoco lo sabe nadie entre los que no han recibido este preaviso, en esta discoteca todos bailamos sin saber cuándo dejaremos de escuchar la música.
Habrá muchas más, pero así a bote pronto, se me ocurren un par de diferencias entre los picados y los no picados por el bicho. De un lado, la estadística: si nos controlan tanto es porque los datos informan de que es más probable una segunda parte o un remake que el estreno de una nueva obra. Que nuestro cuerpo ya es terreno conquistado y, como Polonia, parece que está más expuesto a una nueva conquista que los territorios vírgenes. De otro, pasamos de la ‘incertidumbre de la seguridad’ - solo la razón aportaba zozobra a nuestro seguro caminar; estábamos vitalmente muy lejos de una experiencia que nos enfrentase de forma tan nítida al posible fin de nuestros días- a la ‘seguridad de la incertidumbre’, a solo tener claro que ¡quién sabe!

miércoles, 30 de octubre de 2019

NINGÚN DÍA ES BUENO PARA MORIR

Foto El Norte
Ningún día es buen día para morir. Se puede alegar que existen personas que prefieren retirarse de la circulación antes de que la biología dicte sentencia y se ponen a ello bien de propia mano, bien reclamando asistencia para cerrar sus días. Pero por suerte, el número de quienes han habitado o aún habitan en el páramo de ambas dramáticas coyunturas es comparativamente muy pequeño respecto al de los que encontramos cualquier excusa para querer despertar mañana. Lo de 'mejor morir de pie que vivir de rodillas' dejémoslo en el terreno metafórico, quienes tal cosa afirman desean, por encima de todo, que no les tengan que arrastrar tumbados.

lunes, 28 de octubre de 2019

DICEN, PERO NO

Foto El Norte
Estoy de acuerdo con Los Panchos, ¿qué quieren que les diga? Al igual que el trío mexicano he escuchado por ahí que la distancia es el olvido, que la memoria -y en el fútbol por antonomasia- es excesivamente corta, que el hoy es como una pedrada que destroza la farola del ayer. Y, a la par que ellos, encuentro demasiados 'peros' en tal aserto, tampoco yo concibo esa razón. Por más que el día a día nos encadene; por más que los manuales de autoayuda insistan en el 'aquí y ahora'; por más que los gurús de la economía y de la publicidad, valga la redundancia, nos emplacen a un futuro siempre por llegar; la memoria habita en el presente, el pasado vuelve y encuentra un espacio en el que se acomoda. El fútbol, también por antonomasia, recurre continuamente a su pasado. Por más que se hagan apelaciones al presente, el fútbol como fenómeno social sería inconcebible si se le priva de su memoria. La distancia no es el olvido sino el espacio y el tiempo que necesitamos para colocar en nuestra alacena emocional todo lo que vamos viviendo. A unos objetos les ubicamos en lugares perfectamente visibles, otros encuentran sitio en rincones relativamente escondidos y, ¡qué bueno quien sea capaz de tirar lo que no sirve de nada!, un buen número son retirados y depositados en el contenedor de la desmemoria.

viernes, 25 de octubre de 2019

¿A DÓNDE VA EL BUS?


Debe de ser que no me entero, que existe algún sobreentendido del que todo el mundo está al corriente menos yo. El caso es que en multitud de temas de debate político y social no sé, más allá de obvias vaguedades, qué es lo que se pretende, no sé a dónde queremos llegar. Observo y veo a seres extraños discutiendo sobre quién está más facultado para conducir el autobús pero sin respondernos cuando preguntamos que hacia dónde lo quieren llevar. 
Escucho, y dicho con prosopopeya como para aparentar conocimiento, con formas rotundas como para mostrar seguridad, qué medidas tomaría cada cuál; pero, insisto, no estuve pendiente en el momento en que se explicaba el ‘para qué’. De esta manera, las retahílas de propuestas, ellos dicen ‘soluciones’, se me antojan tan absurdas como la lectura de una guía de teléfonos.
Da igual si me pongo las gafas de cerca. Vaguedad: urge acabar con la despoblación. Huecas declaraciones de intención: ‘será nuestra prioridad’, ‘invertiremos en’. Listados de medidas sin más: ‘la cobertura telefónica llegará hasta el último rincón y tal y tal’. ¿Qué me está contando? No, por favor, antes de nada diga cada cual qué entiende por ‘acabar con la despoblación’. ¿Intentar -por dios, por dios, por dios, qué cosas- que se mantengan vivos todos los pueblos? ¿Pretender que se asiente la población en lo que podemos denominar como cabeceras de comarca, en las capitales de provincia y poco más?

viernes, 18 de octubre de 2019

LES TENGO ENVIDIA

Con demasiada frecuencia deseo conmoverme con esas mismas cosas con las que muchos de ustedes se emocionan, pero no, no me sale. Miro atrás y no caigo en la cuenta de si en mi pasado adulto hubo algún momento en el que pude acercarme con aires de trascendencia a todo ese material simbólico; tal vez sí, tal vez no, no lo recuerdo. Y siento un poco de lástima por mí.
Por ejemplo cuando me asomo y veo a mis vecinos rasuereños -amigos, familia- estremecidos acompañando a la Virgen de los Dolores. Me desborda. Me gusta, sí; cuando puedo voy, también; pero emocionalmente, todo lo más me atrapa la melancolía, me asalta la remembranza. Miro como quien asiste a una clase viva de antropología. Y siento que me pierdo algo. Supongo que, si mi patria hubiese sido la infancia en Valladolid, tal ocurriría con la Semana Santa.

viernes, 11 de octubre de 2019

LA PAZ DE LOS CEMENTERIOS


Al igual que los viejos revolucionarios de cartón piedra, tras comprender que sus certezas se postergaban, que el proceso deseado iba para largo, asumieron que su sino era esperar, los mesetarios vivimos aguardando la fecha señalada.
Al contrario, mientras aquellos bon vivant de la izquierda caviar esperaban -alguno todavía anda en ello- un fin de los días en forma de revolución que habría de traer a la humanidad justicia, paz, felicidad y prosperidad eterna; nosotros sobrevivimos pasando las horas sentados en la solana haciendo tiempo para que la solución biológica determine cuál habrá de ser el último de los días en que nuestras tierras serán habitadas. Este porvenir, el nuestro, digo, también vendría cargado de paz, la de los cementerios.
Ellos, gauche divine, entre brindis y brindis, concluían que las contradicciones inherentes al sistema inexorablemente arrumbarían el capitalismo en cualquier rincón perdido de la historia; nosotros, entre chato y chato, corto y corto, ahogamos las penas lamentándonos por el inexorable destino de ser la (pen)última generación de pobladores del Valle del Duero y adyacentes.